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Teoría del lugar central




Teoría del lugar central
Teoría del lugar central
La teoría del lugar central fue desarrollada para explicar la distribución espacial de los asentamientos humanos, que están provistos de unos servicios que satisfacen las demandas de su área de mercado circundante. El orden de los asentamientos, que determina una clasificación jerárquica, depende del número y clase de esos servicios. Como se observa en el diagrama de la izquierda, a menudo presentan una jerarquía complicada, porque las áreas de mercado (señaladas con líneas sólidas y discontinuas) de los distintos asentamientos se solapan. Este modelo básico, ideado por Walter Christaller, fue redefinido por varios investigadores, especialmente por August Lösch, que tuvo en cuenta otros factores, como la topografía de un región. El modelo o patrón resultante de las teorías de Lösch, en el diagrama de la derecha, muestra un paisaje menos regular.

Teoría del lugar central, teoría espacial de la geografía humana que trata de explicar el número, tamaño y distribución de los asentamientos y elaborar un sistema a partir del cual pueda estudiarse su estructura mundial. Fue elaborada por el geógrafo alemán Walter Christaller, en 1933, y modificada por August Lösch, también de origen alemán, en 1954.
Esta teoría mantiene que los asentamientos actúan como centros que proporcionan uno o más servicios a las zonas circundantes; su importancia varía según la cantidad y tipos de asentamientos diferentes que dependan de aquéllos y según la cantidad y clase de servicios o funciones que les proporcionen. También clasifica los servicios; entre los de orden o rango inferior se encontrarían los suministrados por la tienda de un pueblo, y entre los de orden superior estarían los ofrecidos por unos grandes almacenes o un hospital.
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ÁREAS DE MERCADO
La teoría del lugar central también tiene en cuenta la distancia que los individuos están dispuestos a recorrer para obtener un servicio (alcance). Esta distancia, a la que se denomina alcance del producto o alcance del servicio, determina la extensión del área de mercado de un asentamiento, es decir, la zona de influencia (hinterland), donde reside la mayoría de la gente que hace uso de los servicios de ese área. Cuanto más alto sea el orden de un lugar central, mayor es su alcance. Por lo tanto, los lugares en los que sólo se realicen funciones de orden inferior tendrán un área de mercado limitada y sus residentes necesitarán trasladarse a lugares centrales de orden superior para obtener servicios de esa categoría.
Christaller estableció que, en las zonas llanas con asentamientos diseminados de manera uniforme (llanuras isotrópicas), las áreas de mercado son hexagonales y los asentamientos se encuentran en el centro de los hexágonos. Esto se debe a que los hexágonos se entrelazan limpiamente, sin solapamientos, mientras que una estructura circular dejaría sin servicio a algunas zonas. Sin embargo, lo que ocurre habitualmente es que los asentamientos son de distintos órdenes y aquellos de órdenes superiores compiten por abarcar a los de órdenes inferiores dentro de sus áreas de mercado. Por este motivo, pueden establecerse diversos patrones de asentamientos en estructuras hexagonales, un tanto complicados en ocasiones. Suponiendo que existan sólo dos órdenes de lugares centrales —en lugar de los siete que había establecido Christaller—, los asentamientos de orden superior se hallarán en el centro de los hexágonos de sus zonas de mercado adyacentes. De acuerdo con la teoría de Christaller, estarán rodeados por seis asentamientos de orden inferior ubicados conforme a tres patrones principales. En el primer modelo, los lugares centrales de orden inferior podrían estar situados en los seis puntos del hexágono que circunda el lugar central de orden superior; si el paisaje formara una estructura de panal con los hexágonos contiguos, esto supondría que los tres lugares centrales de orden superior vecinos competirían por cada lugar de orden inferior. En el segundo modelo, los lugares centrales de orden inferior podrían estar situados en el centro de los lados del hexágono, lo que significaría que estarían dentro de las áreas de mercado de los dos lugares centrales de orden superior adyacentes. Por último, es posible que todos los lugares centrales de orden inferior estuvieran contenidos en los hexágonos del área de mercado de los lugares centrales de orden superior.
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JERARQUÍA DEL LUGAR CENTRAL
La ordenación de los asentamientos de acuerdo con la extensión de sus áreas de mercado da origen a lo que se conoce como una jerarquía del lugar central. Se puede asignar a cada lugar central un valor, denominado valor k, según el número de lugares de orden inferior que dependan de él. Es frecuente describir el patrón general en términos del valor k. Por ejemplo, el valor k de una jerarquía basada en el segundo patrón descrito anteriormente —aquel en el que los lugares centrales de orden inferior están situados en los lados de los hexágonos que rodean los lugares centrales de orden superior— sería de cuatro, puesto que los seis lugares centrales de orden inferior se reparten entre los dos lugares de orden superior adyacentes. De este modo, cada lugar de orden superior tiene el equivalente de tres (6 dividido entre 2) asentamientos que dependen de él, además de él mismo, con lo que k=4. Pueden darse muchos valores altos para k, especialmente cuando hay más de dos órdenes de lugar central en la jerarquía.
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MODIFICACIÓN REALIZADA POR LÖSCH
No es frecuente que las áreas de mercado formen hexágonos regulares. Los elementos físicos, como los valles y las montañas, afectan a los patrones de asentamiento y a las áreas de mercado, al igual que los factores que mejoran la comunicación en una dirección pero no en otra, como las autopistas. Lösch trató de representar la realidad con más precisión. Consideraba poco probable que los asentamientos estuvieran distribuidos más o menos concéntricamente alrededor de los lugares del orden inmediatamente superior. Por el contrario, opinaba que los asentamientos del orden superior, como las grandes ciudades, limitaban el desarrollo inmediato de asentamientos de orden superior o medio, puesto que las ciudades proporcionarían todos los servicios. En un paisaje löschiano, los lugares centrales pequeños, de orden inferior, se encuentran cerca de asentamientos muy grandes, como los centros metropolitanos, mientras que los asentamientos de orden superior o medio sólo aparecen a una considerable distancia. Y es incluso más probable que se agrupen en una determinada dirección en lugar de distribuirse regularmente alrededor del centro metropolitano.
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LA RELEVANCIA DE LA TEORÍA DEL LUGAR CENTRAL EN LA ACTUALIDAD
A pesar de que pueden detectarse ejemplos de la simetría hexagonal de la teoría del lugar central, aunque con cierta dificultad —únicamente en algunas pequeñas áreas, tales como la región relativamente llana de East Anglia, en Inglaterra, y regiones igualmente planas de Canadá y Australia—, las aplicaciones actuales se centran en la extensión, no en la forma, de las áreas de mercado. Las grandes empresas, como son las cadenas de supermercados, prestan especial atención al área de mercado de una ciudad antes de decidir abrir una sucursal allí. La consideración principal es que haya suficientes clientes potenciales en el área para alcanzar la cantidad mínima o umbral de ventas requerido para que el negocio sea rentable. A fin de cumplir este requisito, una compañía debe tener en cuenta no sólo el número de habitantes, sino también la intención de esa población de desplazarse al centro en el que se encuentra el comercio; carecería de importancia que hubiera suficiente población, si ésta prefiriera desplazarse a otro lugar central. Reflexiones de esta índole influyen en la creación y ubicación de nuevos servicios, como centros de ocio y nuevas ciudades.

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