Qué es el Bronce?




Bronce
Disco de bronce antiguo
La técnica para la elaboración del bronce se remonta a la antigüedad. Este disco de bronce con la cabeza de Aqueloo, dios etrusco del río, data de principios del siglo V a.C. y procede de la necrópolis del monte Quaglieri, en Tarquinia.

bronce. (Del it. bronzo, y este del lat. [aes] Brundŭsi, bronce de Brindisi, por ser famoso el que se hacía en esta ciudad de Italia). m. Cuerpo metálico que resulta de la aleación del cobre con el estaño y a veces con adición de cinc o algún otro cuerpo. Es de color amarillento rojizo, muy tenaz y sonoro. || 2. medalla de bronce. || 3. Estatua o escultura de bronce. || 4. poét. Cañón de artillería, campana, clarín o trompeta. || 5. Numism. Moneda de cobre. || ~ de aluminio. m. Cuerpo metálico que resulta de la aleación del cobre con el aluminio, y se usa en quincallería por su color muy parecido al del oro. || escribir alguien en ~ algo. fr. Retenerlo constantemente en la memoria. || ser alguien de ~, o un ~. frs. coloqs. tener un corazón de bronce. || 2. coloqs. Ser robusto e infatigable en el trabajo. V. Edad del Bronce, enfermedad del ~, gente del ~.

Bronce, cualquiera de las distintas aleaciones compuestas sobre todo de cobre y estaño. Ni los bronces modernos ni los antiguos contienen sólo estos dos metales. Los griegos y los romanos añadieron cinc, plomo y plata a las aleaciones de bronce para usarlas en herramientas, armas, monedas y objetos de arte (véase Metalistería). El cinc, el plomo y otros metales se encuentran ocasionalmente en el bronce que se fabrica hoy. Los componentes del bronce varían; así, cuando contiene al menos un 10% de estaño, la aleación es dura y tiene un punto de fusión bajo. Los nombres de las variedades de bronce provienen de los componentes adicionales, como el bronce al aluminio, el bronce al manganeso y el bronce al fósforo. El bronce es más resistente y duro que cualquiera otra aleación común, excepto el acero, que le supera en resistencia a la corrosión y facilidad de lubricación. El bronce moderno se utiliza en la fundición artística y en la fabricación de instrumentos sonoros. 

Acero




El invento del Acero
Acero al rojo
Componentes estructurales de acero brillan al rojo bajo una temperatura de miles de grados. El calor intenso es un elemento inseparable de la siderurgia, pues el hierro y el acero admiten mejor operaciones como las de batido y laminado, cuando están muy calientes.

acero. (Del lat. aciarĭum, de acĭes, filo). m. aleación de hierro y carbono, en diferentes proporciones, que, según su tratamiento, adquiere especial elasticidad, dureza o resistencia. || 2. Cada uno de los aceros especiales. || 3. Arma blanca, y en especial la espada. || 4. Ar. triángulo (ǁ instrumento musical). U. m. en pl. || 5. Temple y corte de las armas blancas. Buenos aceros. || 6. Ánimo, brío, denuedo, resolución. || 7. coloq. desus. Ganas de comer. || ~ al carbono. m. acero ordinario. || ~ especial. m. El que, además de hierro y carbono, contiene otros elementos destinados a mejorar algunas propiedades del acero. || ~ fundido. m. Cada uno de los aceros obtenidos quemando, en aparatos a propósito, parte del carbono que tiene el hierro colado. || ~ inoxidable. m. aleación de acero y cromo, níquel, etc., especialmente resistente a la corrosión. || ~ rápido. m. El que contiene una proporción elevada de volframio, lo cual permite emplearlo para construir herramientas que han de actuar a gran velocidad. || de ~. loc. adj. Duro, fuerte, inflexible. Músculos, sentimientos de acero. V. pulmón de ~, telón de ~.

Acero, aleación de hierro que contiene entre un 0,04 y un 2,25% de carbono y a la que se añaden elementos como níquel, cromo, manganeso, silicio o vanadio, entre otros.
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FABRICACIÓN DEL ACERO
El acero se obtiene eliminando las impurezas del arrabio, producto de fundición de los altos hornos, y añadiendo después las cantidades adecuadas de carbono y otros elementos. La principal dificultad para la fabricación del acero es su elevado punto de fusión, 1.400 ºC, que impide utilizar combustibles y hornos convencionales. En 1855, Henry Bessemer desarrolló el horno o convertidor que lleva su nombre y en el que el proceso de refinado del arrabio se lleva a cabo mediante chorros de aire a presión que se inyectan a través del metal fundido. En el proceso Siemens-Martin, o de crisol abierto, se calientan previamente el gas combustible y el aire por un procedimiento regenerativo que permite alcanzar temperaturas de hasta 1.650 ºC.
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CLASIFICACIÓN DEL ACERO
Los aceros se clasifican en: aceros al carbono, aceros aleados, aceros inoxidables, aceros de herramientas y aceros de baja aleación ultrarresistentes. Los aceros al carbono contienen diferentes cantidades de carbono y menos del 1,65% de manganeso, el 0,60% de silicio y el 0,60% de cobre. Los aceros aleados poseen vanadio y molibdeno además de cantidades mayores de manganeso, silicio y cobre que los aceros al carbono. Los aceros inoxidables llevan cromo y níquel, entre otros elementos de aleación. Los aceros de herramienta contienen volframio, molibdeno y otros elementos de aleación que les proporcionan mayor resistencia, dureza y durabilidad. Los aceros de baja aleación  ultrarresistentes tienen menos cantidad de elementos de aleación y deben su elevada resistencia al tratamiento especial que reciben.
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ESTRUCTURA DEL ACERO
Las propiedades físicas del acero y su comportamiento a distintas temperaturas varían según la cantidad de carbono y su distribución en el hierro. Antes del tratamiento térmico, la mayor parte de los aceros son una mezcla de tres sustancias: la ferrita, blanda y dúctil; la cementita, dura y frágil; y la perlita, una mezcla de ambas y de propiedades intermedias. Cuanto mayor es el contenido en carbono de un acero, menor es la cantidad de ferrita y mayor la de perlita: cuando el acero tiene un 0,8% de carbono, está compuesto por perlita. El acero con cantidades de carbono aún mayores es una mezcla de perlita y cementita. Al elevar la temperatura del acero, la ferrita y la perlita se transforman en austenita, que tiene la propiedad de disolver todo el carbono libre presente en el metal. Si el acero se enfría despacio, la austenita vuelve a convertirse en ferrita y en perlita, pero si el enfriamiento es repentino, la austenita se convierte en martensita, de dureza similar a la ferrita, pero con carbono en disolución sólida.
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TRATAMIENTO TÉRMICO DEL ACERO
El objetivo de este proceso es controlar la cantidad, la forma, el tamaño y la distribución de las partículas de cementita contenidas en la ferrita, que son las que determinan las propiedades físicas del acero. Consiste en calentar el metal hasta una temperatura a la que se forma austenita y después enfriarlo rápidamente sumergiéndolo en agua o aceite. Otro método de tratamiento térmico es la cementación, en la que se endurecen las superficies de las piezas de acero calentándolas con compuestos de carbono o nitrógeno.

Drenaje




Drenaje

El invento del Drenaje
Las aguas subterráneas

Drenaje, extracción del agua superficial o subterránea de una zona determinada por medios naturales o artificiales. El término drenaje suele aplicarse a la eliminación del exceso de agua con canales, desagües, zanjas, alcantarillas y otros tipos de sistemas para recoger y transportar agua con ayuda de bombas o por la fuerza de la gravedad. Los proyectos de drenaje llegan a suponer operaciones a gran escala de recuperación y protección de pantanos, tierras sumergidas o expuestas a inundaciones frecuentes. Estos proyectos suelen consistir en sistemas de zanjas y diques de drenaje, y a menudo se emplean bombas para elevar el agua hasta la red de drenaje.
En drenajes a gran escala, en los que resulta esencial el buen funcionamiento de las salidas de agua para proteger las propiedades cercanas, es frecuente ampliar los canales naturales de la corriente para conseguir una capacidad de desagüe suficiente, y excavar drenajes principales y laterales, como zanjas o canales abiertos, para conducir el agua drenada por los sistemas de desagüe de los campos a estos canales ampliados. En este sistema, los drenajes conectados siguen las vías naturales de desagüe de la superficie de la zona, interceptando la escorrentía superficial que tiene lugar en periodos de grandes lluvias.
Los granjeros y agricultores suelen practicar drenajes a pequeña escala para extraer el agua de la superficie de sus campos de labranza o para aumentar la cantidad de agua en el suelo. Un buen sistema de drenaje puede ser eficaz para prevenir la erosión y la acción del agua sobre las laderas, deteniendo el agua superficial antes de que alcance las zonas en desnivel. Otro objetivo de los drenajes es evitar una acumulación excesiva de sales solubles en la tierra, que pueden perjudicar el crecimiento normal de las plantas.
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TIPOS DE DRENAJE
La base de todo drenaje es la construcción de un canal adecuado y accesible por el que pueda correr el agua de la superficie o del subsuelo. Para ello se pueden utilizar zanjas abiertas, pero no siempre son aconsejables ya que se atascan a menudo con sedimentos y vegetación. Más frecuentes son los drenajes subterráneos, sobre todo en tierras de labranza, siendo el más eficaz el llamado drenaje de tejas, que consiste en una cañería hecha de secciones huecas de tejas de barro o cemento, enterrada a uno o dos metros de profundidad. El exceso de agua en la tierra se filtra en la cañería a través de agujeros en las tejas.
En drenajes de tierras más o menos llanas lo más frecuente es practicar un desagüe principal en un extremo lateral del terreno, y diversos desagües transversales conectados al principal. Los desagües laterales pueden ir en sentido paralelo al principal, confluyendo al final de la parte baja del terreno. Las características especiales de cada suelo condicionan la distancia entre los drenajes laterales y su profundidad. Los drenajes laterales pueden ubicarse a una distancia de 5 a 100 m entre sí y a una profundidad no mayor de un metro.
Para evitar que el agua procedente de tierras más altas alcance zonas más bajas, se suelen construir drenajes de interceptación o contención. Consisten en diques o drenajes subterráneos que atraviesan las pendientes, para interceptar el agua y desviarla antes de que alcance las tierras bajas.
Los drenajes suelen funcionar por la fuerza de la gravedad, pero en zonas bajas no siempre se pueden tener los desagües lo bastante bajos para que el agua discurra de forma natural. Cuando no se puede utilizar la fuerza de la gravedad se emplean bombas para llevar el agua de los sistemas de drenaje a canales que a menudo están situados a un nivel superior que las tierras drenadas. Éstas suelen hundirse al disminuir su contenido de humedad, aumentando la dificultad del drenaje de las zonas bajas. Cuando el suelo descansa en basamentos portadores de aguas subterráneas, como la grava, el drenaje subterráneo se efectúa bombeando el agua desde los manantiales para disminuir el nivel de agua del suelo.
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DRENAJES FAMOSOS
Las tierras pantanosas de diversos lugares del mundo, como la extensa región del este de Inglaterra entre Cambridge y Lincoln, han sido desecadas. Esta recuperación de las tierras, un proceso constante de varios siglos, es el producto de un drenaje extensivo, de la construcción de diques y de la recanalización de los ríos de la región para evitar obstrucciones por sedimentos de lodos.
Los Países Bajos (Holanda) cuentan con los mejores y más grandes sistemas de drenaje y recuperación de tierras de todo el mundo. La mayor parte del país es llana y se localiza bajo el nivel del mar, necesitando la protección de diques para evitar la inundación. El suelo, de origen pantanoso y con numerosos lagos, se ha trasformado en tierras cultivables mediante el drenaje y el bombeo del exceso de agua por medio de molinos. En 1923 los Países Bajos iniciaron su mayor proyecto, la recuperación de 223.000 ha de tierras sumergidas en el IJsselmeer, antiguamente llamado Zuider Zee. Las tierras recuperadas deben ser drenadas de forma constante. Otro proyecto parecido, conocido como el Plan Delta, se inició en la década de 1950 para proteger el sur del país de las invasiones periódicas del mar. Se finalizó en 1986 y tuvo un costo total de 5.000 millones de dólares. Utilizando un método de recuperación denominado poldering se crearon grandes lagos con ayuda de diques y presas. Los lagos fueron desecados bombeando el agua y las tierras se recuperaron para la agricultura.

Bolómetro




El invento del  Bolómetro
Bolómetro, instrumento utilizado para medir pequeñas cantidades de energía radiante en el rango del espectro comprendido entre las ondas luminosas y las microondas. Lo inventó en 1860 el ingeniero y científico estadounidense Samuel Pierpont Langley, y en la actualidad se utiliza principalmente, para detectar la energía que irradian fuentes lejanas en forma de calor. En astronomía, por ejemplo, se utiliza para medir la energía de las estrellas. Un bolómetro es básicamente un puente de Wheatstone (véase Medidores eléctricos) con dos placas de platino. Cuando una de las placas recibe radiación experimenta un aumento de conductividad. La comparación de las placas determina la cantidad de radiación recibida. En realidad, los bolómetros que se utilizan actualmente son más sofisticados.

Arado




El invento del  Arado
Arado, instrumento agrícola que se usa para abrir surcos y remover la tierra. Es una importante herramienta agrícola utilizada desde los tiempos prehistóricos. Los primeros arados fueron probablemente ramas de árboles con forma de horquilla, uno de cuyos extremos se utilizaba para cavar en la tierra, y el otro o los otros se usaban como mango. El instrumento podía empujarse o ser arrastrado por cuerdas que se ataban a una persona o a un animal. Algunos arados simples se usan todavía en suelos ligeros de algunas zonas en vías de desarrollo.
Los romanos en la antigüedad usaban un arado ligero de rascado con una reja de hierro (también llamada cuchilla) tirado por bueyes. El arado pesado con ruedas fue desarrollado en la edad media (aproximadamente del siglo V al XV d.C.) para remover el suelo más duro del noroeste de Europa. Este arado tenía una punta afilada de hierro para labrar el suelo. Este cortador afilado vertical (también denominado timón) está situado en la parte delantera de la reja, para realizar un surco preliminar que la reja ahonda y ensancha. También tenía un regulador de surco detrás de la reja para levantar la tierra arada, y una lengüeta detrás de la reja que podía sujetarse a un grupo de dos a ocho bueyes. El arado Rotherham fue desarrollado en Inglaterra en 1730. Su estructura triangular hizo más fácil tirar del mismo y adaptó el diseño básico para arados de caballos.
El arado cambió poco hasta la década de 1830, cuando el herrero estadounidense John Deere inventó la reja de arado de acero, para arar las tierras duras de las praderas del Medio Oeste de Estados Unidos. El arado de dos ruedas, que tenía un asiento para el conductor, apareció durante la década de 1860. Los tractores a vapor se utilizaron con éxito en la década de 1890, y después de 1900 los tractores con motor de gasolina, más baratos, empezaron a reemplazar a los caballos en el tiro del arado. Sin embargo, los tractores no se utilizaron demasiado hasta la introducción de los pequeños tractores multiuso en 1924 y el desarrollo de los neumáticos de baja presión en 1932.
Los arados modernos tirados por tractor pueden tener hasta cinco conjuntos de rejas y reguladores, que pueden subirse y bajarse hidráulicamente. Los arados de disco, que se usan en suelos duros, cuentan con varios discos cóncavos. En los arados rotatorios, también conocidos como motocultores, se utilizan varias cuchillas montadas sobre un eje giratorio horizontal. El arado a gran profundidad se realiza con arados de subsuelo, que tienen cucharas afiladas de acero que pueden penetrar en el suelo hasta 1 m, o con arados de cincel, que tienen varios vástagos que sostienen palas bifurcadas, capaces de arar hasta 50 cm de profundidad.

Acuario




El invento del Acuario
Acuario, recipiente de agua, por lo general con paredes de cristal, en el cual se introducen plantas y animales acuáticos (sobre todo peces). Los acuarios pueden ser domésticos, con fines decorativos; también hay acuarios científicos en las instituciones públicas y en este caso se utilizan para la exhibición y el estudio de la vida acuática.
Los acuarios tratan de simular el ambiente natural. Las plantas acuáticas aportan oxígeno, necesario para los peces, aunque se suele emplear un dispositivo de aireación para suministrar una mayor cantidad del mismo. El pez o carpín dorado puede vivir en agua fría, pero muchos peces tropicales necesitan una temperatura constante de unos 22 ºC. El agua puede mantenerse limpia y libre de algas con una buena oxigenación y añadiendo moluscos al acuario. En el fondo del recipiente se coloca una capa de arena o gravilla que sirve de sustrato a las raíces de las plantas que, como Vallisneria spiralis, favorecen la eliminación de detritos. Los acuarios domésticos poseen una gran variedad de tamaños, desde las pequeñas peceras de forma redonda (para dos o tres pececillos), a otros de dimensiones enormes. Los grandes acuarios se pueden mantener gracias a los sistemas de filtración desarrollados durante la década de 1980.
El primer y más conocido acuario científico se construyó en el Zoológico de Londres, en 1853, que se cerró poco después y volvió a abrirse en 1924. Otros acuarios importantes de Europa fueron los de: Plymouth en Inglaterra, París y Niza en Francia, Nápoles en Italia y Berlín en Alemania. Todos, excepto el último, sobrevivieron a la II  Guerra Mundial. En 1938 se abrió el acuario de Marineland en Florida (Estados Unidos), con una nueva orientación arquitectónica. Desde entonces, muchos de los acuarios marinos se localizan en el mismo océano, en bahías o en ríos y se caracterizan por ser un espacio acotado del medio acuático. Los visitantes pueden ver los peces y otras formas de vida debajo de la superficie del agua gracias a claraboyas y portillas. Algunos acuarios utilizan este modelo con fines comerciales, y combinan el aprendizaje con el entretenimiento al realizar exhibiciones de animales adiestrados. Algunos defensores de los derechos de los animales elevan su protesta por este tipo de prácticas con los animales marinos (véase Delfín).

El invento del Fractal




Fractal
Fractal, en matemáticas, figura geométrica con una estructura compleja y pormenorizada a cualquier escala. Normalmente los fractales son autosemejantes, es decir, tienen la propiedad de que una pequeña sección de un fractal puede ser vista como una réplica a menor escala de todo el fractal. Un ejemplo de fractal es el “copo de nieve”, curva que se obtiene tomando un triángulo equilátero y colocando sucesivos triángulos, cada vez de menor tamaño, en el tercio medio de los lados cada vez más pequeños. En teoría, el resultado es una figura de superficie finita pero con un perímetro de longitud infinita, y con un número infinito de vértices. En el lenguaje matemático del cálculo, dicha curva no se puede diferenciar. Se pueden construir muchas de estas figuras repetitivas aunque desde su aparición en el siglo XIX se habían considerado como un concepto extravagante.
Un cambio decisivo en el estudio de los fractales ocurrió con el descubrimiento de la geometría fractal por el matemático francés de origen polaco Benoît B. Mandelbrot en la década de los setenta. Mandelbrot utilizó una definición de dimensión mucho más abstracta que la usada en la geometría euclídea, afirmando que la dimensión de un fractal se debe usar como un exponente al medir su tamaño. El resultado es que no se puede considerar estrictamente que los fractales existen en una, dos o un número entero de dimensiones, sino que se han de manejar matemáticamente como si tuvieran dimensión fraccionaria. La curva del “copo de nieve” tiene una dimensión fractal de 1,2618.
La geometría fractal no es solamente una idea abstracta. Un litoral, considerado desde el punto de vista de su irregularidad más pequeña, tendería hacia una longitud infinita, lo mismo que ocurre con el “copo de nieve”. Mandelbrot sugirió que las montañas, nubes, rocas de agregación, galaxias y otros fenómenos naturales son similares a los fractales, por lo que la aplicación de la geometría fractal a las ciencias es un campo que está creciendo rápidamente. Además, la belleza estética de los fractales los ha convertido en elemento fundamental de los gráficos por ordenador o computadora.
Los fractales también se usan en ordenadores para reducir el tamaño de fotografías e imágenes de vídeo. En 1987, el matemático inglés Michael F. Barnsley descubrió la transformación fractal, capaz de detectar fractales en fotografías digitalizadas. Este descubrimiento engendró la compresión fractal de imágenes, utilizada en multimedia y otras aplicaciones basadas en la imagen.

El invento del Sistema de Tolomeo




Sistema de Tolomeo
Sistema de Tolomeo
En el siglo II d.C., Claudio Tolomeo planteó un modelo de Universo con la Tierra en el centro. Cada cuerpo celeste giraba en un pequeño círculo denominado epiciclo, centrado en un punto que giraba a su vez alrededor de la Tierra en un gran círculo denominado deferente. El modelo representaba los movimientos de los cuerpos celestes de una forma bastante precisa, pero no ofrecía una explicación física de ellos. El modelo de Tolomeo fue aceptado durante más de mil años.

Sistema de Tolomeo, teoría de la estructura del Universo elaborada en el siglo II d.C. por el astrónomo griego Claudio Tolomeo. La teoría de Tolomeo mantenía que la Tierra está inmóvil y se encuentra en el centro del Universo; el astro más cercano a la Tierra es la Luna y según nos vamos alejando, están Mercurio, Venus y el Sol casi en línea recta, seguidos sucesivamente por Marte, Júpiter, Saturno y las llamadas estrellas inmóviles. Posteriormente, los astrónomos enriquecieron este sistema con una novena esfera, cuyo movimiento se supone que lo causa la precesión de los equinoccios (véase Eclíptica). También se añadió una décima esfera que se pensaba que era la que conducía a los demás cuerpos celestes. Para explicar los diversos movimientos de los planetas, el sistema de Tolomeo los describía formando pequeñas órbitas circulares llamadas epiciclos, los centros de los cuales giraban alrededor de la Tierra en órbitas circulares llamadas deferentes. El movimiento de todas las esferas se produce de oeste a este. Tras el declive de la cultura griega clásica, los astrónomos árabes intentaron perfeccionar el sistema añadiendo nuevos epiciclos para explicar las variaciones imprevistas en los movimientos y las posiciones de los planetas. No obstante, estos esfuerzos fracasaron en la solución de muchas incoherencias del sistema de Tolomeo. En 1543 esta teoría fue sustituida por el sistema de Copérnico. Véase Astronomía; Sistema Solar.

El invento del Sistema de Copérnico




Sistema de Copérnico
Nicolás Copérnico
El astrónomo polaco Nicolás Copérnico revolucionó la ciencia al plantear que la Tierra y otros planetas giran alrededor de un Sol inmóvil. Su teoría heliocéntrica fue desarrollada a principios del siglo XVI, pero fue publicada años más tarde. Refutaba la teoría de Tolomeo, popular en la época, que mantenía que el Sol y los planetas giraban alrededor de una Tierra fija. Copérnico en principio dudó en publicar sus descubrimientos porque temía la crítica de las comunidades científica y religiosa. Tras encontrar una inicial incredulidad y rechazo, el sistema copernicano se convirtió en la descripción del Universo más ampliamente aceptada a finales del siglo XVII.
Sistema de Copérnico
En el siglo XVI, Nicolás Copérnico desarrolló el modelo heliocéntrico del Sistema Solar, en el que el Sol está inmóvil en el centro. Los planetas, entre los que se encuentra la Tierra, giran a su alrededor. Esta visión del Sistema Solar contradecía el modelo geocéntrico de Tolomeo, que había sido aceptado desde el siglo II. En el modelo de Tolomeo, la Tierra está fija en el centro del Sistema Solar y el Sol, la Luna y los planetas, que son de una naturaleza bastante distinta a la de la Tierra, giran alrededor de ella. Aunque era casi tan complejo como el modelo de Tolomeo, el sistema de Copérnico fue consiguiendo aceptación poco a poco. Consiguió el éxito final a comienzos del siglo XVII, debido a los descubrimientos hechos con el nuevo telescopio astronómico y el desarrollo de una nueva física.


Sistema de Copérnico, modelo del Sistema Solar propuesto en 1543 por el astrónomo polaco Nicolás Copérnico. El sistema de Copérnico adelantó la teoría de que los planetas giran en órbitas alrededor del Sol, y que la Tierra es uno de los planetas y gira sobre su eje norte-sur de oeste a este a razón de una rotación por día. Estas hipótesis sustituyeron al sistema de Tolomeo, que había sido la base de la teoría astronómica hasta entonces.
La publicación del sistema de Copérnico estimuló el estudio de la astronomía y de las matemáticas y sentó las bases para los descubrimientos del astrónomo alemán Johannes Kepler y del físico inglés sir Isaac Newton. Véase Astronomía.

El invento de las Leyes de Kepler




Leyes de Kepler
Leyes de Kepler, tres leyes acerca de los movimientos de los planetas formuladas por el astrónomo alemán Johannes Kepler a principios del siglo XVII. Véase Sistema Solar.
Kepler basó sus leyes en los datos planetarios reunidos por el astrónomo danés Tycho Brahe, de quien fue ayudante. Las propuestas rompieron con una vieja creencia de siglos de que los planetas se movían en órbitas circulares. Ésta era una característica del sistema de Tolomeo, desarrollado por el astrónomo de Alejandría Tolomeo en el siglo II d.C., y del sistema de Copérnico, propuesto por el astrónomo polaco Nicolás Copérnico, en el siglo XVI. De acuerdo con la primera ley de Kepler los planetas giran alrededor del Sol en órbitas elípticas en las que el Sol ocupa uno de los focos de la elipse. La segunda ley formula que las áreas barridas por el radio vector que une el centro del planeta con el centro del Sol son iguales en lapsos iguales; como consecuencia, cuanto más cerca está el planeta del Sol con más rapidez se mueve. La tercera ley establece que la relación de la distancia media, d, de un planeta al Sol, elevada al cubo, dividida por el cuadrado de su periodo orbital, t, es una constante, es decir, d3/t2 es igual para todos los planetas.
Estas leyes desempeñaron un papel importante en el trabajo del astrónomo, matemático y físico inglés del siglo XVII Isaac Newton, y son fundamentales para comprender las trayectorias orbitales de la Luna y de los satélites artificiales. Véase también Mecánica.

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