Arte y arquitectura mudéjares





El invento del:
Arte y arquitectura mudéjares

Arte y arquitectura mudéjares, denominación que engloba aquellas manifestaciones artísticas que se desarrollaron en España desde finales del siglo XII hasta principios del siglo XVI cuya principal característica es el empleo de formas y técnicas de origen árabe en la construcción de obras en territorio cristiano. Véase Mudéjares.

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CARACTERÍSTICAS
Una de las particularidades más representativas del estilo mudéjar es la utilización del ladrillo como material fundamental de la arquitectura, disciplina en la que no se crearon formas ni estructuras nuevas, sino que se interpretaron los estilos medievales. La tipología más habitual de iglesia mudéjar presenta entre una y tres naves rematadas en ábsides semicirculares. Las cubiertas suelen ser planas o, más frecuentemente, a dos aguas realizadas con armadura de madera. Otro de los elementos característicos de este estilo es la presencia de torres, que, por lo general, se elevan sobre el crucero del templo, junto a la fachada o junto al ábside.

El mudéjar tuvo escaso eco en la pintura y una mayor presencia en la cerámica, en especial en los alfares de Manises. Véase Loza de Manises.

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ARQUITECTURA RELIGIOSA
La arquitectura mudéjar se inició en Toledo tomando como punto de partida la adaptación de las técnicas y ornamentaciones musulmanas al culto cristiano, particularidad que se puede observar ya en las primeras edificaciones de este estilo, como la ermita del Cristo de la Vega (Toledo) y las iglesias de San Lorenzo y San Tirso (Sahagún, León), excelentes ejemplos de la interpretación mudéjar del románico. El foco de Sahagún, caracterizado por el uso de ábsides con arquerías ciegas dobles y torres sobre el crucero, ejerció una importante influencia en Zamora (iglesia de San Lorenzo, en Toro), Valladolid (iglesia de San Miguel, en Olmedo), Ávila y Segovia.

3.1
Gótico-mudéjar
Sinagoga de Santa María la Blanca, Toledo
Sinagoga de Santa María la Blanca, Toledo
Construida hacia 1180 como sinagoga y transformada en iglesia en 1405, Santa María la Blanca, en la ciudad española de Toledo, es un ejemplo manifiesto de la importancia de la comunidad judía durante un gran periodo de la edad media toledana, en el que se produjo una importante integración de las tres religiones del libro (musulmana, cristiana y judía).

A partir del siglo XIII, el mudéjar interpretó el estilo gótico en construcciones de ladrillo y yeso. En Castilla destacan las iglesias de Santiago del Arrabal y de Santo Tomé, en Toledo, el convento de San Pablo, en Peñafiel, y el claustro y la fachada del monasterio de Guadalupe, en Cáceres.
No obstante, el mayor desarrollo del mudéjar durante el gótico tuvo lugar en Aragón y en Andalucía. En la zona aragonesa, en la que existía una abundante población morisca, se construyeron edificios ricamente decorados en su exterior e interior, como el cimborrio de la seo de Zaragoza y las catedrales de Teruel y Tarazona. También son características de esta región las altas torres ornamentadas con ladrillo y cerámica, como las de San Martín y El Salvador, de Teruel.


Iglesia de San Martín
Iglesia de San Martín
En esta imagen se puede contemplar el campanario de la iglesia de San Martín, en Teruel, que data de finales del siglo XIII. Los lienzos exteriores presentan una decoración en ladrillo y azulejo característica de la arquitectura mudéjar.

En Andalucía, el arte mudéjar se manifestó principalmente en las cubiertas de los techos, con bóvedas de tipo islámico (como la de la capilla Real de la mezquita de Córdoba) y con artesonados (San Miguel, en Córdoba; Santa María, en Lebrija, y Omnium Sanctorum, en Sevilla).
Las sinagogas hebreas construidas en ese periodo presentan también evidentes contactos con el estilo mudéjar, como sucede con las toledanas de Santa María la Blanca (primer tercio del siglo XIII) y del Tránsito (siglo XIV).

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ARQUITECTURA CIVIL
Puerta del Sol (Toledo)
Puerta del Sol (Toledo)
Entre las edificaciones militares de estilo mudéjar más destacadas se encuentra la Puerta del Sol de Toledo. Está construida según un modelo Nazarí y data del último cuarto del siglo XIV. Las arquerías ciegas que rematan el vano de entrada son características de la arquitectura de esta época.

El estilo mudéjar también tuvo una cierta presencia en las construcciones civiles. Uno de los ejemplos más relevantes son los Reales Alcázares de Sevilla, edificados entre 1364 y 1366 por el rey Pedro I sobre un antiguo palacio almohade. La decoración de sus salas, en la que abundan los arcos lobulados, los mocárabes y las yeserías, influyeron de manera decisiva en las edificaciones erigidas en la zona hasta el siglo XVI (casas de las Dueñas y de Pilatos, en Sevilla).
La influencia del estilo mudéjar se hace también patente en la arquitectura militar en forma de sólidas edificaciones ricamente ornamentadas, como la toledana Puerta del Sol y los castillos de la Mota, en Medina del Campo (Valladolid) y de Alcalá de Guadaíra (Sevilla).


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