Patrocinador1

Lámpara incandescente




La invención de la lámpara incandescente o foco, terminó con la oscuridad profunda de muchos pueblos, a la llegada de este tipo de luminosidad se extendió el día, y, la magia de una luz mortecina, pero luz al fin avivó la delicia de la tertulias nocturnas y los juegos infantiles.

Una lámpara incandescente es un dispositivo que produce luz mediante el calentamiento por efecto Joule de un filamento metálico, en la actualidad wolframio, hasta ponerlo al rojo blanco, mediante el paso de corriente eléctrica. Con la tecnología existente, actualmente se consideran poco eficientes ya que el 90% de la electricidad que consume la transforma en calor y solo el 10% restante en luz.

* Ampolleta (Chile)
* Bombillo (Colombia, Ecuador, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, República Dominicana, Cuba y Venezuela)
* Bombilla (España)
* Bombilla (Argentina y Uruguay)
* Lamparita (Argentina y Uruguay)
* Bombita de luz o bombita incandescente (Argentina)
* Foco o foquito (Argentina, Bolivia, Colombia, El Salvador, México, Paraguay y Perú; en Chile se refiere al faro u óptica del automóvil y en Ecuador aunque en algunas zonas de este, también se refiere a una linterna)
* Lámpara (Argentina, Venezuela, Colombia y Uruguay)


El invento de la lámpara incandescente se atribuye generalmente a Thomas Alva Edison que contribuyó a su desarrollo produciendo, el 21 de octubre de 1879, una lámpara práctica y viable, que presento durante 48 horas ininterrumpidas. El 27 de enero de 1880 le fue concedida la patente, con el número 223.898. Otros inventores también habían desarrollado modelos que funcionaban en laboratorio, incluyendo a Joseph Swan, Henry Woodward, Mathew Evans, James Bowman Lindsay, William Sawyer y Humphry Davy. La verdad es que el alemán, Heinrich Goebel ya registro su propia bombilla incandescente en 1855. Es uno de los inventos más utilizados por el hombre desde su creación a la fecha, su creación está ubicada según un ranking de la revista Life como la segunda más útil del siglo XIX. La comercialización de la bombilla por parte de la compañía de Thomas Alva Edison estuvo plagada de disputas de patentes con sus competidores. No obstante, cabe recordar que mucho antes que a Alva Edison, el 11 de julio de 1874 es al ingeniero ruso Alexander Lodiguin que se le concede la patente 1619 por la bombilla incandescente. El inventor ruso utilizó un filamento de carbono.

Consta de un filamento de wolframio, también llamado tungsteno, muy fino, encerrado en una ampolla de vidrio en la que se ha hecho el vacío, o se ha rellenado con un gas inerte, para evitar que el filamento se volatilice por las altas temperaturas que alcanza. Se completa con un casquillo metálico, en el que se ubican las conexiones eléctricas.

La ampolla varía de tamaño con la potencia de la lámpara, puesto que la temperatura del filamento es muy alta y, al crecer la potencia y el desprendimiento de calor, es necesario aumentar la superficie de enfriamiento.

Inicialmente el interior de la ampolla estaba al vacío. Pero actualmente está rellena de algún gas noble (normalmente kriptón) que evitan la combustión del filamento.

El casquillo sirve también para fijar la lámpara en un portalámparas o soquete, por medio de una rosca o una bayoneta. En Chile los casquillos de rosca para ampolletas comunes está normalizado en el codigo E-27, representando este número la medida en milimetros de su rosca.

La lámpara incandescente es la de más bajo rendimiento luminoso de las lámparas utilizadas: de 12 a 18 lm/W ,Lúmenes por Vatio o Watt de potencia y la que menor vida útil o durabilidad, tiene, unas 1000 horas, pero es la más difundida, por su bajo precio y el color cálido de su luz.

No ofrece muy buena reproducción de los colores , ya que no emite en la zona de colores fríos, pero al ser su espectro de emisiones continuo logra contener todas las longitudes de onda en la parte que emite del espectro. Su eficiencia es muy baja, ya que solo convierte en trabajo (luz visible) alrededor del 15% de la energía consumida. Otro 25% sera transformado en energía calorifica y el 60% restante en radiación no perceptible, luz ultravioleta y luz infrarroja, que acaban convirtiéndose en calor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Entradas populares

Me gusta

Seguidores