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El frente oriental en la Primera Guerra Mundial




Batalla de Tannenberg
Soldados alemanes atrincherados en un puesto de ametralladoras durante la batalla de Tannenberg. Las tropas alemanas derrotaron a las rusas en este decisivo combate de la I Guerra Mundial librado en el mes de agosto de 1914.

Los rusos asumieron la ofensiva en el frente oriental desde el comienzo de la guerra, de acuerdo con los planes de los aliados. En agosto de 1914, dos ejércitos rusos se adentraron en Prusia oriental y otros cuatro ejércitos invadieron la provincia austriaca de Galitzia. Tras una serie de victorias rusas, la evacuación de Prusia oriental parecía inminente; sin embargo, las tropas de refuerzo alemanas, dirigidas por el general Paul von Hindenburg, derrotaron definitivamente a los rusos en la batalla de Tannenberg, librada del 26 al 30 de agosto de 1914. Los cuatro ejércitos rusos que habían invadido territorio austriaco avanzaron incesantemente a través de Galitzia; conquistaron Przemysl y Bucovina, y se encontraban en situación de adentrarse en Hungría a finales de marzo de 1915. No obstante, una fuerza conjunta austro-alemana les hizo retirarse de la cordillera de los Cárpatos. En mayo, los ejércitos austro-alemanes iniciaron una gran ofensiva en la zona central de Polonia; hacia septiembre de 1915, habían conseguido expulsar a los rusos de Polonia y Lituania y tomado todas las fortalezas fronterizas de Rusia. Los rusos abandonaron Galitzia para hacer frente a la ofensiva; cuando ésta cesó, las líneas rusas se encontraban detrás del río Dvina Occidental, entre Riga y Daugavpils, y los alemanes se dirigieron hacia el río Dniéster. Aunque los Imperios Centrales no realizaron ninguna operación decisiva en el frente oriental entre 1914 y 1915, Rusia había perdido tantos hombres y tal cantidad de suministros que a partir de ese momento no pudo emprender acciones importantes. Este frente fue el escenario de notables combates durante 1914 y 1915, librados concretamente en la región de Masuria, entre los que destacan la primera (del 7 al 14 de septiembre de 1914) y la segunda (del 7 al 21 de febrero de 1915) batallas de los Lagos Masurios; ambas concluyeron con la victoria de los alemanes.
3.3.3
La guerra en Serbia
Los austriacos invadieron Serbia en tres ocasiones a lo largo de 1914 y fueron rechazados en todas ellas. El frente permaneció estabilizado hasta octubre de 1915, fecha en la que tropas británicas y francesas llegaron a Salónica gracias a un acuerdo establecido con el gobierno de Grecia, que se mantenía neutral; los aliados se anticiparon así a la entrada en el conflicto de Bulgaria en apoyo de los Imperios Centrales; su propósito era ayudar a Serbia, que sería el objetivo del ataque búlgaro. Cuando Bulgaria declaró la guerra a Serbia el 14 de octubre de 1915, las fuerzas aliadas se internaron en Serbia. Los búlgaros derrotaron al Ejército serbio y también a los británicos y franceses procedentes de Salónica. Asimismo, el 6 de octubre, las tropas austro-alemanas, dirigidas por el general August von Mackensen, lanzaron un fuerte ataque sobre Serbia desde Austria-Hungría. A finales de 1915, los Imperios Centrales habían conquistado toda Serbia; las tropas serbias supervivientes se refugiaron en Montenegro, Albania y en la isla griega de Corfú, ocupada por los franceses en enero de 1916. Las tropas británicas y francesas que se encontraban en Serbia se retiraron a Salónica, posición en la que permanecieron preparados para nuevas acciones.
3.3.4
El frente otomano
Tropas otomanas en la I Guerra Mundial
El Imperio otomano entró en la I Guerra Mundial al unirse, en octubre de 1914, a los denominados Imperios Centrales (Alemania y Austria-Hungría). Sus tropas lucharon contra las rusas en la cordillera del Cáucaso y contra las británicas en Oriente Próximo.

El Imperio otomano entró en la guerra el 29 de octubre de 1914, fecha en la que sus naves colaboraron con las alemanas en el bombardeo naval de los puertos rusos del mar Negro; Rusia le declaró la guerra oficialmente el 2 de noviembre, y Gran Bretaña y Francia lo hicieron a su vez el 5 de noviembre. Los turcos (otomanos) comenzaron la invasión de la zona rusa de la cordillera del Cáucaso en diciembre, pero el escaso territorio que conquistaron se vio reducido considerablemente en agosto de 1915. No obstante, la presión turca en esta región había obligado al gobierno ruso a solicitar a comienzos de 1915 que los británicos llevaran a cabo una maniobra de distracción en el estrecho de los Dardanelos. En respuesta, la fuerza naval británica, capitaneada por el general sir Ian Hamilton bombardeó los fuertes turcos de los Estrechos en febrero de ese año, y entre abril y agosto se produjeron dos desembarcos de tropas aliadas en la península de Gallípoli; el primero, efectuado en abril, fue llevado a cabo por tropas británicas, australianas y francesas; en agosto acudieron más divisiones británicas. El objetivo de los aliados era conquistar los Dardanelos; sin embargo, la campaña de Gallípoli resultó un completo fracaso para las tropas aliadas, que en diciembre de 1915 y enero de 1916 se retiraron.
La campaña de Gallípoli
En una de las campañas más costosas y trágicas de la I Guerra Mundial, las fuerzas británicas, francesas, australianas y neozelandesas desembarcaron en Gallípoli a partir del 25 de abril de 1915 para intentar invadir Turquía y capturar el estrecho de los Dardanelos. La ineficacia del mando aliado y la resistencia de los turcos, dirigidos por Mustafá Kemal (el futuro presidente de Turquía, Kemal Atatürk), provocó un cruento estancamiento. Las bajas en ambos bandos superaron el 50% de las tropas destacadas. Las divisiones Anzac (unidades militares de Australia y Nueva Zelanda) se vieron especialmente dañadas y esta campaña pasó a simbolizar en Nueva Zelanda la arrogancia, crueldad e ineptitud británicas. Los aliados se retiraron finalmente durante diciembre de 1915 y enero de 1916.

Mientras tanto, las fuerzas británicas de la India derrotaron a los turcos en varias batallas libradas en el valle de Mesopotamia durante 1914 y 1915, especialmente en la de Kutal-’Amara; pero los turcos frenaron el avance de los británicos hacia Bagdad con la batalla de Ctesifonte y les obligaron a retirarse a Kutal-’Amara en noviembre de 1915. Las tropas otomanas sitiaron esta ciudad el 7 de diciembre.
3.3.5
El frente italiano
Italia declaró la guerra a Austria-Hungría el 23 de mayo de 1915. Los principales enfrentamientos militares que tuvieron lugar en el frente austro-italiano durante ese año fueron cuatro batallas libradas entre sus respectivos ejércitos en el río Isonzo. El objetivo de los ataques italianos era romper las líneas austriacas y conquistar Trieste.
3.4
1916: continuación del estancamiento
El triunfo obtenido por los alemanes en 1915 al conseguir que los rusos retrocedieran en Prusia oriental, Galitzia y Polonia les permitió centrar sus operaciones en el frente occidental para intentar concluir en 1916 la campaña en esta zona.
3.4.1
Verdún y el Somme
Bajas alemanas en el Somme
En 1916, los aliados trataron de expulsar a los alemanes de los territorios previamente conquistados por los Imperios Centrales. La batalla de Verdún, que comenzó a principios de ese año, minó los recursos naturales y humanos de Francia sin reportar ventajas significativas. Los británicos lanzaron una ofensiva sobre el río Somme (en el norte de Francia) el 1 de julio. Al cabo de pocas horas, 60.000 soldados británicos habían muerto, estaban heridos o habían caído prisioneros. El ataque cesó en el mes de noviembre. La batalla del Somme, en la que únicamente conquistaron unos 11 km, supuso unas bajas de más de 400.000 hombres para los británicos; los franceses perdieron a más de 200.000 soldados y los alemanes, a más de 500.000.

El plan de los alemanes, concebido por Erich von Falkenhayn, jefe del Estado Mayor del Ejército alemán, era lanzar un ataque sobre Verdún para conseguir debilitar a las derrotadas fuerzas de los franceses causando el mayor número de bajas posible. El plan de los aliados en 1916, establecido por el mariscal del Ejército francés, Joseph Joffre, y el general del Ejército británico sir Douglas Haig, consistía en intentar romper las líneas de los alemanes en el oeste mediante una ofensiva masiva en la región del río Somme. Los alemanes iniciaron la batalla de Verdún el 21 de febrero; tras una lucha encarnizada, tomaron los fuertes de Douaumont (25 de febrero), Vaux (2 de junio) y Thiaumont (23 de junio), pero no lograron conquistar Verdún gracias a la defensa que de esta ciudad hizo el general Henri Philippe Pétain. Debido a las numerosas bajas sufridas en la batalla, los franceses redujeron su aportación a la ofensiva aliada del Somme, que comenzó el 1 de julio y se prolongó hasta mediados de noviembre, y cuya responsabilidad recayó sobre los británicos. En la batalla del Somme, los británicos utilizaron por primera vez carros de combate modernos en el ataque lanzado sobre Courcelette el 15 de septiembre. Los franceses emprendieron un contraataque sobre Verdún en octubre y reconquistaron los fuertes de Douaumont y Vaux (2 de noviembre), restableciendo la situación existente antes de febrero. Hindenburg destituyó a Falkenhayn como jefe del Estado Mayor alemán y nombró a Erich Ludendorff en agosto. El general Robert Georges Nivelle reemplazó a Joffre como comandante general de los ejércitos franceses del Norte y del Noreste en el mes de diciembre.
3.4.2
Las bajas de los rusos y la derrota de los rumanos
Por lo que respecta a la situación del frente oriental en 1916, los rusos lanzaron una ofensiva sobre la región del lago Narocz, al Noreste de Vilna. Esta acción, cuyo propósito era obligar a los alemanes a trasladar sus tropas de Verdún a la región del lago Narocz, fracasó estrepitosamente. La operación que emprendieron en junio resultó más satisfactoria. Los italianos solicitaron que se llevara a cabo alguna acción para aliviar la presión de la ofensiva austriaca en la región de Trentino-Alto Adigio; los rusos, en respuesta a su petición, atacaron a los austriacos en un frente que se extendía desde el sur de Pinsk hasta Chernovtsi. Hacia el mes de septiembre, cuando los numerosos refuerzos alemanes procedentes del frente occidental detuvieron el avance de los rusos, éstos habían hecho retroceder unos 65 km a las tropas austro-alemanas a lo largo de todo el frente y habían capturado alrededor de 500.000 prisioneros. Pese a no conseguir tomar sus principales objetivos, las ciudades de Kovel y Lvov, el ataque ruso persuadió a Rumania para intervenir en la guerra en apoyo del bando aliado (27 de agosto de 1916). Rumania lanzó inmediatamente una invasión sobre la provincia austro-húngara de Transilvania (agosto y septiembre), pero las fuerzas austro-alemanas expulsaron a los rumanos de la región. Estas tropas, junto con soldados búlgaros y turcos, invadieron Rumania (noviembre y diciembre), que a mediados de enero de 1917 había sido completamente conquistada, con lo que los Imperios Centrales se habían asegurado importantes reservas de trigo y petróleo.
3.4.3
Italia y los Balcanes
La actividad en el frente italiano durante 1916 se centró en la quinta batalla del río Isonzo y en la ofensiva austriaca en el Trentino, cuyo objetivo era llegar hasta la retaguardia de la posición italiana en el Isonzo. Los austriacos conquistaron un territorio considerable en el Trentino, pero la contraofensiva de los italianos les permitió recuperar la mayor parte del terreno cedido. Desde agosto a noviembre tuvieron lugar cuatro nuevas batallas en el Isonzo, de las que sólo cabe destacar la conquista de Gorizia por parte de los italianos el 9 de agosto.
En los Balcanes, las potencias aliadas interfirieron en la vida política de Grecia durante 1916 alegando que el gobierno griego, dirigido por el rey Constantino I, favorecía a los Imperios Centrales a pesar de su declarada neutralidad. La intervención de los aliados provocó el establecimiento de un gobierno provisional en Salónica (29 de septiembre), presidido por Eleuterios Venizelos, que declaró la guerra a Alemania y Bulgaria el 3 de noviembre. El rey Constantino seguía ejerciendo el poder en Atenas y gran parte de Grecia, lo que generó conflictos con los aliados, que recurrieron al bloqueo de Grecia. Gran Bretaña reconoció oficialmente al gobierno provisional griego el 19 de diciembre.
Se produjeron dos contiendas en los Balcanes durante 1916. En agosto el Ejército serbio, reorganizado en Corfú, se trasladó a Salónica, donde se unió a las tropas rusas e italianas para lanzar una ofensiva conjunta contra las fuerzas búlgaras y alemanas. Tras las primeras victorias, se vieron obligados a retroceder debido a un fuerte contraataque. Los aliados lanzaron una ofensiva a gran escala sobre Macedonia a principios de octubre; sus tropas capturaron Monastir (en la actualidad Bitola) el 19 de noviembre y llegaron hasta el lago Ohrid (situado en la frontera entre Albania y Macedonia) a mediados de diciembre.
3.4.4
Los dominios otomanos
Durante 1916 se desplegó una considerable actividad militar en tres zonas del Imperio otomano: Mesopotamia, Arabia y Palestina. En Mesopotamia, la ciudad sitiada de Kutal-’Amara fue tomada por los turcos el 29 de abril de 1916 y en febrero de 1917 los británicos la reconquistaron. En Arabia, Husayn ibn Alí, jerife de La Meca, dirigió junto con su hijo, Abdullah ibn Husayn, la rebelión del Hiyaz (en la actualidad Arabia Saudí) contra el dominio otomano en junio de 1916. Husayn ibn Alí contó con la ayuda de los británicos, que le reconocieron como rey del Hiyaz en diciembre de 1916. A fin de favorecer la revuelta árabe, los ingleses destacados en Egipto comenzaron a avanzar hacia la península del Sinaí y Palestina, y a principios de enero de 1917 habían conquistado varias fortificaciones.
3.4.5
Los intentos de negociación
En 1916, Thomas Woodrow Wilson, presidente de Estados Unidos, país que en esos momentos era una potencia neutral, intentó que las naciones beligerantes entablaran negociaciones que condujeran a la paz. Como resultado de sus esfuerzos, el gobierno alemán comunicó a Estados Unidos en el mes de diciembre que los Imperios Centrales estaban dispuestos a iniciar las negociaciones de paz. Cuando Estados Unidos informó de esta noticia a los aliados, Gran Bretaña rechazó la oferta: Alemania no había establecido cláusulas concretas para la paz y en esos momentos Rumania acababa de ser conquistada por los Imperios Centrales, por lo que no era de esperar que éstos aceptaran unos términos razonables. Finalmente, Wilson consiguió que cada uno de los bandos comunicara sus peticiones concretas, pero éstas resultaron ser irreconciliables.

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