Lenguas chinotibetanas




El invento de las Lenguas chinotibetanas
Mapa de las lenguas chinotibetanas
Mapa de las lenguas chinotibetanas
La clasificación de la familia de lenguas chinotibetanas es muy difícil de establecer. No obstante, este grupo está dominado por la subfamilia chinítica, la más importante de Asia. La subfamilia tibetanobirmana está integrada por unas 300 lenguas que se hablan en Tíbet, Birmania (Myanmar) y regiones vecinas.


Lenguas chinotibetanas, familia compuesta por más de trescientas lenguas que se hablan al norte de la India hasta Taiwan por el este y desde China hasta la península de Malaca por el sur. Se suelen clasificar en dos grandes subfamilias: la chinítica, integrada por el mandarín, cantonés y las demás lenguas de China (véase Lengua china); la otra subfamilia es la tibetanobirmana, cuyos miembros más estudiados, son la tibetana y la birmana. Esta subfamilia es muy difícil de clasificar, dado que está integrada por un mayor número de lenguas que la chinítica, que hablan también un mayor número de grupos étnicos, aunque menor número de personas. La escritura tibetana procede del alfabeto indio que trajeron los monjes budistas entre los siglos VII y X; es parecido al que emplean las lenguas indoarias. La escritura birmana en su forma inicial procede de las lenguas indias y sus caracteres actuales se configuran con anterioridad al siglo XV. Es muy frecuente reconocer en la subfamilia tibetanobirmana la existencia de cuatro ramas principales formadas por nueve grupos de lenguas. La procedencia de estas lenguas (que la lingüística occidental apenas ha estudiado) hay que buscarla en Tíbet, Nepal, Birmania, China occidental y el estado indio de Assam.
Existe una vacilación respecto a la taxonomía general de esta familia, pues se ha hablado de la existencia de la subfamilia taichina que incluiría la rama thai en la subfamilia chinítica o de una tercera subfamilia, la thai que estaría formada por las lenguas thaís o siamesas, las lao y otras muchas menos conocidas que hablan en Birmania, Assam, norte de Vietnam y suroeste de China. Sin embargo, las investigaciones más recientes consideran la posibilidad de establecer una relación entre este conjunto y el formado por las lenguas austroasiáticas.
La familia chinotibetana se caracteriza por dos rasgos fundamentales: por tratarse de lenguas aislantes y por ser tonales. Quizás fuera en sus orígenes aglutinante, es decir que reuniera los distintos elementos gramaticales de las palabras para formar palabras compuestas, lo cual podría traducirse al español como una frase o una oración. Pero durante siglos, estas lenguas han pasado por una etapa monosilábica. Las lenguas monosilábicas no emplean las terminaciones de caso, tiempo ni ninguna otra que lleve elementos flexivos. Es más, en una oración cada palabra expresa un concepto individual. El significado y la sintaxis viene determinado por el orden en que se presentan las palabras en la oración (las palabras indican la relación gramatical o un determinado aspecto del significado). Las partes de la oración, como los nombres, verbos y adjetivos no se diferencian como en español; así por ejemplo, hay palabras que corresponderían unas veces a un verbo y otras a un adjetivo. La pérdida de los infijos, prefijos y sufijos, y lo que ellos significan, se suple gracias a otro rasgo característico: la variación de intensidad y altura en la pronunciación de las palabras, según lo que signifiquen o la función que desempeñen en la oración. Es decir, los matices de significado se representan por elementos fonológicos: acento y tono, y no por elementos sintácticos ni morfológicos. En casos extremos, como las lenguas que se hablan en el sureste de China, existen hasta ocho tonos distintos que matizan los significados.

Lenguas celtas




El invento de las Lenguas celtas
Lenguas de Europa
Lenguas de Europa
Este mapa muestra la distribución de las lenguas habladas en Europa y la familia o subfamilia lingüística a la que pertenece cada una de ellas.

Lenguas celtas, subfamilia perteneciente a la familia de lenguas indoeuropeas. Los celtas fueron los primeros pueblos que se instalaron en la Europa centro-meridional en torno al siglo V a.C. Desde el punto de vista geográfico e histórico esta subfamilia se divide en dos ramas, la continental, hoy desaparecida, y la insular. Ésta a su vez se clasifica en otros dos grupos: el britónico, que comprende el bretón, el córnico y el galés; el otro grupo llamado goélico o gaélico comprende el irlandés, el gaélico-escocés o 'erse' y el manés o manx, dialecto de la isla de Man. Hasta el siglo V las lenguas continentales celtas, entre las que se encontraba el galo, se hablaron a lo largo y a lo ancho de la Europa occidental, pero cedieron ante la influencia de los otros idiomas vecinos de gran vigencia, el inglés y el francés, en los que se puede rastrear alguna información. Únicamente han resistido los grupos britónico y gaélico, que perviven en las Islas Británicas, en la región de la Bretaña y en algunas comunidades norteamericanas del norte y del sur que tratan de conservar su idioma originario.
Lo característico de las lenguas celtas es la pérdida del fonema indoeuropeo /p/, lo que las distingue de las demás subfamilias indoeuropeas. Por tanto, una palabra latina, griega y sánscrita que contenga una p en posición inicial o media aparecerá sin ella en la subfamilia celta; por ejemplo la palabra latina porcus (que significa 'puerco', 'cerdo'), tiene su equivalente gaélico en orc. Un rasgo que distingue el gaélico del britónico consiste en que el primero conserva el elemento labiovelar del indoeuropeo /qu/, que más tarde se escribió como /c/, sin embargo el britónico lo convirtió en /p/. Así el irlandés cuig o coo-ig, (que significa 'cinco'), corresponde al galés pump.
Las reglas de pronunciación de las lenguas celtas son enormemente complejas; por lo general la escritura no se corresponde con la pronunciación y las consonantes iniciales varían según el fonema último de la palabra anterior. Por ejemplo, en irlandés 'sangre' es fuil, en tanto que 'nuestra sangre' es ar bhfuil; en galés 'padre' es tad, pero para decir 'mi padre' se convierte en fy nhad, y combinado con los posesivos de tercera persona, 'su padre (de él) y su padre (de ella)' se convierte en ei thad y y dad respectivamente.
Todas las lenguas celtas emplean el alfabeto romano. Poseen dos géneros, masculino y femenino, y por lo general el adjetivo va detrás del nombre. Como las demás indoeuropeas crean nombres derivados de los verbos en lugar de hacerlo de los participios de presente tal y como hace el inglés; las oraciones siempre tienen verbo y expresan la acción por medio de la pasiva impersonal.
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BRETÓN
En la actualidad se habla en la Bretaña francesa bajo la forma de varios dialectos; casi todos sus hablantes son además francófonos. Apareció entre los siglos IV y VI cuando los galeses y los córnicos emigraron a otras tierras para escapar de las invasiones de otros pueblos. Se distingue del galés y del córnico o la lengua de Cornualles en que posee nasalizaciones y sus préstamos son del francés. El periodo de mayor esplendor corresponde a la mitad del siglo XVII cuando se escribieron varias gramáticas y surgió un gran conjunto de obras de teatro, leyendas y baladas. Durante la década de 1950 se ha estudiado mucho. Diez años antes se estimaba en cerca de un millón el número de hablantes de esta lengua, aunque ahora se cree que sólo existen la mitad.
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CÓRNICA O LENGUA DE CORNUALLES
Desapareció en el siglo XVIII aunque existen esfuerzos recientes por reactivar su uso. Los únicos restos que existen son algunos nombres propios y unas cuantas palabras en el dialecto inglés que se habla en la región de Cornualles.
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GALÉS
También llamado cámbrico y címbrico por sus propios hablantes, es la lengua de la región de Gales y una de las más conocidas dentro de la subfamilia celta. Además de hablarse en Gales, donde la mayoría de sus hablantes son también anglófonos, se emplea en algunas comunidades de los Estados Unidos y en Argentina, en la que en plena Patagonia se asentaron apenas 150 galeses en el año 1865. Algunas organizaciones como la Society for the Welsh Language han preservado este idioma para evitar su desaparición y mantienen toda una actividad para conseguir que tenga una consideración como lengua oficial junto al inglés. En la actualidad se usa en muchas escuelas de Gales y se emplea en la prensa y en algunas emisoras de radio.
Lo mismo que el bretón, esta lengua ha perdido las desinencias de caso, no así las de conjugación verbal, que son muy ricas. Como en todas las demás lenguas celtas la inflexión o la alternancia de las consonantes juegan un papel muy importante. Posee una escritura fonémica, con lo que desaparece la ambigüedad fonética; en muchas ocasiones un hablante galés sabrá, a partir de su escritura, cómo se pronuncia una palabra que no haya visto antes. La letra w puede representar tanto una vocal como una consonante, y sin embargo la letra y siempre representa dos fonemas vocálicos. La consonante f representa un fonema labiodental fricativo sonoro como la v del catalán; su equivalente sordo, el fonema /f/, se representa por el dígrafo ff; el fonema interdental fricativo sordo /q/ se representa por dd y el sonido /th/ por la misma grafía. Ha fracasado el intento de pronunciar la grafía ll, que representa un fonema lateral fricativo sordo. El galés tiende a la acentuación grave de las palabras polisílabas y posee una entonación característica.
Quienes estudian la historia de este idioma reconocen tres periodos: el antiguo (800-1100), el medio (1100-1500) y el moderno (a partir del 1500). El antiguo se rastrea en algunas palabras aisladas, unos cuantos nombres y un pequeño número de versos. A través de todos los periodos, el galés ha aceptado préstamos del latín, el anglosajón, el francés normando y muy especialmente del inglés, aunque existe un léxico amplio de origen celta. Se ha conseguido identificar cuarenta dialectos. El galés normativo posee dos variedades: la del norte y la del sur.
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IRLANDÉS
El irlandés, también llamado gaélico-irlandés, es el idioma más antiguo del grupo gaélico que forma parte de las lenguas celtas. Los testimonios escritos más antiguos que existen son las inscripciones Ogham, que son unos 370 monolitos con inscripciones y que se encuentran esparcidos en el suroeste de Irlanda y en Gales. Datan de los siglos V al VIII y las inscripciones contienen casi exclusivamente nombres propios. Puede estudiarse su historia en cuatro periodos: el antiguo (800-1000), el medio-antiguo (1000-1200), el medio (1200-1500) y el moderno (a partir del 1500). Era una lengua muy rica en flexión nominal y verbal, y de ello quedan tres casos en la declinación nominal, el nominativo y el genitivo así como el dativo, sólo para los nombres femeninos; únicamente en indicativo el verbo posee dos tiempos. En la República de Irlanda donde es lengua co-oficial se habla en la zona occidental y suroccidental, y en mayor grado en Irlanda del Norte, aunque Irlanda no fue gaélico-hablante hasta el siglo XVII. El número de personas que hablaban esta lengua en Irlanda pasó del 50% al 20% en el siglo XIX. Desde 1922 se empezó a enseñar en la escuela, y se desarrolló y normalizó una gramática.
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GAÉLICO-ESCOCÉS
En torno al siglo V los irlandeses invadieron Escocia y llevaron una variedad del gaélico que sustituyó a la antigua lengua britónica. Durante el siglo XV gracias al incremento de los préstamos procedentes del escandinavo y del inglés, el escocés se constituye en lengua diferente del irlandés y se gana su condición de idioma diferente de éste.
Los alfabetos irlandés y escocés son el mismo y consta de 18 letras. El escocés posee cuatro casos: nominativo, genitivo, dativo y vocativo. Lleva el acento en la sílaba inicial, lo mismo que el irlandés.
Posee dos dialectos, el septentrional y el meridional, perfectamente delimitados geográficamente por la línea que puede trazarse por encima de Firth of Lorne hasta la población llamada Ballaculish y continúa por la cadena de montes Grampianos. El dialecto meridional está más próximo al irlandés que el septentrional y también es más flexivo. La principal diferencia que existe entre ellas es el cambio del fonema /é/ que se convierte en eu en el dialecto del norte o septentrional, en tanto que se convierte en ia en el meridional o del sur. Así por ejemplo 'hierba' se pronuncia /feur/ en el norte y /fiar/ en el sur. Existen también unos miles de hablantes del escocés en Nueva Escocia.
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MANÉS
Se trata de un dialecto del gaélico-escocés que se habla en la isla de Man con fuerte influencia escandinava. En él están escritas las disposiciones legales de la isla, que hasta el siglo XVIII no contaba con otra forma de expresión lingüística. Comenzó a perderse en el siglo XIX y en el XX prácticamente ha desaparecido. Los primeros documentos escritos proceden del siglo XVII y apenas si existe producción literaria en manés, excepción hecha de algunas baladas y cantares.

Lenguas camitosemíticas





El invento de las Lenguas camitosemíticas
Lenguas camitosemíticas, principal familia de lenguas del norte de África y de Oriente Próximo. Algunos estudiosos las denominan afroasiáticas por su distribución geográfica, y cuentan con unos doscientos millones de hablantes. Se ha pensado que procedía de una lengua madre que existió en torno al siglo VII a.C., pero las lenguas más antiguas del grupo están fechadas a partir del tercer milenio antes de Cristo El nombre de camito-semíticas, aunque arraigado, conduce a error, porque sugiere la idea, hoy desautorizada, de que esta familia de lenguas tiene dos ramas principales cuando se admite que existen seis ramas o subfamilias igualmente independientes: la semítica, la bereber, la egipcia, la cusita, la omótica, y la chad. Las seis ramas presentan bastantes similitudes sintácticas, morfológicas, fónicas y léxicas lo que demuestra su origen común. No obstante, algunas escuelas científicas debaten la relación de las lenguas chad con las camito-semíticas.
Las lenguas semíticas incluyen el árabe, el hebreo, el amárico (lengua oficial de Etiopía) y otras hoy desaparecidas, como la asirio-babilónica o acadio, el arameo, el fenicio, el moabita y algunas otras. La rama egipcia del grupo camito-semítico está formada por la antigua lengua egipcia, incluida la lengua copta o copto, que ha pervivido hasta el siglo XIV. La rama bereber está constituida por el tuareg y otras lenguas que hablan en el norte y noroeste de África unos doce millones de hablantes. De ellos, muchos son bilingües utilizando el árabe tanto como su lengua bereber, que escriben con caracteres árabes. Las lenguas cusitas se hablan en Etiopía y Somalia, a lo largo del mar Rojo, por trece millones de personas; está formado este grupo por el galla (que hablan en Kenia y en el sur de Etiopía) de escritura en caracteres etíopes, y el somalí en caracteres latinos. En el África central y occidental se hablan las lenguas chad. La más importante de ellas es el hausa, lengua originaria del norte de Nigeria y áreas limítrofes, y que también sirve como lengua franca de la zona para millones de hablantes no nativos. Siempre se usaron caracteres árabes en su escritura, pero en el siglo XX empieza a escribirse con el alfabeto latino. En el oeste de Etiopía y el norte de Kenia existen en torno a veinte lenguas omóticas habladas por casi dos millones de mujeres y hombres. Véase también Lenguas africanas.

Lenguas bálticas





El invento de las Lenguas bálticas
Lenguas bálticas, lenguas habladas en la zona que baña el mar Báltico que forman una subfamilia de las lenguas indoeuropeas, aunque están íntimamente relacionadas con las lenguas eslavas, germánicas, e indoiranias. Las principales lenguas bálticas son la lengua letona o letón, la lituana y el antiguo prusiano (desaparecido desde el siglo XVII). Otras pocas lenguas bálticas perdidas se vinculan a regiones históricas del noreste de Europa, sobre todo, la curonia y la semigala, pero cuando los hablantes de esas lenguas fueron asimilados por los letones y los lituanos en el siglo XVI, no quedó registrado ningún escrito. De las lenguas que se han perdido, sólo existen textos significativos en el antiguo prusiano; éstos son tres catecismos del siglo XVI, traducidos del alemán y basados en los dialectos de Sambia. Algunos lingüistas consideran que las lenguas bálticas y las lenguas eslavas constituyen una única rama de las lenguas indoeuropeas, el grupo baltoeslavo.

Lenguas austroasiáticas




El invento de la Lenguas austroasiáticas
Lenguas austroasiáticas
Lenguas austroasiáticas
La familia de las lenguas austroasiáticas está integrada por tres subfamilias: munda, nicobarasa y mon-khmer. Dentro de ellas, los idiomas más hablados son el khmer, el mon y el vietnamita. La proximidad explica la marcada influencia que ejercen el indio y el chino sobre algunas de estas lenguas austroasiáticas, como la vietnamita o la munda.

Lenguas austroasiáticas, importante familia de lenguas que comprende tres subfamilias: la munda, que se habla en el este de la India por millones de personas; la nicobarasa, que cuenta con algunos cientos de hablantes en la isla de Nicobar; la mon-khmer, que se divide en doce ramas con al menos cien lenguas habladas por treinta y cinco o cuarenta y cinco millones de personas que habitan en el Sureste asiático. Sólo de algunas de ellas nos han llegado testimonios históricos escritos. Entre las lenguas mon-khmer está la khmer, lengua nacional de Camboya; la lengua mon, íntimamente relacionada con ésta que se habla en Birmania y Tailandia, y la lengua vietnamita, el vietnamés .
Las lenguas de la subfamilia munda son polisilábicas y se distinguen de las otras lenguas austroasiáticas en los procedimientos de formación de palabras y en la estructura de la oración (véase Lenguas indias). En la subfamilia mon-khmer, la khmer y la mon tomaron en préstamo numerosas palabras que procedían del sánscrito y el pali. Entre las viet-muong que son ramas de la mon-khmer, el chino influyó mucho en el vietnamés; es monosilábico y tiene un complejo sistema tonal, como lo poseen algunas lenguas viet-muong. Otras poseen sistemas tonales sencillos; no obstante, suelen tener en común las distinciones en el modo de articulación de las vocales: aspirada, vibrante o normal. Los sistemas de sonidos de las lenguas austroasiáticas son excepcionales porque contienen un extenso número de sonidos vocálicos, que a menudo superan los 35. En las lenguas mon-khmer no se han encontrado sufijos, pero los prefijos y los infijos son comunes a todas. En cuanto a las oraciones, las partículas finales pueden indicar la actitud del hablante, y los modificadores especiales, llamados expresivos, transmiten imágenes de colores, de ruidos y de sentimientos. Algunas lenguas carecen de oclusivas sonoras como g, d y b. Las palabras pueden terminar en una consonante palatal como la ñ. También tienen las implosivas d y b, con valor distintivo, que se producen cuando desaparece la aspiración.
Las lenguas mon y khmer se escriben en unos alfabetos procedentes del indio que se modificaron para concordar con su complicada fonología. Durante siglos se escribió el vietnamés en caracteres chinos. Sin embargo, en el año 1910, se adoptó un sistema que utiliza el alfabeto romano y algunos signos adicionales, inventados en 1650, y que es el sistema de escritura más antiguo que marca los tonos utilizando como marcas acentos o tildes. Muchas lenguas austroasiáticas han empezado a escribirse en este siglo, razón por la cual hay muy pocas personas alfabetizadas en dichas lenguas.

Lenguas indias




El invento de las Lenguas indias
Mapa de las lenguas indias
Mapa de las lenguas indias
Este mapa muestra las diferentes familias de lenguas habladas en el subcontinente indio. Las pertenecientes a la rama indoirania, como el hindi, el urdu, el bengalí y el gujarati, son las predominantes en el norte y centro de la India, así como en Pakistán, Nepal, Sri Lanka y Bangladesh. En el sur de la India las más extendidas son las lenguas dravídicas, es decir, el tamil, el telugu, el kannada (o canara) y el malayalam. El resto de lenguas habladas en esta región del mundo pertenece bien a la familia chinotibetana, bien a la
Lenguas indias, son los idiomas que se hablan en la India, subcontinente de Asia; se calculan en más de 150 y la mayoría de ellas pertenecen a la rama indoirania de la familia indoeuropea, o a la familia dravídica, que no es indoeuropea. Otro grupo menor de los idiomas indios pertenece a las familias austroasiática y a las chinotibetanas.
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LENGUAS OFICIALES
En la India no existe una sola lengua oficial. La Constitución estipula el hindi como lengua oficial pero otorga la condición de lengua oficiales a otras quince pertenecientes a otros tantos estados, que se usan en la enseñanza y los documentos oficiales. Se trata del asamés, bengalí, gujarāti, cachemir, maratí, oriya, panjabi, sindhi, hindi, urdu, sánscrito, tamil, telugu, kannada (o canara) y malayalam. El inglés se mantuvo como lengua oficial hasta 1965. La lengua oficial del Pakistán es el urdu, y la de Bangladesh es el bengalí.
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LENGUAS INDOIRANIAS
Escritura bengalí
Escritura bengalí
A lo largo de la historia, en la India se han ido desarrollando diferentes sistemas de escritura. El bengalí, que surgió a finales del siglo XIV, pertenece al grupo indoiranio. Sin embargo, su sistema de escritura es utilizado también por el asamés y otras lenguas del mismo grupo, así como por otras pertenecientes a la subfamilia birmana. La imagen muestra un texto con caracteres del alfabeto bengalí y su transcripción en caracteres romanos.


A principios del segundo milenio antes de Cristo los pueblos indoiranios, emparentados con los arios, emigraron hacia Irán, quedándose muy alejados de otros grupos indoeuropeos. Hacia el año 1000 a.C. ya se habían desgajado en dos ramas las lenguas que hablaban estos pueblos: la rama india, también conocida por indoaria y la iraní, o persa (véase Lenguas indoiranias), que se hablaba en lo que hoy es Irán y en Afganistán. La rama india se desarrolló en el noroeste de la India. Sus hablantes se encontraron a los dravídicos que estaban en el norte del subcontinente; éstos se vieron obligados a emigrar hacia el sur, donde residen todavía.
La historia de esta rama de lenguas indias se puede dividir en tres grandes etapas: (1) el indio antiguo que incluye el védico y el sánscrito clásico, (2) el indio medio que incluye los dialectos vernáculos del sánscrito, llamados prácritos, de los que procede el pali, (3) el indio nuevo o moderno que incluye las lenguas contemporáneas de las zonas norte y central del subcontinente indio.
El sánscrito védico es la forma más antigua del sánscrito, en el que se escribieron los Veda, libros sagrados de los hindúes, que puede fecharse en torno al 200 a.C. La otra variedad, el sánscrito clásico (500 a.C.) era la lengua empleada en las demás manifestaciones literarias y técnicas. Todavía hoy se estudia en la India y se enseña como lengua sagrada.
El prácrito, indio medio, está vivo y presenta muchas variedades regionales con sus literaturas respectivas. El pali, la lengua sagrada de los textos budistas, es el prácrito más antiguo. Permanece como lengua sagrada en Sri Lanka, Birmania y Tailandia.
El prácrito fue una lengua viva hasta el siglo XII, aunque dos siglos antes comenzó a ser absorbido por el indio medio del que surgieron las lenguas vernáculas actuales. Todas ellas suman un colectivo de más de cuatrocientos millones de hablantes. Es difícil precisar el número exacto de lenguas que hoy tienen ese origen. Unas 35 son las que tienen una mayor difusión, concretamente el hindi, urdu, bengalí, gujarāti, punjabí, maratí, bihari, oriya y rajastaní, cada una de las cuales cuenta con más de diez millones de hablantes.
A pesar de mantener nombres diferentes el hindi y el urdu son dialectos de una misma lengua. Las diferencias más notables que las separan se encuentran en el diferente origen de su vocabulario, escritura y tradición religiosa. El vocabulario del hindi es de origen sánscrito, en tanto que el del urdu es de origen persa. El hindi adopta la escritura devanagari y el urdu la persa. Son los hindúes quienes principalmente hablan el hindi; en tanto que los musulmanes —de la India y Pakistán— emplean preferentemente el urdu.
Básicamente se hablan dos variedades del hindi, juntas cuentan con unos 180 millones de hablantes. La variante occidental, que tuvo su cuna en los alrededores de Delhi, abarca el hindi y el urdu literarios. La variante oriental en el centro de Uttar Pradesh y el este de Madhya Pradesh. Las obras literarias más importantes se han escrito en el dialecto awadhi. (El término indostaní es más antiguo y se emplea con menor frecuencia desde la partición de 1947. Así se llamaba a una lengua mixta el hindi-urdu que evolucionó en los campos y mercados próximos a Delhi, se extendió por la India entre los siglos XVI al XVIII, y tuvo la condición de lengua franca para los distintos grupos lingüísticos.) Hablan bengalí en Bengala y en casi todo el país vecino, Bangladesh; ocupa el sexto lugar entre las lenguas del mundo por su número de hablantes, unos 120 millones. Procede del sánscrito lo mismo que el hindi. Es la lengua en la que escribió el poeta Rabindranath Tagore, premio Nobel de 1913; este idioma posee la literatura más extensa de cuantas se producen en el subcontinente indio.
En Punjab, una región que abarca la zona nororiental de la India y el occidente de Pakistán, se habla el punjabí, que fue la lengua de los gurús, fundadores de la religión sij. Los libros sagrados de los sijs están escritos en punjabí con los caracteres gurmukhis, que fueron creados por el gurú Sij. El punjabí de la India está muy relacionado con el hindi; en Pakistán los dialectos punjabíes difieren claramente entre sí.
Bihari es el término que se emplea en la actualidad para referirse a un grupo de tres idiomas próximos —bhojpuri, maithili y magahi— se habla en el Bihar, noreste de la India. Aunque cuenta con unos cuarenta millones de hablantes, no está reconocido como idioma oficial ya que en este estado el hindi es la lengua oficial y en ella se enseña.
Otras lenguas de relevancia del grupo indio son el cingalés, que es el idioma oficial de Sri Lanka y el romaní, lengua originaria de los gitanos, originarios de la India y que se ha difundido por el mundo entero. Su procedencia inmediata es el sánscrito al que se parece fonética y gramaticalmente.
Las lenguas indias poseen varias formas de escritura, que proceden de la escritura bramánica, una derivación de la semítica septentrional. Otro desarrollo de la bramánica es la devanagari, que se utiliza en nepalí, maratí, y cachemir, así como en hindi, sánscrito y prácrito. Derivadas de la escritura devanagari son las propias de las lenguas gujarāti, bengalí, asamés y oriya. El urdu emplea el mismo sistema de escritura que el persa, que es además la grafía del punjabí e indhi, aunque esta última lengua simultanea dos escrituras la devanagari y la persa.
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LENGUAS DRAVÍDICAS
Unos 150 millones de personas hablan 23 lenguas dravídicas, principalmente al sur de la India. Cuatro tienen condición de idiomas oficiales: la tamil, de Tamil Nadu, telugu de Andhra Pradesh, la kannada (o canara) de Mysore y la malayalam de Kerala. Poseen producción literaria y escritura autónomas. La que habla mayor número de personas es la telugu, en tanto que la que posee una literatura más rica es la tamil; se había creído que era muy antigua, pero la investigación más reciente ha demostrado que puede fecharse entre los siglos I al V de nuestra era, se habla en una extensa área que incluye el noroeste de Sri Lanka. Los demás idiomas dravídicos cuentan con pocos hablantes y apenas tienen expresión escrita. Este conjunto de lenguas ha recibido numerosos préstamos de las lenguas indias, concretamente del sánscrito. A su vez las lenguas indias tomaron de las dravídicas, que fueron su sustrato, fonemas y ciertas estructuras sintácticas.
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OTROS GRUPOS DE LENGUAS
Pertenecen a la agrupación munda unas doce lenguas habladas por cinco o seis millones de personas dispersas por el noreste de la India central. La mejor conocida y con mayor número de hablantes es la santali, se trata de la única lengua munda que se escribe. Se sabe que las munda, como las dravídicas, existían ya en la India antes de la invasión indoeuropea.
La lingüística relaciona estas lenguas con las mon-khmer del Sureste asiático y las agrupa en la llamada familia austroasiática. En la provincia de Assam del estado indio se habla la única lengua mon-khmer, es la khasi. Además en las fronteras norte de la India entre Tíbet y Birmania se hablan algunas lenguas de la familia chinotibetana.

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