Guerra del Golfo Pérsico





El invento de las guerras
Guerra del Golfo Pérsico

La coalición multinacional libera Kuwait
Después de la invasión iraquí de Kuwait (agosto de 1990), una coalición multinacional bombardeó las instalaciones militares iraquíes a principios de 1991. Semanas más tarde, los aliados tomaron Kuwait e invadieron a su vez el sur de Irak.

Guerra del Golfo Pérsico, enfrentamiento militar librado principalmente en Kuwait e Irak durante enero y febrero de 1991.
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ORÍGENES DEL CONFLICTO
La crisis que dio origen al conflicto se inició el 2 de agosto de 1990, cuando Irak, liderado por el presidente Saddam Husayn, invadió y anexionó el emirato de Kuwait. El objetivo aparente era controlar las reservas petrolíferas kuwaitíes. Irak anexionó Kuwait formalmente el 8 de agosto. Entre agosto y noviembre de 1990, el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó una serie de resoluciones que culminaron en la demanda expresa a Irak para que se retirara incondicionalmente de Kuwait el 15 de enero de 1991. Una fuerza multinacional bajo los auspicios de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), que ascendió a 500.000 soldados de tierra, mar y aire —principalmente de Estados Unidos, Arabia Saudí, Gran Bretaña, Egipto, Siria y Francia (y que contó con apoyo indirecto de otros muchos países, entre ellos España)—, se reunió contra el Ejército iraquí, estimado entonces en 540.000 soldados. La concentración de fuerzas, denominada ‘Operación Escudo del Desierto’, tuvo inicialmente como fin proteger a Arabia Saudí de otro ataque.
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ATAQUE DE LA COALICIÓN MULTINACIONAL
La guerra del Golfo Pérsico
Esta vista fue tomada con una cámara de vídeo desde un avión intruso Stealth F-117 de Estados Unidos durante un bombardeo aliado en la guerra del Golfo Pérsico, y en ella aparece señalado con una cruz el centro principal de comunicaciones de Bagdad.

Bajo el mando del general estadounidense H. Norman Schwarzkopf, la coalición multinacional inició un intenso bombardeo aéreo de objetivos militares en Irak y Kuwait 24 horas después del fin del plazo dado por la ONU a Irak para que sus tropas abandonaran Kuwait. La operación se conoció como ‘Tormenta del Desierto’. Después de establecer la superioridad aérea, las fuerzas de la coalición inutilizaron los centros de mando y control iraquíes, especialmente de Bagdad y Basora, y atacaron de modo implacable a la infantería de Irak, que estaba atrincherada a lo largo de la frontera saudí-kuwaití, así como a la Guardia Republicana, compuesta por 125.000 hombres de elite que se encontraban al sureste de Irak y al norte de Kuwait. Las bajas de la coalición fueron relativamente pocas, no así entre las de Irak. Algunos aviones iraquíes fueron derribados; muchos más fueron bombardeados en sus refugios o huyeron a Irán. Irak tomó represalias lanzando misiles Scud a Arabia Saudí e Israel, países no beligerantes directamente; Estados Unidos, creyendo que la opinión árabe se movilizaría contra la coalición, contestó esta amenaza con misiles antimisiles Patriot y ataques comando contra las lanzaderas de Scud.
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RENDICIÓN IRAQUÍ
A mediados de febrero, con bajas militares y civiles cada vez más numerosas, Irak señaló su deseo de retirarse de Kuwait. La coalición rechazó una serie de ofertas condicionales iraquíes, en las que sirvió de mediador la Unión Soviética. Por su parte, las fuerzas aliadas iniciaron una ofensiva aire-tierra coordinada, ‘Operación Sable del Desierto’, abriendo brecha en la principal línea de defensa de Irak en la frontera saudí-kuwaití y avanzando rápidamente a través del sur de Irak para flanquear la principal fuerza iraquí y bloquear el principal camino de retirada de la Guardia Republicana. El 27 de febrero, la ciudad de Kuwait había sido liberada y miles de soldados iraquíes se habían rendido, habían desertado o habían sido capturados o muertos. Las bajas de las fuerzas de coalición fueron sorprendentemente escasas: el 28 de febrero, cuando las operaciones ofensivas habían finalizado, sólo 149 soldados habían muerto y 513 habían sido heridos.
Los representantes iraquíes aceptaron los términos aliados para una tregua provisional el 3 de marzo y el cese del fuego permanente el 6 de abril. Irak aceptó pagar indemnizaciones a Kuwait, revelar la localización y alcance de sus reservas de armas químicas y biológicas, y eliminar sus armas de destrucción masiva. Sin embargo, más tarde, los inspectores de la ONU se quejaron de que el gobierno de Bagdad frustraba sus intentos de control de los acuerdos, por lo que la ONU estableció sanciones económicas contra Irak.

Guerra de Sucesión española





El invento de las guerras
Guerra de Sucesión española

Guerra de Sucesión española, conflicto dinástico e internacional, que tuvo lugar entre 1702 y 1714, tras el cual se asentó en España la dinastía Borbón. Además de dilucidarse el testamento de Carlos II y la legitimidad Borbónica, las potencias europeas se disputaban una serie de intereses territoriales, políticos y económicos a costa de España, víctima del reparto que se realizó al término del enfrentamiento.
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CAUSAS
La progresiva convicción de que Carlos II, después de sus dos matrimonios, no iba a tener descendencia, activó la pugna entre los candidatos europeos para hacerse con su herencia. Inicialmente el candidato designado como heredero había sido José Fernando, hijo del elector de Baviera, pero su muerte, en 1699, volvió a abrir el problema de elegir entre el archiduque Carlos, hijo del emperador Leopoldo y futuro emperador a su vez como Carlos VI, apoyado por la reina Mariana de Neoburgo y el partido austriaco de España, y Felipe de Anjou, nieto de Luis XIV y María Teresa de Austria. El siempre moribundo Carlos, aconsejado por el cardenal Portocarrero y el partido nacional, decidió que sólo el apoyo de Francia, cuyas tropas se encontraban en la frontera española, podían garantizar la conservación de la monarquía en toda su integridad, y optó por Felipe. A pesar de las fuertes presiones, mantuvo esta decisión en su último testamento de 3 de octubre de 1700, con dos condiciones: no reunir nunca las coronas de España y Francia en una misma persona y no enajenar parte alguna de los territorios españoles.
Cuando murió Carlos II, el 1 de noviembre de 1700, las potencias europeas, salvo el emperador Leopoldo, reconocieron a Felipe V como rey de España. Sin embargo, la actitud de Luis XIV, ocupando algunas plazas de los Países Bajos españoles y haciéndose confiar su gobierno por el nuevo rey, contribuyó a formar la opinión de que España pasaría a formar, de hecho, un potente bloque con Francia, dirigido por el monarca francés, que rompería el orden europeo. Este temor empujó a las potencias marítimas —Inglaterra y Holanda—, opuestas a la hegemonía borbónica a apoyar las pretensiones del archiduque de Austria formando la Gran Alianza (La Haya, 1701) que el 15 de mayo de 1702 declaró la guerra a los Borbones. Europa se dividió en dos bloques que, con una excusa legitimista, buscaban sacar beneficios de un futuro desmembramiento de los territorios hispánicos y ventajas económicas de la apertura del monopolio de su comercio americano. Frente a Francia y España, a los que se unirá Baviera, militaron los aliados de La Haya, que pronto contaron con Dinamarca, la mayor parte de los príncipes alemanes y Prusia; más tarde se unirá Saboya y por el tratado de Methuen, en 1703, Portugal, que aportará una excelente base de operaciones en la península Ibérica.
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GUERRA EUROPEA
Guerra de Sucesión española
El mapa muestra los territorios europeos inmersos en la guerra de Sucesión española (1702-1714), incluidas las posesiones perdidas por el rey Felipe V tras la firma del Tratado de Utrecht que ponía fin a la misma.

Hasta 1705, la guerra se desarrolló especialmente fuera de España, en el Rin, Flandes e Italia. A partir de esta fecha se convirtió en una guerra civil azuzada por los intereses de Francia e Inglaterra. Los austriacos comenzaron las hostilidades atacando los dominios españoles en Italia, y Felipe V pasó a tierras italianas para resistir sus agresiones, obteniendo las victorias de Santa Vittoria y Luzaro (1702). Luis XIV inició una ofensiva en Alemania, y después de vencer en las batallas de Friedlingen y Hochstädt (1702-1703) se unió a las tropas bávaras con el objetivo de entrar en Viena, pero no sólo no lo consiguió sino que en 1704 sus ejércitos fueron aplastados en Blenhein por el duque de Marlborough y Eugenio de Saboya. En el territorio español una flota pasó por el Mediterráneo para sublevar a las poblaciones en favor del pretendiente Carlos y, aunque no tuvo éxito, a su regreso tomó Gibraltar (1704), plaza considerada imbatible.
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GUERRA CIVIL
Felipe V condecora al duque de Berwick
El hijo natural de quien llegara a reinar en Inglaterra como Jacobo II, James Stuart Fitz James, duque de Berwick (1670-1734), luchó en la guerra de Sucesión española del lado de Felipe de Anjou (Felipe V de España). En el cuadro que aquí se reproduce, obra del pintor francés del siglo XIX Jean Auguste Dominique Ingres (colección de la Casa de Alba, Madrid), aparece Felipe V condecorando al duque de Berwick con el Toisón de Oro.

En lo que respecta a España, Castilla, aunque contó con alguna oposición, apoyó a Felipe V, mientras que Cataluña y Valencia desde 1705 y Mallorca y Aragón en 1706, temerosos del centralismo Borbónico, se declararon decididos partidarios del archiduque, que desembarcó en Barcelona, donde comenzó a ejercer como monarca efectivo. Con estos hechos, la nueva dinastía Borbónica, presionada entre Levante y Portugal, se vio en serias dificultades, hasta el extremo de que Felipe V se vio obligado a salir de Madrid, donde entró el pretendiente Carlos (1706), que fue proclamado Carlos III. Mal recibido por el pueblo madrileño, las tropas aliadas tuvieron que retirarse hacia Valencia y Murcia, aunque conquistarán en estos años definitivamente Gibraltar y algunas plazas de Baleares, entre ellas Menorca. Felipe, gracias a la lealtad de Castilla, salvó la situación. Los ejércitos hispano-franceses, dirigidos por el duque de Berwick, derrotaron a las tropas aliadas mandadas por lord Galloway en la batalla de Almansa (1707), sometiendo a casi todo el reino de Valencia. En castigo por la adhesión de Aragón y Valencia al archiduque, Felipe abolió sus fueros (los de Cataluña lo fueron en 1716).
La situación se agravó en 1709. La rendición de las plazas francesas de Tournai y Mons llevó a Luis XIV al casi abandono de su nieto, pese a lo cual Felipe continuó el esfuerzo militar, y aunque sufrió el revés de Almenara, obtuvo los éxitos de Brihuega y Villaviciosa (1710), que le abrieron el camino hacia Cataluña. En el mismo año, a la muerte del emperador José, hermano del archiduque Carlos, éste accedió a tal dignidad, por lo que las potencias aliadas temieron que se pudiera reconstruir la situación geopolítica del emperador Carlos V (I de España) y que se rompiera el sistema de equilibrio. Así se llegó al comienzo de unas negociaciones de paz; Inglaterra y Portugal convinieron una suspensión de armas con España y Francia, y el Tratado de Utrecht (1713) habría puesto fin a la guerra de no haber sido por la resistencia de Mallorca y Cataluña que, hasta su capitulación el 13 de septiembre de 1714, siguieron luchando.

Guerra de las Malvinas





El invento de las guerras
Guerra de las Malvinas

Vehículos argentinos en las Malvinas
La derrota de Argentina, en junio de 1982, en la guerra mantenida con el Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas supuso la inmediata dimisión del presidente Leopoldo Fortunato Galtieri, que había sido nombrado por la Junta Militar un año antes. En esta imagen aparecen vehículos militares argentinos capturados por las fuerzas británicas y situados en Puerto Stanley (Puerto Argentino, según la denominación argentina, en la isla Soledad), la ciudad más importante del archipiélago. La fotografía fue obtenida el 11 de julio de 1982, un mes después de la finalización del conflicto.


Guerra de las Malvinas, conflicto bélico que, en 1982, enfrentó al Reino Unido y a Argentina por la soberanía de las islas Malvinas. Sus causas se remontaban a una disputa anglo-española por la titularidad de dichas islas, que tuvo lugar en el siglo XVIII, a la que siguió un posterior intento de colonización por parte de Argentina para hacer constar sus derechos sobre las antiguas posesiones de España. En 1833, Gran Bretaña (denominación abreviada que designa igualmente al actual Reino Unido) reafirmó su soberanía y expulsó a la población argentina de las islas.

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CAUSAS INMEDIATAS DEL CONFLICTO
En 1981, cuando se acercaba el 150 aniversario de esta expulsión, una nueva Junta Militar argentina presidida por Leopoldo Fortunato Galtieri, que obligó a dimitir a Roberto Viola, dio máxima prioridad a la devolución de las Malvinas. No existían indicios que hicieran pensar que el gobierno británico estuviera especialmente interesado en conservar la colonia: la población no llegaba a los 2.000 habitantes y su crecimiento decrecía poco a poco, al igual que lo hacía la economía local, que dependía de la exportación de lana, y estaba dominada por la Falkland Island Company (FIC, Compañía de las Islas Malvinas). Sin embargo, los isleños se resistían a cualquier tipo de cesión de soberanía a Argentina.
La Junta Militar argentina decidió llevar a cabo una ofensiva diplomática intensiva e inflexible que, en caso necesario, culminaría en una acción militar en otoño de 1982. En febrero de ese mismo año, se celebraron en Nueva York varios contactos diplomáticos, sin que hubiera ningún resultado. Al mes siguiente, algunos chatarreros argentinos llegaron a otra isla británica, situada al sureste del archipiélago de las Malvinas, Georgia del Sur. Gran Bretaña sospechó que su objetivo era establecerse allí de forma permanente, por lo que envió un barco patrulla, el HMS Endurance, para desalojar a los trabajadores. Este hecho hizo que el gobierno militar argentino pensara que Londres estaba aprovechando la oportunidad para reforzar su posición en las Malvinas. En vista de la situación, el 26 de marzo de 1982, la Junta Militar argentina decidió iniciar la ofensiva militar y el 2 de abril tuvo lugar la invasión, a la que hizo frente un pequeño destacamento de soldados de infantería de la Marina británica. Al día siguiente, Georgia del Sur también fue tomada por las tropas argentinas.

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DESARROLLO DE LA GUERRA
Gran Bretaña había alertado al gobierno de Estados Unidos cuando la invasión pareció inminente, lo que dio lugar a un infructuoso llamamiento de última hora por parte del presidente estadounidense Ronald Reagan al presidente argentino Galtieri. El gobierno británico de la primera ministra Margaret Thatcher se enfrentó a una grave crisis política, que provocó la dimisión inmediata del ministro de Asuntos Exteriores, lord Carrington. Margaret Thatcher decidió la ‘liberación’ de las islas. Rápidamente se reunió un importante destacamento de fuerzas, formado por dos portaaviones y unos 28.000 hombres. Cuando este destacamento inició su viaje de 8.000 millas hasta el Atlántico sur, se produjo una intensa actividad diplomática por parte del secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) de Estados Unidos, Alexander Haig, el cual trató de convencer a Argentina de que tenía más posibilidades de alcanzar su objetivo aceptando entablar negociaciones diplomáticas, pero al fracasar en sus esfuerzos, el 30 de abril anunció formalmente el apoyo estadounidense a Gran Bretaña.
El 25 de abril, las fuerzas británicas reconquistaron Georgia del Sur. A comienzos de mayo, tras el despliegue del grueso de sus fuerzas en la zona, los aviones de la RAF (Fuerza Aéreas británicas) comenzaron a atacar las posiciones argentinas, en especial la pista de aterrizaje de Puerto Stanley (Puerto Argentino, antiguo Puerto Soledad). Aunque los británicos no lograron expulsar a las fuerzas aéreas y navales argentinas, el submarino nuclear Conqueror provocó el hundimiento del crucero argentino General Belgrano, falleciendo 360 hombres. A continuación, un misil Exocet lanzado por la aviación argentina hundió a un destructor británico, el HMS Sheffield.
Los británicos se prepararon para un desembarco anfibio en la Gran Malvina (una de las mayores islas del archipiélago), una operación militar bastante difícil. Fuerzas especiales reconocieron la isla para determinar las posiciones de las tropas argentinas e identificar los lugares más apropiados para el desembarco. Mientras tanto, la actividad diplomática continuaba, primero a iniciativa del gobierno peruano y, después, del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Javier Pérez de Cuéllar. Una vez más, el gobierno argentino se negó a contemplar la posibilidad de una retirada militar si no se le garantizaba que las negociaciones directas desembocarían en una transmisión de soberanía. El 21 de mayo, unos días después de que concluyeran los esfuerzos de la ONU, sin que se produjera ningún avance, las tropas británicas desembarcaron en San Carlos (en la Gran Malvina). El desembarco se llevó a cabo con éxito, pero durante los días siguientes no cesaron los ataques aéreos contra los buques británicos que trataban de desembarcar suministros en tierra. Fueron hundidos tres buques de guerra y un mercante, el Atlantic Conveyor, varios helicópteros se perdieron y numerosos aviones argentinos fueron derribados.

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ÚLTIMOS COMBATES

Tumba británica en las Malvinas
Esta fotografía de la bahía de Ajax, en la isla Soledad, fue tomada en julio de 1982, un mes después de la finalización de la guerra de las Malvinas que había enfrentado al Reino Unido y a Argentina por la soberanía de las islas homónimas. En primer plano aparece la tumba del coronel británico H. Jones Which, muerto en el combate librado en Goose Green a finales de mayo.


El principal combate en tierra, después del desembarco, se produjo el 28 de mayo, cuando un contingente británico formado por 600 hombres derrotó a una guarnición argentina mayor en número en Goose Green (en Malvina del Sur), tras un duro enfrentamiento. Los británicos avanzaron hacia la principal guarnición argentina que estaba situada en la capital, Puerto Stanley (Puerto Argentino), y el 8 de junio se produjo su mayor desastre, cuando el buque de transporte Sir Galahad fue destruido por aviones argentinos en Port Fitzroy.
Poco a poco, mediante ataques combinados de artillería e infantería para acabar con la intermitente resistencia argentina, los británicos tomaron las tierras altas que rodean Puerto Stanley (Puerto Argentino). El 14 de junio, la guarnición argentina, a las órdenes del general Menéndez, se rindió. La Junta Militar que controlaba el poder en Argentina dimitió poco después de la derrota. Las islas fueron fortificadas por los británicos, manteniendo su carácter de colonia, aunque a sus habitantes se les concedió la plena ciudadanía británica.

Guerra Civil rusa





Guerra Civil rusa

Lenin
La Guerra Civil rusa dio comienzo en 1918 y enfrentó inicialmente al gobierno bolchevique de Lenin con las fuerzas contrarrevolucionarias agrupadas bajo la denominación de Ejército Blanco. Aunque éste fuer completamente derrotado a finales de 1920, los bolcheviques tuvieron que hacer frente a una rebelión interna en 1921 y a la intervención extranjera en 1922. Lenin, cuyo verdadero nombre era Vladímir Ilich Uliánov, aparece aquí al terminar un discurso pronunciado en 1919, que fue grabado en un gramófono: "Hoy, los trabajadores que han sido leales a la causa zafándose del yugo del capital pueden llamarse comunistas. Por todo el mundo crece la asociación de los comunistas. El poder soviético ya ha triunfado en varios países. Pronto presenciaremos la victoria del comunismo en todo el mundo; presenciaremos la fundación de la República Federada Mundial de Soviets".

Guerra Civil rusa, conflicto bélico que tuvo lugar en lo que había sido el Imperio Ruso, dio comienzo en 1918 y enfrentó al recién constituido gobierno bolchevique (comunista) con sus adversarios, principalmente, las fuerzas contrarrevolucionarias agrupadas bajo la denominación de Ejército Blanco. Aunque éstos fueron completamente derrotados a finales de 1920, los bolcheviques tuvieron que hacer frente a una rebelión interna en 1921 y a la intervención extranjera en 1922.
La victoria final de los bolcheviques en la Guerra Civil rusa llevó a la fundación de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), en diciembre de 1922. Por lo general, aunque de forma inexacta, se suele dar el año 1920 como el de finalización del conflicto, dado que ese es el año de la derrota de los blancos, pero sería más correcto llevar esa fecha hasta 1922.
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LA OPOSICIÓN INTERNA

La Guardia Roja en Petrogrado
La Guerra Civil rusa se inició después de que la tendencia bolchevique del entonces Partido Obrero Socialdemócrata Ruso se hiciera con el control del gobierno en octubre de 1917 (noviembre según el calendario gregoriano, adoptado por el gobierno soviético poco más tarde), durante la Revolución Rusa. Esta última culminó con la proclamación de un Estado soviético, denominado desde 1922 Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS). Durante la Revolución Rusa, la Guardia Roja se encargó de mantener el orden en Petrogrado después de que las multitudes hambrientas saquearan y quemaran las comisarías de policía. Este cuerpo, como muestran los hombres subidos a un camión de mercancías que aparecen en la imagen, hizo valer la voluntad del Soviet de esa ciudad.

La Guerra Civil rusa se inició después de que la tendencia bolchevique del entonces Partido Obrero Socialdemócrata Ruso (antecedente del Partido Comunista de la Unión Soviética) se hiciera con el control del gobierno ruso en octubre de 1917 (noviembre según el calendario gregoriano), durante la Revolución Rusa. Los bolcheviques, que habían elaborado un programa político basado en el socialismo científico (comunismo), tuvieron que hacer frente a la oposición de los partidos socialistas moderados (los revolucionarios socialistas y los mencheviques), así como a la ejercida por el grupo de los denominados blancos, formado por la elite comercial y de terratenientes de Rusia. Ante el temor de que la dictadura de los bolcheviques se afianzara en el poder, los socialistas moderados trataron de establecer un gobierno en el que participaran todos los partidos socialistas. Los blancos eran contrarios a la revolución socialista y deseaban un gobierno conservador. Las facciones izquierdistas de los partidos socialistas moderados, que preferían la victoria de los bolcheviques a la de los blancos, apoyaban a menudo a los primeros o permanecían neutrales. Dado que los principales oponentes de los bolcheviques carecían de una base ideológica común, sólo se unían en ocasiones excepcionales.
Después de la Revolución, la oposición armada a los bolcheviques aumentó rápidamente entre los generales del antiguo Ejército Imperial ruso (como Lavr G. Kornílov, Antón I. Denikin y Alexéi M. Kaledin), que formaron la primera fuerza militar blanca, denominada Ejército de Voluntarios. El general Kaledin, que era además el atamán de los cosacos del Don, fue quien impulsó la participación de varios grupos de cosacos en las fuerzas blancas.
Aunque los bolcheviques también contaban con tropas leales, como la Guardia Roja, muchos oficiales se unieron a las tropas blancas. El líder bolchevique Vladímir Lenin, reconociendo la necesidad de constituir unas nuevas fuerzas armadas, proclamó la formación del Ejército Rojo el 28 de enero de 1918. El teórico y dirigente revolucionario Liev Trotski desempeñó un importante papel en la organización de este cuerpo y fue uno de los primeros comisarios de guerra del nuevo gobierno.


Liev Trotski
Lenin proclamó la formación del Ejército Rojo el 28 de enero de 1918. El teórico y líder revolucionario Liev Trotski desempeñó un importante papel en la organización de este cuerpo y fue uno de los primeros comisarios de guerra del nuevo gobierno soviético. Trotski (cuyo verdadero nombre era Liev Davídovich Bronstein) ingresó en el partido bolchevique en julio de 1917, fue elegido miembro de su Comité Central y pasó a presidir el Comité Militar Revolucionario, desde el cual guió con éxito la Revolución de noviembre (octubre, según el calendario juliano por el que se rigió Rusia hasta 1918). Su pensamiento político, conocido como trotskismo, ha tenido una relevancia internacional considerable.

La oposición política aumentó después de que los bolcheviques disolvieran la Asamblea Constituyente en enero de 1918 (esta cámara multipartidista había sido elegida democráticamente tras el triunfo de octubre para decidir qué tipo de gobierno debería establecerse en Rusia). Los socialistas moderados, excluidos de la nueva dirección, representaban el problema más grave al que se habían enfrentado los bolcheviques hasta entonces, puesto que habían elaborado un programa alternativo para el futuro político de Rusia que contaba con el apoyo popular.
A mediados de 1918 se produjeron los primeros enfrentamientos armados entre los grupos bolcheviques de las ciudades de la cuenca del Volga y la Legión Checa, formada por ex prisioneros de la I Guerra Mundial. Las tropas checas habían iniciado una larga marcha desde Siberia hasta el oeste de Rusia para combatir en el frente occidental, en donde se habían unido a los aliados y las potencias asociadas en la lucha contra Alemania. En junio, estas fuerzas ayudaron a los revolucionarios socialistas a establecer un gobierno antibolchevique en Samara, a orillas del Volga. La ciudad cayó ante las fuerzas del Ejército Rojo en el mes de noviembre.
En el verano de 1918, los bolcheviques habían iniciado lo que se denominó el Terror Rojo, una brutal campaña que se prolongó hasta 1921, cuyo objetivo era eliminar a sus oponentes políticos entre la población civil. También introdujeron una serie de reformas conocidas como comunismo de guerra para implantar un sistema económico socialista. Entre otras medidas, confiscaron el grano al campesinado para alimentar a los habitantes de las ciudades y al Ejército Rojo. El partido justificó la dureza de esta política alegando que era necesaria para obtener la victoria militar.
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LA LUCHA CONTRA EL EJÉRCITO BLANCO



El barón de Wrangel
Fotografía tomada en 1923 de Piotr Nikoláievich, barón de Wrangel, quien desde 1920, durante la Guerra Civil rusa, fue comandante en jefe de las fuerzas antibolcheviques del Ejército Blanco.

Los dirigentes blancos estaban decididos a expulsar a los bolcheviques del poder y se convirtieron en una amenaza para el régimen a partir de noviembre. Esta circunstancia coincidió con la derrota de Alemania y el final de la I Guerra Mundial. Poco después, el almirante Alexandr V. Kolchak fue nombrado jefe oficial de las fuerzas blancas.




Lenin arenga al Ejército Rojo
El máximo dirigente bolchevique, Lenin, se convirtió en la principal figura de la Revolución Rusa de 1917 y del Estado surgido del triunfo de ésta. Aquí aparece dirigiéndose el 25 de mayo de 1919 a las tropas del Ejército Rojo en la plaza Roja de Moscú, durante la Guerra Civil rusa.

La guerra entre el Ejército Rojo y el Ejército Blanco no tardó en desplegarse en cuatro frentes: en el sur de Rusia, el oeste de Siberia, el norte de Rusia y la región del Báltico. Las tropas blancas controlaban la mayor parte de Siberia, así como el frente meridional, donde estaba instalado su centro de operaciones. Grandes franjas del frente occidental, sobre todo en Ucrania, fueron conquistadas alternativamente por ambos bandos. A pesar de las derrotas esporádicas, los rojos se hicieron fuertes en las tierras del interior y mantuvieron su cuartel general en Moscú. Las fuerzas de la caballería, dirigidas por el mariscal Sinión M. Budionny, protagonizaron algunas de las principales victorias del Ejército Rojo.


Caballería del Ejército Rojo
La política económica y social aplicada en la República Socialista Soviética Federada de Rusia (núcleo esencial de lo que habría de ser la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas), conocida bajo la denominación de comunismo de guerra, fue llevada a cabo durante la Guerra Civil rusa (1918-1921) por el gobierno del dirigente bolchevique Vladímir Lenin con el objeto de resolver los acuciantes problemas económicos surgidos de ese conflicto, tales como la necesidad de equipar al Ejército Rojo.

El almirante Kolchak, cuyo cuartel general se hallaba en Siberia, fue el comandante en jefe del Ejército Blanco hasta que renunció a su cargo a principios de 1920 tras varias derrotas significativas. Entre otros comandantes de estas fuerzas, destacan el mencionado general Denikin, que operaba en el sur de Rusia, el general Nikolái Yudenich, destinado a la región del Báltico, y el general Yevgeueni Miller, establecido en el noroeste de Rusia.


Tropas del Ejército Blanco
La Guerra Civil rusa enfrentó inicialmente desde 1918 al gobierno bolchevique con las fuerzas contrarrevolucionarias agrupadas bajo la denominación de Ejército Blanco. En esta fotografía de 1919 podemos ver a tropas de caballería del Ejército Blanco, en Siberia.

Los blancos lanzaron el 4 de marzo de 1919 su ofensiva más ambiciosa, un ataque contra Moscú sobre tres flancos. A pesar de las victorias iniciales, todas las tropas blancas habían sido sobrepasadas en el mes de noviembre por el Ejército Rojo. Las fuerzas blancas derrotadas se reagruparon en la península de Crimea y el general Denikin fue reemplazado en el mando por el general Piotr N. Wrangel. En la primavera de 1920, los hombres de Wrangel marcharon sobre Ucrania y Transcaucasia (la región de Caucasia que comprende los actuales estados de Georgia, Armenia y Azerbaiyán), pero fueron repelidos y derrotados en noviembre por el Ejército Rojo. Wrangel y sus tropas abandonaron Rusia por mar desde la península de Crimea.
Los bolcheviques también tuvieron que hacer frente a una invasión polaca en la primavera de 1920. El Ejército Rojo tomó la iniciativa, pero ninguno de los dos bandos se alzó con la victoria. En el mes de octubre se firmó un armisticio auspiciado por las potencias europeas. El Tratado de Riga, firmado en marzo de 1921, puso fin oficialmente a la guerra entre Rusia y Polonia.
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LA VICTORIA COMUNISTA


Unión Soviética (URSS)
La Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) se constituyó con ese nombre, después de la Revolución Rusa de 1917, en diciembre de 1922. Estaba formada por la confederación de quince estados de Europa del Este y Asia. Comprendía un sexto del territorio mundial y fue el país más grande del mundo hasta su disolución en diciembre de 1991.

La derrota del Ejército Blanco y el fin de la guerra con Polonia permitieron al gobierno bolchevique ocuparse de recuperar los territorios perdidos en Asia central y otros lugares. Sin embargo, los campesinos rusos del oblast de Tambov y varios distritos más se rebelaron contra la política del gobierno, especialmente a causa de la requisa del grano, medida incluida en el comunismo de guerra. A mediados de 1921, el Ejército Rojo había sometido a casi todas las bandas de campesinos (conocidos como los Verdes) que habían surgido debido en parte a la hambruna que acabó con las vidas de las gentes del campo. En esta misma época, el Ejército Rojo invadió Transcaucasia, que volvió a quedar bajo control bolchevique. La intervención de Japón, que se había limitado a ocupar las regiones más orientales de Rusia, concluyó en 1922.
Los bolcheviques, que habían reclamado la mayor parte de los territorios del antiguo Imperio Ruso, fundaron la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) en 1922. Continuaron haciendo frente a la resistencia presentada en Asia central por los basmachi (bandas armadas de guerrilleros islámicos que luchaban en defensa del nacionalismo de lo que en la actualidad es Uzbekistán). Pero hacia 1923 el Ejército Rojo había restablecido nuevamente su poder en esa región. No obstante, el nuevo Estado soviético no abarcaba tantos territorios como el antiguo Imperio Ruso. Finlandia y los Países Bálticos (Estonia, Letonia y Lituania) habían alcanzado la independencia; varias zonas de Ucrania y Bielorrusia habían quedado en poder de Polonia en virtud del Tratado de Riga; y Rumania se había anexionado Besarabia (que en la actualidad corresponde a buena parte del territorio de Moldavia).
Los bolcheviques contaron con diversos elementos a su favor que propiciaron su victoria en la Guerra Civil. Durante la fase inicial del conflicto disfrutaron del apoyo de numerosos trabajadores y campesinos. Se hicieron fuertes en la zona central de Rusia, donde se concentraba la población, la industria y los suministros de grano. Los blancos, por su parte, estaban dispersos en las zonas periféricas de Rusia, donde las escasas comunicaciones dificultaban la creación de un frente unido. Asimismo, los bolcheviques tenían un proyecto para el futuro, mientras que los blancos carecían de un programa político convincente. Por último, la superioridad militar de los rojos con respecto a los blancos era aproximadamente de diez hombres frente a uno, aunque esta cifra no refleja el elevado número de deserciones en ambos bandos.
Las duras medidas como el comunismo de guerra y el control del partido sobre el suministro de alimentos contribuyeron a la victoria de los bolcheviques, pero también influyó su capacidad para movilizar a la población e integrarla en la nueva estructura de gobierno. Por ejemplo, el alistamiento en el Ejército Rojo representaba el ingreso inmediato en el partido. El hecho de que los oponentes de los bolcheviques no llegaran a superar sus diferencias también favoreció a la causa roja, al igual que la actitud vacilante de los aliados.
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LA INTERVENCIÓN DE LAS POTENCIAS EXTRANJERAS
La intervención de los aliados en este conflicto comenzó de hecho con el envío de tropas para garantizar el suministro militar durante la I Guerra Mundial. Posteriormente, participaron en la Guerra Civil rusa porque consideraban a los bolcheviques como una fuerza hostil que alentaba la revolución socialista mundial y porque éstos se negaban a pagar las deudas contraídas por el gobierno imperial. Los aliados también estaban alarmados porque Rusia se había retirado del conflicto tras la firma de la Paz de Brest-Litovsk con los Imperios Centrales en marzo de 1918. Los bolcheviques se comprometieron a ceder varios territorios del antiguo Imperio Ruso (la región oriental de Polonia, los Estados Bálticos y Ucrania a Alemania, y Transcaucasia a Turquía); no obstante, los términos del tratado fueron revocados tras la derrota de Alemania.
Cuando concluyó la I Guerra Mundial, los aliados que habían vencido en la misma incrementaron su ayuda a las fuerzas blancas. Sin embargo, al poco tiempo encontraban cada vez más dificultades para justificar su intervención en Rusia debido a que sus respectivas poblaciones estaban hastiadas de la guerra. Las potencias vencedoras en el conflicto mundial, que carecían de un objetivo común, apoyaron con poco entusiasmo a las fuerzas contrarrevolucionarias blancas, que finalmente fueron derrotadas de forma definitiva en 1922.
6
LAS CONSECUENCIAS DE LA GUERRA
La Guerra Civil rusa causó grandes estragos, ruina económica, multitud de muertes debidas tanto a las operaciones militares como a las enfermedades, y la emigración de entre 1 y 2 millones de rusos de clase media y alta. Se estima que las víctimas de la guerra oscilaron entre los siete y ocho millones de personas, de las cuales más de cinco millones eran bajas civiles. Desde el estallido de la I Guerra Mundial hasta el fin de la Guerra Civil rusa, se calcula que perdieron la vida 16 millones de rusos, en su mayoría población civil.
La guerra provocó un marcado empeoramiento del nivel de vida entre la población rusa y destruyó gran parte de la infraestructura del país. La producción industrial cayó hasta un 20% menos del nivel alcanzado antes de 1914. Al disminuir la cantidad de tierra cultivada, se produjo una hambruna en 1921 y 1922, en la que perdieron la vida aproximadamente 5 o 6 millones de personas. El número de rusos que perecieron hubiera sido mucho mayor de no ser por la ayuda de los organismos internacionales, que establecieron comedores de beneficencia para alimentar aproximadamente a 22 millones de personas.
Los bolcheviques, ante la oposición de los campesinos y los trabajadores, sustituyeron el comunismo de guerra y otras medidas impopulares por la Nueva Política Económica (NEP) en marzo de 1921. Algunos estudiosos opinan que el fin del comunismo de guerra guarda relación con el final de la Guerra Civil. La NEP permitió a Rusia acercarse en la segunda mitad de la década de 1920 a los niveles de producción industrial y agrícola anteriores a la guerra.
Muchos historiadores consideran la Guerra Civil rusa como un periodo formativo que militarizó al partido bolchevique y perfiló la futura política comunista. Gran parte de los métodos practicados por el partido durante la Guerra Civil fueron aplicados por el dirigente soviético Iósiv Stalin a finales de la década de 1920, cuando lanzó un ambicioso y duro programa para industrializar la URSS y colectivizar la agricultura.

Guerra Civil estadounidense





Guerra Civil estadounidense

Jefferson Davis
Jefferson Davis fue presidente de los Estados Confederados de América desde 1861 hasta 1865, durante el periodo de la Guerra Civil estadounidense. Davis, partidario de la esclavitud, fue ministro de Guerra en el gabinete del presidente Franklin Pierce y senador por Mississippi durante dos mandatos. Se opuso a la secesión en un principio, pero dimitió como senador cuando su estado abandonó la Unión. Después del conflicto, pasó dos años en prisión a la espera de ser juzgado por traición, pero fue puesto en libertad bajo fianza y nunca llegó a ser procesado.

Guerra Civil estadounidense, conflicto militar que tuvo lugar desde 1861 hasta 1865 entre los Estados Unidos de América (la Unión) y once estados sureños secesionistas organizados como los Estados Confederados de América (la Confederación Sudista). En el sur este conflicto se conoce también con el nombre de guerra entre los Estados. Otra denominación popular es la de guerra de Secesión.
2
ANTECEDENTES
La Guerra Civil fue la culminación de cuatro décadas en las que se fraguaron profundas y arraigadas diferencias económicas, sociales y políticas entre los estados del norte y el sur. El sur, eminentemente agrícola, producía excelentes cosechas de algodón, tabaco y caña de azúcar que exportaba a los estados del norte o a Europa, pero dependía del norte para obtener manufacturas y los servicios financieros y comerciales necesarios para el desarrollo comercial. Subrayando las diferencias regionales, la mano de obra en el sur englobaba casi cuatro millones de esclavos negros. Aunque los plantadores esclavistas representaban una pequeña minoría de la población, dominaban no obstante la política y la sociedad sureña. En última instancia, los estados del sur fueron a la guerra básicamente para defender el derecho a conservar la esclavitud.
2.1
La controversia regional
Para mantener la armonía entre norte y sur dentro de los partidos Whig y Demócrata, los líderes políticos intentaban evitar el tema de la esclavitud, pero a medida que aumentaba la oposición del norte a la extensión de la esclavitud a nuevos territorios, ignorar este tema se hizo cada vez más difícil. El Compromiso de Missouri de 1820 dejó zanjado el asunto temporalmente estableciendo el paralelo 36º 30' como la línea divisoria del territorio esclavista en Luisiana. El conflicto, no obstante, volvió a encenderse cuando las fronteras de Estados Unidos se extendieron hacia el oeste tras la Guerra Mexicano-estadounidense. Las medidas del Compromiso de 1850 permitieron la admisión de California como estado libre y la organización de dos nuevos territorios —Utah y Nuevo México— resultantes de las tierras conquistadas en la guerra, aplicándose el principio de soberanía popular, por el que las cámaras legislativas territoriales decidieron de forma autónoma su posición con respecto a la esclavitud cuando se integraron como estados de la Unión.
2.2
Equilibrio cambiante
A pesar del Compromiso de 1850, el conflicto continuó. El sur se había convertido en minoría y sus dirigentes veían cada vez con mayor preocupación las acciones del Congreso de Estados Unidos, sobre el que habían perdido el control. Los estados del noreste exigían para su desarrollo industrial una tarifa proteccionista, subsidios federales para realizar el comercio, y un sistema bancario y de moneda seguro. Los estados del noroeste acudían al Congreso buscando terrenos y viviendas gratuitas y ayuda federal para sus carreteras y canales. El sur, sin embargo, consideraba tales medidas discriminatorias, creyendo que favorecían los intereses comerciales del norte, y pensaba que era intolerable la agitación antiesclavista que se desarrollaba en varios estados, muchos de los cuales, por ejemplo, aprobaron leyes de libertad personal en un esfuerzo por contrarrestar el reforzamiento de las leyes de esclavos fugitivos. Los sureños también estaban preocupados por la frecuencia con la que obtenían cargos electivos los free soilers, políticos que propugnaban la no admisión de estados esclavistas en la Unión.
El tema de la expansión de la esclavitud volvió a estallar en 1854, cuando el senador de Illinois Stephen A. Douglas consiguió la aprobación de un proyecto de ley que establecía dos nuevos territorios (Kansas y Nebraska), aplicando en ambos el principio de la soberanía popular. El Acta de Kansas-Nebraska, que invalidó el Compromiso de Missouri, levantó una ola de protestas en el norte, que concluyó con la formación del Partido Republicano, cuyo principal punto programático era la oposición a la expansión de la esclavitud. Entretanto, en la lucha por el control de Kansas, el presidente demócrata James Buchanan pidió al Congreso que admitiera a Kansas en la Unión como estado esclavista, una propuesta que ofendió a los norteños; además el Tribunal Supremo dictaminó el 7 de marzo de 1857 en el caso Dred Scott que la Constitución de Estados Unidos no daba autoridad al Congreso para prohibir la esclavitud en los territorios. Dos años después, el 16 de octubre de 1859, John Brown, acérrimo opositor a la esclavitud, atacó el arsenal federal de Harpes Ferry para organizar una rebelión general de esclavos. Ese ataque, unido a la condena norteña de la decisión tomada en el caso Dred Scott, acabó por convencer a los sureños de su creciente inseguridad dentro de la Unión.
2.3
La crisis secesionista
Inicio de la Guerra Civil estadounidense
Esta litografía de 1861, El punto de partida de la Gran Guerra entre estados, muestra a los habitantes de Alabama manifestando su apoyo a Jefferson Davis en el Capitolio de Montgomery el 18 de febrero de 1861, día en que fue nombrado presidente provisional de la Confederación. Davis fue elegido posteriormente por votación popular para un mandato de seis años y gobernó durante el periodo de la Guerra Civil.

En las elecciones presidenciales de 1860, la división en las filas del Partido Demócrata dio como resultado la candidatura por parte del ala sureña de John Breckinridge, de Kentucky, y por parte del ala norteña de Stephen Douglas. El recién constituido Partido de la Unión Constitucional, que reflejaba el sentimiento de concesión aún arraigado en los estados fronterizos, nominó a John Bell, de Tennessee. Los republicanos eligieron a Abraham Lincoln, en una campaña en la que se oponían a la expansión de la esclavitud y apoyaban una tarifa proteccionista, subsidios federales para mejoras internas y una ley de residencia. Los demócratas secesionistas aseguraron prácticamente la elección de Lincoln y esto a su vez convenció a los sureños que tenían que hacer un esfuerzo para lograr la independencia en lugar de quedar aislados políticamente. En marzo de 1861, cuando Lincoln tomó posesión de su cargo, Carolina del Sur, Mississippi, Florida, Alabama, Georgia, Louisiana y Texas se constituyeron en los Estados Confederados de América con Jefferson Davis como presidente, proclamando su secesión de la Unión, acto que Lincoln declaró ilegal en su discurso inaugural.
El 12 de abril de 1861, cuando se produjo el intento de reabastecer Fort Sumter, una instalación federal en Carolina del Sur, la artillería sureña abrió fuego. Tres días después Lincoln envió tropas para sofocar la rebelión. En respuesta, Virginia, Arkansas, Carolina del Norte y Tennessee se unieron también a la Confederación.
2.4
Recursos del norte y del sur

William Tecumseh Sherman
Sherman, uno de los más brillantes generales de la Unión durante la Guerra Civil estadounidense, marchó con su ejército desde Atlanta hasta el Atlántico, y después hacia el Norte a través de Carolina del Sur, destruyendo los últimos recursos económicos del Sur. Se le considera el primer militar moderno por la guerra económica que libró contra los civiles.

Ni el norte ni el sur estaban preparados para mantener una guerra en 1861. Con una población de 22 millones de habitantes, el norte contaba con un mayor potencial militar. El sur tenía 9 millones de habitantes, pero casi 4 millones de ellos eran esclavos negros cuya lealtad a la Confederación era de lo más dudosa. Aunque al principio contaron sólo con voluntarios, la necesidad obligó finalmente a ambos bandos a llevar a cabo un reclutamiento para crear un ejército. Antes de que acabara la guerra, el sur había alistado a unos 900.000 hombres blancos, mientras que la Unión había reclutado a dos millones de hombres (entre los que se encontraban 186.000 negros), casi la mitad de ellos hacia el final de la confrontación.

Ulysses Simpson Grant
Ulysses Simpson Grant fue el más brillante general del Ejército de la Unión y consiguió la victoria para su causa en la Guerra Civil estadounidense. El presidente Lincoln le eligió para que dirigiera a las fuerzas de la Unión el 9 de marzo de 1864, después de los fracasos de los anteriores comandantes.

Además, el norte poseía claras ventajas materiales —en dinero y créditos, fábricas, producción de alimentos, recursos minerales y transporte— que resultaron decisivas. La capacidad combativa del sur se vio obstaculizada por la constante escasez de alimentos, ropa, medicinas y artillería pesada. Sin embargo, el sur, con una tradición militar más fuerte, tenía más expertos en el uso de armas y formó un eficaz cuerpo de oficiales, entre los que destacó Robert E. Lee. Sólo pudo encontrar Lincoln mandos militares del mismo calibre en Ulysses S. Grant y William T. Sherman.
3
HOSTILIDADES


Mortero móvil gigante
Tropas confederadas posan con un mortero gigante móvil situado sobre un remolque ferroviario. El ferrocarril permitió a ambos bandos transportar con más facilidad tropas, suministros y armas durante la Guerra Civil estadounidense.

La Confederación disfrutó de cierta ventaja al desarrollar operaciones defensivas en terreno conocido. Por contra, el norte necesitaba atacar en frente abierto y soportar enormes gastos en comunicaciones y suministros, por lo que todo presagiaba que su estrategia exigía una marcha directa por tierra sobre Richmond (en Virginia) la capital de la Confederación, para poner un rápido final a la guerra. Sin embargo, los asesores militares de Lincoln le convencieron que ejecutase el Plan Anaconda. Concebido por el general Winfield Scott, consistía en realizar un bloqueo naval en torno a la Confederación para impedir la importación de suministros de Europa, seguido de la invasión del valle del Mississippi para dividir a la Confederación.


Winfield Scott
Enviado a la frontera canadiense al inicio de la Guerra Anglo-estadounidense, Winfield Scott fue hecho prisionero en 1813, pero un año más tarde sus éxitos militares le convirtieron en un héroe nacional en Estados Unidos. En 1847, durante la Guerra Mexicano-estadounidense, venció en Veracruz, Cerro Gordo, Contreras, Molino del Rey y Chapultepec, antes de tomar la ciudad de México. El Partido Whig le presentó como candidato presidencial en 1852, pero fue derrotado por el demócrata Franklin Pierce, que había servido a sus órdenes en la guerra contra México. Poco después del comienzo de la Guerra Civil, en noviembre de 1861, su edad le obligó a retirarse del Ejército, aunque le dio tiempo a asesorar al presidente Abraham Lincoln en el arranque de las hostilidades.

Los confederados también tenían sus diferencias en torno a qué estrategia aplicar. Davis era partidario de una guerra defensiva prolongada que desgastara al norte, mientras que parte de sus asesores recomendaban una rápida ofensiva que impidiera al norte movilizar su superior contingente humano y bienes materiales, conscientes de que cuanto más se prolongara la guerra, menos oportunidades tenía el sur de ganarla.
3.1
La primera batalla de Bull Run
En mayo de 1861 las tropas de la Unión, al mando del general Irvin McDowell, avanzaron sobre Virginia y se dirigieron hacia Manassas, base del principal Ejército Confederado, siendo derrotadas por éste el 21 de julio en la primera batalla de Bull Run.
3.2
La designación de McClellan
Después de esta batalla, Lincoln sustituyó a McDowell por el general George B. McClellan como comandante del recién creado Ejército del Potomac, procediendo éste a su inmediata reorganización.
3.3
Los estados fronterizos
Durante 1861 el norte obtuvo algunos éxitos clave para asegurar los estados fronterizos de Maryland, Delaware, Kentucky y Missouri, donde prevalecía el sentimiento unionista, si bien los secesionistas eran también bastante fuertes. La importancia de Maryland radicaba en su proximidad a Washington y en la ubicación de Baltimore como punto de enlace del ferrocarril con el Medio Oeste. Kentucky y Missouri eran importantes para la estrategia bélica del norte porque controlaban los puntos de aproximación a los valles de los ríos Mississippi, Tennessee y Cumberland, por los cuales las fuerzas de la Unión podían introducir la contienda en el corazón mismo de la Confederación. En Virginia, los condados occidentales repudiaron la secesión, formaron un gobierno provisional y en 1863 fueron admitidos en la Unión como el nuevo estado de Virginia Occidental.
3.4
La campaña peninsular

Stonewall Jackson
Jackson, el lugarteniente del general confederado Robert Edward Lee, fue uno de los generales más famosos de la Guerra Civil estadounidense. Durante la primera batalla de Bull Run (o Manassas), su brigada se enfrentó a unas fuerzas muy superiores. El general Barnard Bee, asombrado por la firme defensa confederada, comentó: "Jackson resiste como un muro de piedra". Desde ese momento fue conocido como Stonewall (muro de piedra). Falleció en 1863 al recibir accidentalmente un disparo de sus hombres en la batalla de Chancellorsville.

Con el Ejército del Potomac reorganizado, McClellan avanzó en la primavera de 1862 hacia la península situada entre los ríos James y York con la intención de marchar sobre Richmond. En la batalla de Fair Oaks y Seven Pines (31 de mayo-1 de junio) se repelió un ataque confederado y se eligió a Lee para sustituir a Joseph E. Johnston, que había resultado herido, como comandante del Ejército del Norte de Virginia. En junio el ejército de McClellan se aproximó a Richmond. Mientras tanto, el general Stonewall Jackson hizo avanzar su Ejército Confederado hasta el valle de Shenandoah y cruzó el Potomac, por lo que el gobierno negó a McClellan los refuerzos que él creía necesarios para atacar Richmond.


Batería de la Unión en Yorktown
El general de la Unión, George McClellan, ocupó Yorktown (Virginia) en mayo de 1862. Las fuerzas del Norte levantaron baterías y barricadas como las que aparecen en la imagen para defender a su ejército. McClellan utilizó la zona de Yorktown para preparar una marcha sobre Richmond, la capital confederada.

Con la intención de sacar el máximo provecho de la excesiva cautela de McClellan, Lee, con los refuerzos de los hombres de Jackson, se enfrentó a las fuerzas de la Unión formadas cerca de Richmond en la batalla de los Siete Días (25 de junio-1 de julio), que tuvo un resultado indeciso. No obstante, McClellan ordenó la retirada al río James, concluyendo así tristemente su campaña peninsular. Decepcionado por la excesiva precaución de McClellan, Lincoln nombró general en jefe al general de división Henry Wager Halleck, que había obtenido algunas victorias recientes en el oeste. McClellan conservó el mando del Ejército del Potomac, pero Lincoln trajo del oeste al general John Pope para que encabezara un nuevo ejército, formado principalmente por tropas que habían sido retenidas en el norte de Virginia para controlar a Jackson.
3.5
Derrotas de la Unión en el este


Abraham Lincoln en Antietam
Después de la batalla de Antietam, librada el 17 de septiembre de 1862, el presidente Abraham Lincoln se dirigió al campo de batalla para entrevistarse con los comandantes de la Unión. Este enfrentamiento fue el más cruento de la Guerra Civil estadounidense: el número de bajas en ambos bandos ascendía a 26.000 hombres. No obstante, el Ejército de la Unión salió victorioso, y Lincoln aprovechó esta ocasión para proclamar la Emancipación de los esclavos estadounidenses.

El 30 de agosto, en la segunda batalla de Bull Run, las fuerzas confederadas de Lee, Jackson y el general James Longstreet hicieron replegarse a las tropas de la Unión hasta Washington, donde Pope fue relevado de su cargo. Tras esta victoria, Lee sorprendió al norte invadiendo Maryland con 50.000 hombres. Con esta atrevida maniobra esperaba obtener el reconocimiento extranjero de la Confederación. McClellan detuvo el avance de Lee en la batalla de Antietam, pero por no perseguirle en su retirada, Lincoln le relevó del cargo.
A finales de 1862 el Ejército del Potomac reanudó su ofensiva contra Richmond, esta vez bajo las órdenes del general Ambrose E. Burnside, sufriendo una grave derrota en los alrededores de Fredericksburg, en Virginia, por lo que Burnside también fue destituido.
3.6
Los primeros éxitos de Grant en el Mississippi
Mientras en el este la situación estaba en punto muerto, las operaciones militares de la Unión en el oeste tuvieron más éxito. El objetivo en este frente era controlar el valle del Mississippi para dividir en dos el territorio de la Confederación. A comienzos de 1862, Grant, con el apoyo de una flota de buques acorazados, consiguió capturar Fort Henry y Fort Donelson con lo que tenía vía libre para dominar el Mississippi. Mientras tanto, al oeste del río, las tropas de la Unión derrotaban a los confederados en Pea Ridge, Arkansas (6-8 de marzo), consolidando el control de la Unión sobre el Missouri.
El Ejército Confederado del norte de Tennessee se retiró hacia el Mississippi para intentar establecer una nueva línea de defensa, pero Grant detuvo su avance en la batalla de Shiloh. A principios de junio las fuerzas de la Unión habían invadido casi todo el este y el oeste de Tennessee y controlaban el sur del Mississippi hasta Memphis.
3.7
La captura de Nueva Orleans y la batalla de Murfreesboro
En una estrategia coordinada, las fuerzas de la Unión también avanzaron al norte del Mississippi. En abril, un escuadrón naval comandado por el capitán David Glasgow Farragut penetró en las defensas confederadas de la desembocadura del Mississippi y forzó la rendición de Nueva Orleans, el principal puerto de la Confederación. Durante los últimos meses de 1862, Grant consolidó su posición a lo largo del Mississippi. Buell, que había recibido órdenes de desplazarse a Chattanooga (Tennessee) se enfrentó a las fuerzas confederadas mandadas por el general Braxton Bragg. En diciembre, el general William S. Rosencrans, que había sustituido a Buell, se enfrentó a las tropas de Bragg en la batalla de Murfreesboro (Tennessee) obligándoles a retirarse. Entretanto, Grant se preparó para el asalto a Vicksburg (Mississippi), la última fortaleza de los confederados en el oeste.
3.8
Chancellorsville
Cuando retomó el mando del Ejército del Potomac, el general Joseph Hooker prometió invertir la larga serie de derrotas de la Unión en el este. En abril, con un ejército de 130.000 hombres, se preparó para atacar a Lee en Fredericksburg, pero su dubitativa ofensiva tuvo como consecuencia la derrota de sus tropas en la batalla de Chancellorsville (Virginia), frente a las fuerzas combinadas de Lee y Jackson, muriendo este último en el curso de la misma.
3.9
Gettysburg


Bajas de la Unión en Gettysburg
La batalla de Gettysburg, librada durante la Guerra Civil estadounidense, comenzó el 1 de julio de 1863. Una brigada confederada entró en la ciudad de Gettysburg (Pennsylvania) para hacerse con un suministro de zapatos y se encontró con la caballería de la Unión. Después de tres días de lucha, las fuerzas de la Unión se proclamaron vencedoras, pero ambos bandos habían sufrido un elevado número de bajas. Como puede apreciarse en esta fotografía del campo de batalla, las tropas confederadas que se retiraban recogían los zapatos de los cadáveres de los soldados de la Unión.

Animado por la victoria, Lee tomó la iniciativa y trasladó su ejército al norte con la intención de inducir a la Unión a negociar la paz. En junio, un Ejército Confederado de 75.000 hombres marchó sobre el valle de Shenandoah y entró en el sur de Pensilvania. El Ejército del Potomac (unos 85.000 hombres), mandado ahora por el general George Meade, se dispuso a detener el avance de Lee. Estos dos enormes ejércitos se enfrentaron en la batalla de Gettysburg, Pensilvania, en la que Lee, tras ser derrotado perdió una buena parte de su ejército en un ataque fallido.
3.10
Vicksburg
En el frente occidental, en abril de 1863, Grant preparó sus fuerzas en un nuevo esfuerzo para tomar Vicksburg. Finalmente, y tras un largo asedio, el 4 de julio, el día después de la derrota de Lee en Gettysburg, la guarnición confederada se rindió. El Ejército de la Unión había cumplido su objetivo en el oeste: dividir a la Confederación en dos partes.
3.11
Chickamauga y Chattanooga
Con el Mississippi en su poder, el alto mando de la Unión decidió expulsar a los confederados del este de Tennessee, Alabama y Georgia. En el otoño de 1863, Rosecrans y un ejército de 55.000 hombres tomaron Chattanooga, aunque posteriormente fueron derrotados por el Ejército Confederado de Bragg en la batalla de Chickamauga (19-20 de septiembre). Grant, ahora con el mando absoluto de las fuerzas de la Unión en el oeste, sustituyó a Rosecrans por George H. Thomas y se dirigió a Chattanooga con parte de su Ejército del Tennessee. En la batalla de Chattanooga, que duró tres días (23-25 de noviembre), las fuerzas de la Unión dislocaron las defensas confederadas y las obligaron a una retirada caótica.
Hacia finales de 1863 la guerra se había puesto a favor de la Unión. Tras su derrota en Gettysburg, Lee fue incapaz de mantener ninguna operación defensiva más en el norte. El Ejército de la Unión en el oeste había dividido a la Confederación y su victoria en Chattanooga hizo posible extender la guerra a Alabama y Georgia.
3.12
El plan de victoria de Grant
Confiando en que finalmente había encontrado a la persona adecuada, a principios de 1864 Lincoln nombró a Grant comandante en jefe de todas las fuerzas de la Unión y éste diseñó una estrategia para asestar un golpe definitivo a la Confederación. El Ejército del Potomac, dirigido por Grant y Meade, se enfrentaría a Lee en el norte de Virginia y avanzaría hacia Richmond. Un ejército mandado por Sherman marcharía hacia el sur desde Chattanooga para adentrarse en Georgia y tomar Atlanta. Un tercer ejército a las órdenes del general Philip Sheridan, operaría en el valle Shenandoah y privaría a las fuerzas de Lee de los víveres de esa región.
3.13
La campaña Wilderness
A finales de marzo se puso en marcha el Ejército del Potomac, formado por 115.000 hombres. Tras sucesivos enfrentamientos con las tropas confederadas de Lee en Wilderness, Spotsylvania Courthouse y Cold Harbor, Grant decidió cortar la línea de suministros de Richmond tomando Petersburg, ciudad a la que puso sitio el 20 de junio.
3.14
La toma de Atlanta
Por su parte, y cumpliendo lo previsto en el plan de Grant, Sheridan ocupó el valle de Shenandoah, y Sherman tomó Atlanta; compensando el estancamiento de la situación en Virginia y contribuyendo a asegurar la reelección de Lincoln como presidente de la Unión en noviembre.
El intento de reconquista de Atlanta llevado a cabo por el Ejército Confederado a las órdenes del general John Bell Hood, fracasó días después en la batalla de Nashville (15-16 de diciembre), quedando así desbaratada la resistencia confederada en el oeste.
3.15
La derrota del Sur


La destrucción acompaña a Sherman
Las tropas de la Unión, dirigidas por el general William Tecumseh Sherman conquistaron Atlanta (Georgia) en 1864, en el transcurso de la Guerra Civil estadounidense. Desde allí, Sherman dividió a sus fuerzas y las hizo marchar, siguiendo una ruta paralela, hacia el océano Atlántico; más tarde, atravesaron Carolina del Sur. A lo largo del camino, destruyeron todo lo que encontraban a su paso —incluidas las propiedades de civiles— y pudiera ser de utilidad para los confederados. La ciudad de Columbia, que aparece en esta imagen, fue una de las que quedaron arrasadas. Se considera a Sherman el primer general moderno por haber librado una guerra basada en la destrucción de recursos económicos.

El 15 de noviembre Sherman inició su marcha hacia el mar. Dejando Atlanta en llamas, su ejército de 60.000 hombres avanzó finalmente sin oposición por Georgia, devastando el territorio a su paso. Savannah cayó poco antes de Navidad y el ejército de Sherman continuó hacia el norte adentrándose en Carolina sin encontrar apenas oposición. En abril de 1865 cayeron Mobile, Selma y Montgomery, en Alabama. Al mismo tiempo, Sheridan se preparaba para unirse a Grant y realizar el ataque definitivo al ejército de Lee.
En abril de 1865 Grant consiguió finalmente apoderarse de la línea del ferrocarril que aprovisionaba a Richmond. Obligado a abandonar Petersburg y Richmond, Lee se retiró hacia el oeste esperando unirse al Ejército Confederado de Joseph Johnston en Carolina del Norte. Grant bloqueó su paso y el 9 de abril de 1865 Lee se rindió a Grant en Appomatox, Virginia. Con la rendición de Lee, los demás ejércitos confederados se fueron desplomando rápidamente.
3.16
La guerra en el mar
Tras la caída de Fort Sumter, Lincoln estableció el bloqueo a todos los puertos sureños con el fin de detener el suministro de víveres esenciales para la Confederación.
Para romper el bloqueo, que ya era efectivo en 1862, el sur desveló su nueva arma, el Merrimack, una abandonada fragata a vapor de la Unión que los confederados habían cubierto con láminas de metal, convirtiéndola en una nave blindada capaz de destruir a los navíos del norte, pero que finalmente, hubo que retirar a Norfolk tras su enfrentamiento con el acorazado Monitor.
A lo largo de la guerra, la Marina de la Unión realizó importantes operaciones en apoyo del ejército. En 1861 las operaciones conjuntas aseguraron a la Unión las cabezas de playa de Hatteras Inlet (Carolina del Norte) y Port Royal (Carolina del Sur). La toma de Fort Henry en febrero de 1862 y la caída de Nueva Orleans el 1 de mayo, ambas con la decisiva intervención de la Marina, permitieron a la Unión controlar los ríos Mississippi y Tennessee. El éxito de Farragut al entrar en Mobile Bay en agosto de 1864 destruyendo la pequeña flota confederada que se encontraba allí, privó al Sur de un puerto seguro. Con un impacto similar, una operación conjunta por tierra y por mar en enero de 1865 cerró efectivamente Wilmington (Carolina del Norte), que había sido la principal base de los confederados.
Aunque el Sur carecía de una marina consistente, los corsarios confederados suplieron su ausencia, especialmente con el buque Alabama, finalmente derrotado cerca de las costas de Francia.
3.17
La guerra y las relaciones exteriores


El Monitor y el Merrimack
Las naves acorazadas Monitor y Merrimack se enfrentaron a una corta distancia durante la batalla de Hampton Roads en la Guerra Civil estadounidense. El buque de la Unión, el Monitor, había sido diseñado por el ingeniero estadounidense de origen sueco, John Ericsson. Era de menor tamaño y más ligero que el confederado, y disponía de una torreta giratoria con dos grandes cañones. Aunque la lucha duró varias horas, el Merrimack se retiró debido a la bajamar, y ningún bando se adjudicó la victoria.

La Confederación siempre esperó el reconocimiento y el apoyo del extranjero, especialmente de Gran Bretaña y Francia. Esa esperanza se cifraba principalmente en la dependencia de ambos países del algodón sureño para sus industrias textiles.
Cuando Gran Bretaña y Francia declararon formalmente su neutralidad en 1861, ese acto constituyó el reconocimiento de la Confederación como poder beligerante, lo que levantó una vigorosa protesta del gobierno de Lincoln. Cuando en 1861 dos representantes confederados fueron sacados a la fuerza del vapor inglés Trent por autoridades unionistas, Lincoln los liberó en respuesta a la presión británica. Por otro lado, en 1863 Gran Bretaña accedió a prohibir la construcción de barcos confederados en sus astilleros.
La diplomacia del algodón de la Confederación fue saboteada de diversas maneras. Antes de que estallara la guerra, las manufacturas textiles británicas habían almacenado grandes cantidades de algodón. Además, Gran Bretaña y el Norte estaban comprometidos en un comercio rentable para ambos: el norte compraba armas y manufacturas y Gran Bretaña trigo. Finalmente, con la proclamación de la Emancipación de los esclavos, la opinión pública internacional se decantó por la causa de la Unión.
4
EL FINAL DE LA ESCLAVITUD


La Compañía E de Infantería
Prácticamente todos los soldados negros de Estados Unidos lucharon en el bando de la Unión durante la Guerra Civil. Sirvieron en unidades compuestas únicamente por miembros de raza negra. Éstas, como la que se muestra aquí, participaron en más de 500 enfrentamientos. Veintitrés de ellos recibieron la Medalla de Honor por su valentía, la más alta condecoración militar de Estados Unidos.

Al comienzo de la guerra Lincoln y el Congreso dejaron claro que su único objetivo era mantener la supremacía de la Constitución y conservar la Unión. Consciente de la necesidad de contar con la lealtad de los estados esclavistas fronterizos, el presidente fue muy cauto al tratar el tema de la esclavitud, pero finalmente, el 1 de enero de 1863 entró en vigor la proclamación de Emancipación de los esclavos estadounidenses, que el presidente defendió como instrumento para debilitar a la Confederación.
La abolición definitiva de la esclavitud fue ratificada en diciembre de 1865, cuando fue aprobada la 13ª Enmienda de la Constitución.
El 8 de diciembre de 1863 el presidente firmó una Declaración de Amnistía y Reconstrucción. Excepto para los funcionarios y oficiales militares de alto rango de la Confederación, todos los sureños que juraran lealtad a la Constitución y obediencia a la legislación así como a las proclamaciones concernientes a la esclavitud tenían garantizada la amnistía. Cuando el 10% del electorado de un estado del 1860 hubiera cumplido estas condiciones, ese estado podía redactar una nueva Constitución, elegir nuevos cargos estatales y enviar representantes al Congreso. Este plan se convirtió en la base del posterior periodo denominado de Reconstrucción.
5
RESULTADOS DE LA GUERRA
La Guerra Civil estadounidense se saldó con el resultado de 620.000 muertos.
Grandes territorios de Richmond, Charleston, Atlanta, Mobile y Vicksburg quedaron en ruinas. El campo por el que cruzaron los ejércitos contendientes acabó lleno de plantaciones asoladas, casas y graneros arrasados, puentes quemados y líneas de ferrocarril destrozadas. Muchas cosechas fueron destruidas o confiscadas, y gran parte del ganado se perdió. Más de 4.000 millones de dólares en propiedades desaparecieron a causa de la emancipación, la repudiación de bonos y monedas confederadas, la confiscación de la producción de algodón y los destrozos de la guerra.
La guerra zanjó la cuestión del mantenimiento de la Unión; se desacreditó la doctrina de la secesión y, a partir de 1865, los estados encontraron otras formas de exponer sus diferencias. La guerra amplió la autoridad del gobierno federal, que ejercería una jurisdicción y poderes más amplios que en cualquier otro momento anterior en la historia del país.
Finalmente, la Guerra Civil estadounidense supuso la libertad para casi cuatro millones de negros.

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