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El Realismo en el invento de la literatura española




El joven Pérez Galdós
Considerado por muchos como el mejor novelista español desde Miguel de Cervantes, Benito Pérez Galdós es célebre por su ciclo de 46 novelas que, en su conjunto, recibieron el título de Episodios nacionales (1873-1879 y 1898-1912). Cronista de la historia de la España del siglo XIX, Pérez Galdós desarrolló un estilo de narrativa histórica basada en una meticulosa investigación destinada a recrear los acontecimientos del pasado. Una segunda serie de obras, las Novelas españolas, giraban en torno a asuntos religiosos y sociales de su época.

En la segunda mitad del siglo XIX, se produce un cambio en el pensamiento y la cultura españoles que tuvo su traducción en un nuevo movimiento literario: el realismo. En los orígenes de la novela realista española hay que situar a Fernán Caballero, seudónimo con el que se conocía a la escritora Cecilia Böhl de Faber, autora de La gaviota. El realismo español alcanzó su máximo esplendor con la obra de Benito Pérez Galdós, quien figura entre los grandes novelistas europeos de todos los tiempos. En una serie de 46 relatos históricos agrupados bajo el título de Episodios nacionales (1873-1879 y 1898-1912), Galdós interpreta la historia del siglo XIX de España en forma novelada. Por otra parte, Galdós escribió novelas de tesis en las que se abordan los problemas religiosos, sociales o políticos. Su tesis principal —la maldad de la intolerancia religiosa— es desarrollada con vigor en su novela Doña Perfecta (1876), pero sus obras maestras son una serie de novelas realistas, entre las que destaca Fortunata y Jacinta (1887), que retratan la sociedad madrileña.
Otros novelistas describieron la vida en diversas regiones españolas: José María de Pereda retrató la vida de Santander; Pedro Antonio de Alarcón y Juan Valera, la de Andalucía; y la condesa Emilia Pardo Bazán, la de Galicia. Pardo Bazán y Clarín (seudónimo del novelista Leopoldo Alas) adoptaron las técnicas del naturalismo. Mención especial merece la única novela larga que escribió Clarín, La regenta, considerada la mejor novela española del siglo XIX. Valera, por el contrario, se distingue de los realistas por su afán de perseguir la belleza más que la exactitud. Los otros dos novelistas de este periodo que adquirieron renombre internacional son Armando Palacio Valdés y Vicente Blasco Ibáñez, que en sus novelas retrata la realidad más dura de los trabajadores de la huerta valenciana.

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