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Batalla de Trafalgar





Los inventos de los hombres
Batalla de Trafalgar


La batalla de Trafalgar
El 21 de octubre de 1805, una flota hispanofrancesa fue derrotada por otra británica a las órdenes de Horatio Nelson frente a las costas del cabo de Trafalgar (Cádiz, España). Este combate naval, que supuso un importante episodio peninsular de las Guerras Napoleónicas, fue reflejado en el cuadro que aquí vemos por Jack Wilson.


Plano de la batalla de Trafalgar
El plano que muestra la imagen, Batalla de Trafalgar, 21 de octubre de 1805, es un grabado sobre dicho combate naval realizado por el cartógrafo escocés del siglo XIX Alexander Keith Johnston.


El navío Victory
El navío británico Victory, buque insignia del almirante Horatio Nelson en la batalla de Trafalgar en 1805, es el barco más famoso en toda la historia de la marina británica. En la actualidad está fondeado permanentemente en los muelles de la ciudad de Portsmouth.


La muerte de Nelson
El almirante Horatio Nelson, uno de los grandes héroes británicos, tenía 47 años cuando fue abatido en la cubierta del Victory durante la batalla de Trafalgar. Resultó herido de muerte en un hombro y en el pecho por un marino francés que disparó desde el mástil del Temible.


Batalla de Trafalgar, batalla naval que enfrentó, en el contexto de las llamadas Guerras Napoleónicas, a una fuerza británica contra una flota hispanofrancesa, el 21 de octubre de 1805, en el cabo de Trafalgar (situado en la actual provincia española de Cádiz), con la victoria final de aquélla, se revalidó de manera definitiva la superioridad británica en los mares, comenzó la decadencia de la Marina de guerra española y se desbarató el plan del emperador Napoleón I Bonaparte de invadir Gran Bretaña.
Los reiterados pactos acordados entre la Francia napoleónica y el rey español Carlos IV, desde la firma en octubre de 1800 del Tratado de San Ildefonso, convirtieron a España en aliada de la política exterior del emperador francés Napoleón, en especial en lo referente a sus planes de invasión de Gran Bretaña. En 1805, éste diseñó una estrategia para lograr ese fin: la flota aliada hispanofrancesa debía atraer a la británica hacia las costas americanas, rápidamente, los buques aliados retornarían a Europa para cubrir el canal de la Mancha mientras se producía el desembarco. Pero el almirante británico Horatio Nelson descubrió la maniobra y la flota británica entabló combate con la aliada a la altura del cabo Finisterre (costa atlántica de Galicia), en donde seis buques de la coalición fueron hundidos el 22 de julio de ese año.
La escuadra francoespañola, al mando del vicealmirante francés Pierre Charles de Villeneuve, se reagrupó en Ferrol y en el mes de agosto siguiente hubo de refugiarse en el puerto de Cádiz. Desoyendo la opinión de los marinos españoles, Villeneuve ordenó salir a mar abierto para presentar batalla a las fuerzas británicas de Nelson, que se hallaban desde mediados de julio en aguas del estrecho de Gibraltar. El 21 de octubre, ambas flotas se encontraron cerca del cabo de Trafalgar. La fuerza naval aliada contaba con 33 navíos (18 franceses y 15 españoles), entre ellos cuatro españoles de más de cien cañones. Frente a ellos, se alineaban 27 buques británicos con mayor potencia artillera. Los francoespañoles maniobraron para presentar una línea, según la táctica habitual de la época, pero el despliegue se realizó de manera defectuosa y de hecho la línea quedó dividida en dos. Por su parte, Nelson distribuyó sus barcos en dos columnas paralelas y atacó con el objetivo de romper la formación aliada. Así, logró aislar a las unidades españolas y a las francesas y aprovechar la superioridad de sus cañones. El final de la batalla, que sobrevino después de poco más de dos horas de lucha, supuso la rendición de la nave almirante de Villeneuve tras reconocer éste la completa derrota, aunque las bajas en los buques británicos fueron altísimas.
En el combate murieron, entre otras figuras destacadas, los marinos españoles Federico Carlos Gravina (teniente general y jefe de la escuadra española), Cosme Damián Churruca y Dionisio Alcalá Galiano, así como el propio lord Nelson. En el último cuarto del siglo XIX, el escritor español Benito Pérez Galdós inmortalizó la batalla en su obra Trafalgar, una de las que componen su impresionante fresco histórico agrupado bajo el epígrafe de Episodios nacionales.

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