El invento de la Banca





Banca o Sistema bancario, conjunto de instituciones que permiten el desarrollo de todas aquellas transacciones entre personas, empresas y organizaciones que impliquen el uso de dinero.
Dentro del sistema bancario podemos distinguir entre banca pública y banca privada que, a su vez, puede ser comercial, industrial o de negocios y mixta. La banca privada comercial se ocupa sobre todo de facilitar créditos a individuos privados. La industrial o de negocios se especializa en empresas industriales, adquiriéndolas y dirigiéndolas. La banca privada mixta combina ambos tipos de actividades. En el siglo XIX fueron muy comunes los bancos industriales, aunque éstos han ido perdiendo fuerza a lo largo del siglo XX en favor de la banca mixta. Dentro de la banca pública debemos destacar, en primer lugar, el banco emisor o banco central, que tiene el monopolio de emisión de dinero y suele pertenecer al Estado. Asimismo, destacan las instituciones de ahorro y dentro de éstas, en España, las cajas de ahorro.
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CARACTERÍSTICAS DEL SISTEMA BANCARIO
El principal papel de un banco consiste en guardar fondos ajenos en forma de depósitos, operaciones denominadas de pasivo. Los bancos cobran una serie de comisiones por los distintos servicios que ofrecen a sus clientes: tarjetas de crédito, posibilidad de descubierto, banco telefónico, entre otros. Sin embargo, puesto que el banco puede disponer del ahorro del depositante, remunera a este último mediante el pago de un interés. Podemos distinguir varios tipos de depósitos. En primer lugar, pueden materializarse en las denominadas cuentas corrientes: el cliente cede al banco unas determinadas cantidades para que éste las guarde, pudiendo disponer de ellas en cualquier momento. Tiempo atrás, hasta adquirir carácter histórico, estos depósitos no estaban remunerados, pero la creciente competencia entre bancos ha hecho que esta tendencia haya cambiado de forma drástica en todos los países occidentales. En segundo lugar, los bancos ofrecen cuentas de ahorro, que también son depósitos a la vista, es decir, que se puede disponer de ellos en cualquier momento. Los depósitos y reintegros se realizan y quedan registrados a través de una cartilla de ahorro, que tiene carácter de documento financiero. La disponibilidad de este tipo de depósitos es menor que la de las cuentas corrientes puesto que obligan a recurrir a la entidad bancaria para disponer de los fondos, mientras que las cuentas corrientes permiten la disposición de fondos mediante la utilización de cheques y tarjetas de crédito. En tercer lugar hay que mencionar las denominadas cuentas a plazo, en las que no existe una libre disposición de fondos, sino que éstos se recuperan a la fecha de vencimiento aunque, en la práctica, se puede disponer de estos fondos antes de la fecha prefijada, pero con una penalización (la remuneración del fondo es menor que en el caso de esperar a la fecha de vencimiento). En cuarto lugar, existen los denominados certificados de depósito, instrumentos financieros muy parecidos a los depósitos o cuentas a plazo fijo; la principal diferencia viene dada por cómo se documentan. Los certificados se realizan a través de un documento escrito intercambiable, es decir, cuya propiedad se puede transferir y negociar en los mercados financieros. Por último, dentro de los distintos tipos de depósitos, los depósitos de ahorro vinculado son cuentas remuneradas y relacionadas con operaciones bancarias de activo (es el caso de una cuenta de ahorro vivienda: las cantidades depositadas deben utilizarse para un fin concreto, la adquisición de vivienda en este caso).
Los bancos, con estos fondos depositados, conceden préstamos y créditos a otros clientes, cobrando a cambio de estas operaciones (denominadas de activo) otros tipos de interés. Estos préstamos pueden ser personales, hipotecarios o comerciales. La diferencia entre los intereses cobrados y los intereses pagados constituye la principal fuente de ingresos.
Por último, también ofrecen servicios de cambio de divisas, permitiendo que sus clientes compren unidades monetarias de otros países.
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HISTORIA
Banco italiano del siglo XIV
Los bancos surgieron en la edad media, cuando familias e instituciones bancarias comenzaron a proporcionar préstamos y transferencias de fondos sobre la base del oro y objetos de valor depositados en ellos. La familia Medici, una de las más importantes familias medievales, creó su inmensa fortuna, poder y prestigio sobre sus actividades bancarias y prestamistas. Esta pintura del siglo XIV representa a gente depositando y tomando dinero en un banco italiano.

Muchas de las funciones de los bancos, como la de guardar fondos, prestar dinero y garantizar préstamos, así como el cambio de monedas, pueden rastrearse hasta la antigüedad. Durante la edad media, los caballeros templarios, miembros de una orden militar y religiosa, no sólo almacenaban bienes de gran valor sino que también se encargaban de transportar dinero de un país a otro. Las grandes familias de banqueros del renacimiento, como los Medici de Florencia prestaban dinero y financiaban parte del comercio internacional. Los primeros bancos modernos aparecieron durante el siglo XVII: el Riksbank en Suecia (1656) y el Banco de Inglaterra (1694).
Los orfebres ingleses del siglo XVII constituyeron el modelo de partida de la banca contemporánea. Guardaban oro para otras personas, a quienes tenían que devolvérselo si así les era requerido. Pronto descubrieron que la parte de oro que los depositantes querían recuperar era sólo una pequeña parte del total depositado. Así, podían prestar parte de este oro a otras personas, a cambio de un instrumento negociable o pagaré y de la devolución del principal y de un interés. Con el tiempo, estos instrumentos financieros que podían intercambiarse por oro pasaron a reemplazar a éste. Resulta evidente que el valor total de estos instrumentos financieros excedía el valor de oro que los respaldaba.
En la actualidad, el sistema bancario conserva dos características del sistema utilizado por los orfebres. En primer lugar, los pasivos monetarios exceden las reservas; esta característica permitió, en parte, el proceso de industrialización y sigue siendo un aspecto muy importante del actual crecimiento económico. En segundo lugar, los pasivos de los bancos (depósitos y dinero prestado) son más líquidos, —es decir, se pueden convertir con mayor facilidad que el oro en dinero en efectivo— que los activos (préstamos a terceros e inversiones) que aparecen en su balance. Esta característica permite que los consumidores, los empresarios y los gobiernos financien actividades que, de lo contrario, serían canceladas o diferidas. Sin embargo, esto puede provocar crisis de liquidez. Cuando los depositantes exigen en masa la devolución de sus depósitos (como ocurrió en España tras la intervención por parte del Banco de España del Banco Español de Crédito (Banesto) el 28 de diciembre de 1993) el sistema bancario puede ser incapaz de responder a esta petición, por lo que se deberá declarar la suspensión de pagos o la quiebra. Uno de los principales cometidos de los bancos centrales es regular el sector de la banca comercial para minimizar la posibilidad de que un banco entre en esta situación y pueda arrastrar tras él a todo el resto del sistema bancario. El banco central tiene que estar preparado para actuar como prestamista del sistema bancario, proporcionando la liquidez necesaria si se generaliza la retirada de depósitos. Esto no implica la obligatoriedad de salvar a cualquier banco de la quiebra, como se demostró en 1995 cuando el Banco de Inglaterra se negó a ayudar al quebrado Banco de inversiones Barings.
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LA BANCA EN GRAN BRETAÑA
Desde el siglo XVII Gran Bretaña es conocida por la importancia de su sistema bancario. Londres continua siendo uno de los mayores centros financieros mundiales y casi todos los principales bancos comerciales del mundo tienen abierta en la city (como se conoce de modo familiar a la ciudad de Londres dentro del mundo financiero) al menos una sucursal.
Aparte del Banco de Inglaterra, los primeros bancos ingleses eran sobre todo bancos privados familiares. En un principio, la quiebra de estos bancos era un fenómeno frecuente, por lo que a principios del siglo XIX se empezó a fomentar la constitución de bancos de accionistas, con mayor capital, para ayudar a la estabilización del sector. En 1833 se permitió que estos bancos aceptaran y transfirieran depósitos a Londres, aunque no podían emitir papel moneda, o billetes de banco, siendo esta actividad monopolio exclusivo del Banco de Inglaterra. Las corporaciones de bancos se prodigaron tras la legislación de 1858, que limitaba los pasivos de las sociedades anónimas. Sin embargo, el sistema bancario no logró mantener un elevado número de bancos; al finalizar el siglo, una ola de fusiones redujo el número de bancos tanto familiares como de accionistas.
La estructura actual de la banca comercial inglesa es en la práctica la misma que la de la década de 1930, situándose en la cúspide el Banco de Inglaterra (que en aquel entonces era privado), y tras él once grandes bancos de Londres. Desde entonces han acontecido dos cambios importantes: el Banco de Inglaterra fue nacionalizado en 1946 por el gobierno laborista; en 1968 una fusión entre los primeros cinco bancos dejó al sector en manos de cuatro grandes bancos (Barclays, Lloyds, Midland y el National Westminster). La liberalización financiera durante la década de 1980 ha fomentado el crecimiento de las grandes sociedades inmobiliarias que desarrollan muchas de las funciones que de modo tradicional desempeñaban los bancos comerciales.
Londres se ha convertido en el centro del euromercado o mercado de eurobonos y eurodólares; entre los agentes de este mercado se encuentran todo tipo de instituciones financieras de todo el mundo. Este mercado, que surgió a finales de la década de 1950 y que ha tenido desde entonces un crecimiento espectacular, vende y compra dólares y otras divisas fuera del mercado de divisas del país emisor (por ejemplo, se opera con cuentas en francos franceses situadas en cualquier país que no sea Francia).
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LA BANCA EN ESTADOS UNIDOS
Quiebra de la Bolsa en 1929
Los bancos estadounidenses realizaron numerosas inversiones bursátiles de tipo especulativo durante la década de 1920. Cuando se produjo el crac de 1929, los depositantes temieron la bancarrota de las entidades bancarias y se abalanzaron para retirar sus depósitos en efectivo. En la imagen se observa cómo los depositantes asediaron el Banco Comercial de Passaic, Nueva Jersey.

El sistema bancario de Estados Unidos difiere de forma radical de otros sistemas bancarios como pueda ser el francés, el inglés, el alemán o el español, que se caracterizan por la gran concentración del sector en manos de unos pocos grandes bancos. Antes existían restricciones geográficas a la expansión de los bancos, prohibiéndoseles traspasar las fronteras de su estado e incluso de un condado con el fin de proteger a los pequeños bancos de la competencia. Debido a esta política, la red de bancos comerciales estadounidenses está integrada por más de 12.000 bancos. En los últimos años casi todos los estados, y el gobierno federal, han flexibilizado las normas reguladoras de los bancos, en especial en lo que respecta a las fusiones y adquisiciones. Muchos bancos han crecido comprando otros bancos de su propio estado y, también, de otros estados. Los grandes bancos mueven la mayor parte del negocio. Menos del 5% de los bancos de Estados Unidos acumulan más del 40% de los depósitos; el 85% de los bancos poseen menos de la quinta parte de todos los depósitos. El sistema de la Reserva Federal, que se compone de 12 bancos y 25 distritos, es el banco central, banquero del gobierno y vigilante del sector bancario nacional.
El sistema bancario estadounidense se caracteriza por la existencia de numerosas instituciones de ahorro que pretenden suplir la histórica negligencia de los bancos estadounidenses hacia las necesidades de los clientes no industriales.
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LA BANCA EN EUROPA OCCIDENTAL
Los principales bancos centrales de la Unión Europea son el Banco de Francia, el Bundesbank de Alemania y el Banco de Italia. Entre los principales bancos comerciales destacan los alemanes Deutsche Bank A.G., Dresdner Bank A.G. y el Commerzbank A.G., y en Francia el nacionalizado Banque Nationale de París, Crédit Lyonnais y la Société Générale. Hay diferencias estructurales importantes que distinguen al sistema bancario europeo del de los demás países industrializados. Las principales se deben al tipo de propiedad, a la profundidad del sistema financiero y a la concentración del sector.
Una de las características diferenciales del sistema bancario europeo, sobre todo en los países latinos, se debe al papel ejercido por el Estado. Todas las instituciones bancarias de Estados Unidos, Canadá e Inglaterra están en manos privadas. Sin embargo, en Francia e Italia el gobierno posee los principales bancos, o la mayor parte de sus acciones. El papel de los gobiernos en el sistema bancario es pues muy importante y, a menudo, controvertido. El banco francés Crédit Lyonnais sufrió numerosas críticas a principios de la década de 1990 porque el gobierno cubrió sus enormes pérdidas. Los bancos europeos pueden llevar a cabo actividades prohibidas en otros lugares, como es el poseer acciones de otras empresas. Los bancos comerciales de Europa tienden a orientar sus actividades, sobre todo hacia los negocios y suelen limitar sus préstamos a largo plazo, otorgando por lo general préstamos a corto plazo. Los créditos a largo plazo suelen concederlos filiales de los bancos. La proporción de depósitos que controlan los principales bancos comerciales europeos es muy elevada. Esto se debe a que no hay limitaciones para establecer sucursales, lo que favorece la existencia de amplias redes bancarias en todos los países europeos. La inexistencia de una tradición antitrusts explica el alto grado de concentración del sector.
El Bundesbank alemán se convirtió en el principal banco central de la Unión Europea, debido al éxito que tuvo a la hora de controlar la inflación y a la fortaleza de la economía alemana. Sus estatutos le permiten una enorme autonomía e independencia del gobierno alemán.
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LA BANCA EN SUIZA
Suiza está reconocida en el mundo entero como un centro bancario internacional debido a su neutralidad política, su estabilidad financiera y su tradición de confidencialidad, que proviene de una ley dictada en 1934 que permitía a los bancos no proporcionar datos sobre sus clientes sin el consentimiento expreso de éstos. La banca privada es una de las principales fuentes de recursos del país. La semiprivada Banca Nacional de Suiza, el banco central, es propiedad de los cantones, otros bancos y accionistas privados.
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LA BANCA EN JAPÓN
Al ser uno de los países más ricos del mundo, el sistema bancario japonés ejerce gran influencia sobre la economía mundial. El Banco de Japón es el banco central que controla todo el sistema bancario, aunque tiene una menor autonomía del gobierno japonés que la mayoría de los bancos centrales de los países industrializados. En Japón, además del banco central, existen una serie de bancos y otras instituciones financieras que dependen del gobierno y que se encargan de financiar distintas actividades económicas de especial relevancia, como el comercio exterior, la construcción de viviendas o el sector agropecuario. Algunos bancos privados, como el Dai-Ichi Kangyo (el mayor banco del mundo) están muy unidos al gobierno japonés debido a las inversiones que éste realiza en aquéllos; el Banco de Tokio está especializado en el cambio de moneda extranjera. Ciertos bancos comerciales, como el Mitsubishi, el Banco Mitsu y el Banco Sumitomo son reliquias del poderío comercial prebélico de los conglomerados industriales, los denominados zaibatsu, y todavía están muy vinculados a las empresas e instituciones financieras que los crearon.
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LA BANCA EN ESPAÑA
La creación del sistema bancario español ha estado muy determinada por los problemas financieros del Estado a lo largo de los siglos XVIII y XIX. Los graves problemas financieros de la Hacienda española llevaron a la creación, a raíz de la reforma de Lerena de 1785, del Banco Nacional de San Carlos, cuya misión principal consistía en amortizar la enorme deuda pública de la Hacienda. A lo largo del siglo XVIII se crearon multitud de bancos con facultad de emisión de moneda para financiar los crecientes déficit. Todo ello condujo a frecuentes devaluaciones y enormes inflaciones incontroladas, por lo que los bancos quebraban o debían fusionarse. El Banco de San Carlos desapareció en 1829, convirtiéndose en el Banco de San Fernando, también con facultad para emitir moneda, en Madrid. En 1844 se crearon el Banco de Isabel II y el de Barcelona, ambos también con el privilegio de emisión de moneda. El Banco de Isabel II y el de San Fernando se fusionaron en 1847 con el nombre de Nuevo Banco Español de San Fernando. Se le concedió el monopolio de emisión en toda España, excepto en Barcelona y Cádiz (la sucursal del Banco de Isabel II en Cádiz pasó a denominarse Banco de Cádiz, conservando en exclusiva el derecho de emisión en dicha provincia). En 1856 se proclamó la Ley de Bancos de Emisión, con funciones de financiación a corto plazo. El Nuevo Banco Español de San Fernando fue rebautizado, esta vez con el nombre de Banco de España, con un monopolio de emisión para todo el Estado que debía durar 25 años. Sin embargo, en 1874, mediante decreto ley, se le concedió el monopolio de emisión indefinido, violando la anterior legislación. Podemos decir que, desde entonces, el Banco de España ha sido el único banco emisor, cumpliendo todas las funciones de un banco central, es decir, banco de bancos, banco emisor, banco del Estado y controlador del sistema bancario. En rigor, el Banco de España sólo emite los billetes, siendo el Tesoro Público el emisor de monedas, que distribuye el Banco de España. Con la reforma de 1989 se dotó al Banco de España de total autonomía con respecto al gobierno: se encargaba del diseño y aplicación de la política monetaria, con el objetivo primordial de controlar el crecimiento de la inflación, ya fuera mediante el control de los tipos de interés o mediante el control de la cantidad de dinero en circulación (billetes, monedas y dinero bancario). Por otra parte, el sistema bancario español también ha sufrido un fuerte proceso de concentración a lo largo de la década de 1980, con las fusiones del Banco de Bilbao y el Banco de Vizcaya (Banco Bilbao Vizcaya, BBV) y la del Banco Central y el Banco Hispanoamericano (creándose el Banco Central Hispano, BCH). Con la intervención en 1993 de Banesto, la concentración del sector aumentó aún más al ser adquirido este último por el Banco de Santander. El impulso concentrador continuó al fusionarse el BBV con Argentaria (entidad resultado de la fusión de los bancos públicos privatizados).
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LA BANCA EN LATINOAMÉRICA
Cada uno de los países latinoamericanos posee su propio banco central, pero lo más relevante en cuanto al sistema bancario de Latinoamérica son los bancos supranacionales que los distintos países han creado con el fin de ayudarse entre sí para defenderse de la gran banca internacional. Así, destacan el Banco Centroamericano de Integración Económica (creado en 1961 con sede en Tegucigalpa, Honduras, y que integra a Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, países constituyentes del Mercado Común Centroamericano; concede créditos a largo plazo con bajos tipos de interés para financiar proyectos que favorezcan la integración económica de los países miembros) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), creado en 1957 por Estados Unidos y la mayoría de los países latinoamericanos, con sede en Washington. De este banco surgió el Instituto para la Integración de América Latina, así como la Corporación Interamericana de Inversiones. (Véase Bancos centrales latinoamericanos).
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LA BANCA EN LOS PAÍSES EN VÍAS DE DESARROLLO
El sistema económico nacional de cada país en vías de desarrollo determina la naturaleza de su sistema bancario. En los países capitalistas prevalece un sistema bancario privado; en los países socialistas (por ejemplo, Egipto o Sudán) se han nacionalizado todos los bancos. Otros países han tomado como modelo el sistema europeo; por ejemplo, en Perú, o en Kenya, coexisten bancos públicos y privados. En muchos países, el sistema bancario sigue el modelo creado durante la época colonial, con bancos propiedad de los países colonizadores como en Zambia o Camerún, en los que esta estructura se mantuvo a pesar de la descolonización. En otros, como en Nigeria o Arabia Saudí, la aparición del nacionalismo llevó a que se obligara por ley a que los bancos pasaran a ser propiedad de la población local.
Los bancos de los países en vías de desarrollo son muy parecidos a los de los países industrializados. Los bancos comerciales aceptan y transfieren depósitos y conceden préstamos, sobre todo a corto plazo. Otros intermediarios financieros, por lo general bancos públicos para el desarrollo económico, conceden préstamos a largo plazo; se suele utilizar a los bancos para financiar los gastos públicos. El sistema bancario también puede desempeñar un importante papel para financiar las exportaciones.
En los países más pobres sigue siendo común el trueque, por lo que el sistema bancario debe favorecer el uso de un sistema monetario y bancario entre la población.
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LAS FUNCIONES DEL BANCO CENTRAL
La principal institución financiera en una economía de mercado es el banco central. Los bancos centrales suelen depender y ser propiedad de los estados, pero incluso en los países en que dependen de bancos privados (como en Estados Unidos) los objetivos del banco central favorecen el interés nacional.
La mayoría de los bancos centrales asumen las siguientes funciones: actúan como banco del Estado, banco de bancos, reguladores del sistema monetario tanto en lo que concierne a los objetivos de política económica interna como externa, y son bancos emisores. Como banco del Estado, el banco central cobra y paga los ingresos y gastos del gobierno, gestiona y amortiza la deuda pública, asesora al gobierno sobre sus actividades financieras y efectúa préstamos al gobierno. Como banco de bancos, el banco central mantiene en sus cajas un porcentaje de los depósitos que poseen los bancos privados, vigila las operaciones de éstos, actúa como institución crediticia en última instancia y proporciona servicios técnicos y de asesoría. Lleva a cabo la política monetaria tanto nacional como exterior y, en muchos países, es el banco central el que diseña esta política, de forma independiente del gobierno, sirviéndose de toda una gama de controles directos e indirectos sobre las instituciones financieras. Las monedas y los billetes que circulan como moneda nacional suelen representar los pasivos del banco central.
Los países de la Unión Europea, con la puesta en marcha de la tercera fase de la Unión Económica y Monetaria (UEM), iniciaron un innovador camino en el que sus bancos centrales pasaron a formar un sistema coordinado, el Sistema Europeo de Bancos Centrales, dirigido por el Banco Central Europeo.
Hay gran controversia en torno a la capacidad del banco central para controlar la oferta monetaria y, a través de ésta, el ritmo de crecimiento de la economía. Algunos economistas piensan que el control monetario puede ser muy útil a corto plazo y debe utilizarse para afectar al nivel de actividad económica. No obstante, otros afirman que la política monetaria discrecional no debe utilizarse porque, a largo plazo, los bancos centrales son incapaces de controlar la economía. Otros economistas piensan que el impacto a corto plazo del control monetario no es tan poderoso, pero que las autoridades monetarias pueden lograr reducir los excesos de inflación y aminorar los efectos de las depresiones económicas. Una nueva escuela de economistas sostiene que la política monetaria no puede utilizarse de manera sistemática para afectar al nivel de actividad económica. Sí hay consenso respecto a la creencia de que la acción del banco central es incapaz de resolver determinados problemas provenientes de la oferta, como podría ser el caso de una escasez de combustible.
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BANCA INTERNACIONAL
El crecimiento del comercio internacional durante las pasadas décadas ha evolucionado de la mano del crecimiento de una banca multinacional. Tradicionalmente, los bancos han financiado el comercio internacional, pero en los últimos años lo destacable es la creación de filiales y sucursales con localización física en otros países, así como el crecimiento de los préstamos y prestamistas a escala internacional. Por ejemplo, de los 8 bancos estadounidenses que tenían oficinas en otros países en 1960, se pasa en 1987, a 153 bancos estadounidenses con un total de 902 filiales en el extranjero. De la misma manera, en 1973 había menos de 90 bancos extranjeros en Estados Unidos, mientras en 1987, 266 bancos extranjeros se repartían 664 oficinas en Estados Unidos. La mayoría eran bancos industriales o de negocios, pero algunos se han lanzado al mercado de la banca comercial.
El crecimiento del mercado de eurobonos ha obligado a los principales bancos mundiales a abrir sucursales en todo el mundo. El sistema bancario mundial desempeñó un papel crucial a la hora de reutilizar los denominados ‘petrodólares’ provenientes de los superávit de los países exportadores de petróleo y de los déficit de los países importadores. Esta actividad, que ayudó a realizar acuerdos financieros internacionales, se ha revelado como contraproducente, porque los países que acudieron a esta financiación han tenido graves problemas para devolver estos préstamos.

El invento del Banco Central de Costa Rica





Banco Central de Costa Rica, entidad bancaria central de Costa Rica, cuyas principales funciones son emitir moneda, programar y ejecutar la política monetaria y cambiaria, procurar la estabilidad económica y monetaria, promover un eficaz sistema de pagos y administrar las reservas internacionales.
Su fundación se remonta a 1936, año en que fue creado, con capital del Estado, con el nombre de Banco Nacional de Costa Rica. Su antecedente inmediato había sido el Banco Internacional de Costa Rica, establecido en 1914. Tras ser reformado y reorganizado en 1950, adquirió su actual denominación oficial de Banco Central de Costa Rica. Desde aquel año, su administración pasó a depender de una Junta Directiva formada por siete miembros: el ministro de Hacienda y seis designados por el poder ejecutivo, que debían cumplir la condición de ser profesionales de reconocida experiencia en materias bancarias, económicas, monetarias o referentes a la producción nacional. Su jefatura ejecutiva quedaba a cargo de un presidente y un vicepresidente (elegidos por la Junta Directiva entre sus miembros) y un gerente (también designado por la Junta).

El invento del banco de sangre





Hematología, especialidad médica relacionada con el estudio de la sangre y con los tejidos formadores de sangre. A los especialistas en esta rama de la medicina se les conoce como hematólogos. Estudian, diagnostican y tratan desórdenes de la sangre, como la leucemia, la anemia y la hemofilia, así como enfermedades de los órganos que producen sangre, incluyendo los ganglios linfáticos, la médula ósea y el bazo.
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DIAGNÓSTICO
Los hematólogos utilizan análisis de sangre para diagnosticar distintos desórdenes. De particular importancia son los análisis que proporcionan información sobre los componentes celulares de la sangre de un paciente. El análisis más común, llamado recuento hemático completo, indica el número de glóbulos rojos, glóbulos blancos y plaquetas en una unidad dada de sangre. Los hematólogos también examinan muestras de sangre al microscopio para identificar células sanguíneas anormales y diagnosticar enfermedades de la sangre. Además de analizar enfermedades sanguíneas, los médicos también pueden diagnosticar otros tipos de desórdenes, como la hepatitis C, una enfermedad crónica del hígado que se detecta en la sangre.
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ENFERMEDADES DE LA SANGRE
Los hematólogos tratan desórdenes crónicos de la sangre como la leucemia, un amplio grupo de enfermedades neoplásicas de los órganos formadores de sangre. Esa dolencia afecta a los glóbulos blancos y suele diagnosticarse mediante análisis de sangre que indican un número anormal de esas células. El tratamiento, que a menudo está coordinado por hematólogos y oncólogos, suele consistir en una combinación de drogas y terapias de radiación, y puede incluir también un trasplante de médula ósea.
Otro desorden de la sangre que suelen tratar los hematólogos es la anemia, que a veces se debe a una deficiencia de hemoglobina, el componente de los glóbulos rojos responsable del transporte del oxígeno. Esa enfermedad, que reduce la capacidad de la sangre para transportar oxígeno, suele estar causada por la incapacidad de la médula ósea para producir nuevos glóbulos rojos en cantidad suficiente. Los hematólogos detectan la anemia mediante análisis de sangre y combaten sus diferentes tipos con suplementos de vitaminas y minerales, terapias hormonales y transfusiones de sangre.
La hemofilia, un desorden genético de la sangre estudiado y tratado por los hematólogos, altera la coagulación de la sangre. Esa enfermedad se detecta mediante análisis de sangre; en los últimos tiempos, se han utilizado tests genéticos para diagnosticar hemofilia y para determinar el riesgo de los padres de transmitir esa enfermedad a la siguiente generación. Las personas con hemofilia suelen recibir transfusiones de plasma, el componente fluido de la sangre, que contiene dosis concentradas de una proteína que ayuda a la coagulación.
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BANCOS DE SANGRE
En los últimos años los hematólogos han emprendido serios esfuerzos para mejorar la seguridad de los bancos de sangre. En el pasado, las transfusiones de sangre estaban implicadas en la propagación de enfermedades infecciosas transmitidas por sangre contaminada. Junto a los bioquímicos, los hematólogos han desarrollado tests de seguridad para detectar la presencia de muchas enfermedades infecciosas, incluyendo varias formas de hepatitis viral y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (SIDA). Como medida de seguridad, antes de usar sangre donada en transfusiones, se examina para comprobar si está libre de enfermedades infecciosas.


El invento del Banco Nacional de Panamá





Banco Nacional de Panamá, entidad bancaria oficial de Panamá. Fundado en 1904, realiza algunas funciones propias de banco central, entre las que no se encuentra la emisión de billetes. Esto último se debe a que en Panamá la moneda de curso legal es el dólar estadounidense. El balboa, unidad monetaria oficial panameña, no se emite en forma de billetes y sólo sirve para fines contables, aunque circulen monedas denominadas balboas. No existe, pues, en Panamá, un banco central según los cánones tradicionales.

El invento del Banco Interamericano de Desarrollo (BID)





Banco Interamericano de Desarrollo (BID), organismo financiero constituido el 8 de abril de 1959 por todos los países pertenecientes a la Organización de Estados Americanos (OEA). El Convenio Constitutivo del BID entró en vigor en diciembre de ese mismo año. En la actualidad está integrado por 46 países, que se encuentran divididos en miembros regionales y extrarregionales, pues, tras su fundación, distintos estados de Europa, Oriente Próximo y Asia entraron a formar parte del BID, aunque los países de América Latina y el Caribe conservaron su condición de socios mayoritarios. Creado en el contexto de integración y desarrollo en América Latina, al igual que otros organismos que nacieron con pocos meses de diferencia, la responsable más directa de su creación fue la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). También por iniciativa de la CEPAL se constituyeron, en 1960, la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC) y el Mercado Común Centroamericano (MCCA). Tiene su sede en Washington (Estados Unidos).
El BID tiene por objeto, a través de su actividad financiera, estimular la inversión de capitales públicos y privados para acelerar el proceso de desarrollo económico de los países miembros. Su actividad primordial es la concesión de préstamos para la financiación de proyectos de desarrollo, así como promover la asistencia técnica necesaria para su ejecución. El mayor contribuyente a los fondos del BID es el gobierno de Estados Unidos. En 1979, el BID decidió concentrar sus recursos en las regiones más pobres de América Latina, pero, pese a ello, casi la quinta parte de los préstamos se han destinado a Brasil, seguido de México, Argentina y Colombia.
La presidencia del BID, máxima autoridad del Banco, ha estado ocupada a lo largo de su historia por el chileno Felipe Herrera (1960-1970), el mexicano Antonio Ortiz Mena (1970-1988), el uruguayo Enrique Vicente Iglesias (1988-2005) y el colombiano Luis Alberto Moreno (2005- ).

El invento Banco de Pagos Internacionales (BPI)





Banco de Pagos Internacionales (BPI), banco internacional fundado en 1930 en La Haya (Países Bajos) para promover la cooperación entre los bancos centrales nacionales, facilitar las operaciones financieras internacionales y actuar como agente o administrador en acuerdos financieros entre los distintos países. Su función original fue tramitar el pago de las reparaciones de guerra con que Alemania tenía que indemnizar a otros países tras la I Guerra Mundial, pero con el tiempo ha pasado a funcionar como el ‘banco de los bancos centrales’. En 1992 el BPI ayudó a unos 90 bancos centrales a gestionar e invertir sus reservas monetarias, que ascendían a más del 10% de las reservas mundiales de divisas. Su capital autorizado es de 1.500 millones de francos-oro, dividido en 600.000 acciones de 2.500 francos-oro cada una. Los países accionistas son 32: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Bulgaria, Canadá, Dinamarca, España, Estados Unidos, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Hungría, Irlanda, Islandia, Italia, Japón, Letonia, Lituania, Noruega, Países Bajos, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República de Sudáfrica, Rumania, Suecia, Suiza, Turquía y la antigua Yugoslavia. Las acciones pueden ser suscritas bien de forma directa por los bancos centrales participantes o en los propios países por suscriptores. Como resultado de esto, un 15% aproximado de las acciones del BPI se encuentra en manos de instituciones privadas, aunque éstas no tienen derecho a participar en la Asamblea General.
Además de ser empleados en tipos tradicionales de inversión, los fondos depositados en el Banco se utilizan como préstamos a los bancos centrales. Durante la década de 1980 y principios de la de 1990, se efectuaron préstamos a países no miembros de Latinoamérica para paliar en cierta medida las deudas que paralizaban sus economías y, de este modo, para preservar la viabilidad del sistema financiero internacional. La necesidad de tener sus reservas monetarias disponibles a corto plazo implica que el BPI debe mantener un alto grado de liquidez.
El BPI se ha convertido en un foro para la coordinación de la política monetaria internacional, gracias a las reuniones periódicas de los gobernadores de los bancos centrales. Colabora de forma muy estrecha con el Fondo Monetario Internacional (FMI), y, dado que entre sus miembros cuenta con varios bancos centrales de Europa Oriental, proporciona una vía de contacto entre estos países y Occidente.
El banco tiene a su cabeza un comité directivo formado por los gobernadores de los bancos centrales de Bélgica, Francia, Alemania, Italia y Reino Unido, que pueden nombrar cada uno otro miembro de la misma nacionalidad. Estados Unidos no ocupa los dos escaños a los que tiene derecho. No más de nueve gobernadores de otros bancos centrales pueden aspirar a ser elegidos como miembros de este comité. La sede del banco está en Basilea, Suiza.

El invento Banco Central del Paraguay





Banco Central del Paraguay, entidad bancaria central del Paraguay cuyas principales funciones son la emisión y acuñación de moneda y el control de las divisas. Fue fundado en 1944 con el nombre de Banco del Paraguay y recibió su actual denominación en 1952, año en que se produjo su principal reestructuración y reorganización. Constituido con capital del Estado, su administración y su jefatura ejecutiva quedaron a cargo de un Directorio formado por el presidente del Banco y seis directores, nombrados éstos por el poder ejecutivo de acuerdo con el Consejo de Estado.

El invento Banco Central de Nicaragua





Banco Central de Nicaragua, entidad bancaria central de Nicaragua, cuyas principales funciones son emitir las monedas y billetes de curso legal; programar y ejecutar las políticas monetaria, crediticia y cambiaria del Estado nicaragüense (de forma coordinada con el gobierno, al que asesora en su política económica); administrar las reservas internacionales; actuar como agente financiero del gobierno y como banquero de éste y otros bancos nicaragüenses y garantizar los pagos internos y externos del Estado.
Su antecedente más inmediato fue el Banco Nacional de Nicaragua, fundado en 1941. El Banco Central de Nicaragua, con tal denominación, fue establecido como consecuencia del decreto legislativo de 25 de agosto de 1960; comenzó a realizar sus funciones el 1 de enero de 1961. Constituido como propiedad del Estado, su administración quedaba a cargo del Consejo Directivo, integrado por siete miembros (un presidente —que ejercía la jefatura ejecutiva del Banco y era nombrado por el presidente de la República—; los ministros de Economía y Hacienda; dos miembros designados por las instituciones oficiales de crédito y los bancos privados —nombrados por el presidente de la República a partir de las listas presentadas por estos organismos—; un miembro nombrado por las asociaciones agrícola, ganadera, comercial e industrial —también nombrado por el presidente—; y un miembro en representación de los partidos minoritarios).
En la actualidad, la dirección superior del Banco Central de Nicaragua (el cual se rige por decreto del 1 de enero de 1992), sigue siendo responsabilidad del Consejo Directivo, compuesto por el presidente del Banco, el ministro de Finanzas y tres miembros nombrados por el presidente de la República.

El invento del Banco Central del Ecuador





Banco Central del Ecuador, entidad bancaria central del Ecuador. Su precedente más inmediato fue la Caja Central de Emisión y Amortización, creada en 1926 para responsabilizarse de la emisión monetaria, operación que hasta entonces había sido ejecutada por un grupo de bancos privados. La Ley Orgánica del Banco Central del Ecuador (cuyo proyecto fue redactado por una comisión dirigida por Edwin Walter Kemmerer) fue decretada el 12 de marzo de 1927 por el entonces presidente de la República, Isidro Ayora. Constituido inicialmente con capital del Estado y privado, tras las sucesivas reformas de 1937 y 1948, pasó a ser propiedad del Estado y de los bancos nacionales. Su administración quedó a cargo de una Junta Monetaria de nueve miembros: uno designado por el Congreso Nacional; dos por el gobierno; uno por el Consejo Nacional de Economía; uno por el Instituto Nacional de Previsión y cuatro por las cámaras de Agricultura, Comercio e Industria y los bancos privados del Litoral y la Sierra. Su jefatura ejecutiva quedó a cargo de un gerente general nombrado por la Junta Monetaria. Sus principales funciones tradicionales (emitir moneda y asegurar el necesario equilibrio de la economía ecuatoriana mediante el diseño de políticas monetarias, financieras y de tipos de cambio que garantizaran la estabilidad de los precios y los pagos exteriores) fueron reestructuradas, para adquirir otras nuevas, en 2000, tras la ley de dolarización de la economía ecuatoriana.

El invento del Banco Central de Honduras





Banco Central de Honduras, entidad bancaria central de Honduras, cuyas principales funciones son la emisión de moneda y la programación y ejecución de las políticas monetaria, crediticia y cambiaria nacionales. Los principales objetivos de estas últimas son garantizar los valores externo e interno del lempira y el funcionamiento del sistema de pagos.
Fue constituido con carácter público por decreto número 53, del 3 de febrero de 1950, e inició su funcionamiento el 1 de julio de ese mismo año. Sus precedentes más inmediatos habían sido el Banco de Honduras (1889) y el Banco Atlántida (1912). Propiedad del Estado, su administración depende de un Directorio integrado por cinco miembros nombrados por el presidente de la República. Las máximas autoridades del Banco Central de Honduras son su presidente, su vicepresidente (ambos miembros del Directorio) y un gerente (designado por el Directorio).

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