La Lengua inglesa




Noah Webster
La obra de Noah Webster, An American Dictionary of the English Language (1828), fue el diccionario más amplio y con mayor cantidad de vocablos de su tiempo. Fue también el primer diccionario que diferenció el uso estadounidense del inglés.

Lengua inglesa, idioma y principal sistema de comunicación del Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda, Sudáfrica y otros países de influencia británica, donde lo entienden y hablan la gran mayoría de sus habitantes.
El inglés pertenece al grupo anglo-frisón, que a su vez está incluido en la rama occidental de las lenguas germánicas, una subfamilia de las lenguas indoeuropeas. Está relacionado con la lengua frisia, algo menos con el neerlandés y con ciertos dialectos del bajo alemán, y mantiene vinculación con el moderno alto alemán.
2
HISTORIA DE LA LENGUA
En la evolución del inglés se reconocen tres etapas fundamentales: el inglés antiguo, también conocido por anglosajón, fechado entre el año 449 y el 1066 o 1100; el inglés medio, que abarca el periodo de tiempo comprendido entre los años 1066 o 1100 hasta el 1500; y el moderno, con dos etapas, la clásica, desde el 1500 hasta el 1660, y la contemporánea, desde el 1660 hasta nuestros días.
2.1
Inglés antiguo
Es una variante del germánico occidental, lengua que llevaron a la isla, en torno al año 449, los invasores jutos, anglos y sajones. A partir de entonces, esta nación, que había estado romanizada y pertenecía al ámbito de la cultura de los celtas (sobre todo la de los bretones), pasó a ser dominada por unos invasores que trajeron una lengua y una cultura denominada anglosajona. Se desarrolló una variante de esta lengua en la que cabe rastrear varios dialectos: el que hablaban los jutos, el sajón occidental que hablaban los sajones y las diversas variedades de los anglos. En el siglo IX el sajón occidental era la lengua de mayor difusión en la prosa escrita, gracias al rey Alfredo el Grande, primer legislador de Inglaterra. Se tradujeron del latín las obras de san Agustín, san Gregorio y de Beda el Venerable. Sin embargo, el dialecto de los anglos fue la lengua en que se escribió el poema épico Beowulf, así como una poesía elegíaca que tuvo cierto interés.
La lengua que se fue configurando como idioma nacional sufrió la influencia del latín en dos momentos distintos: el primero, por el contacto con el Imperio romano; el segundo, con la llegada y la evangelización de san Agustín, hasta el siglo XI. De esta época proceden las palabras relacionadas con la terminología religiosa, como altar, priest, psalm ('altar', 'sacerdote', 'salmo', respectivamente).
Como consecuencia de las invasiones vikingas a partir del siglo VIII, la lengua sufrió la influencia del nórdico antiguo. A este hecho se deben una serie de palabras relacionadas con el mar y la navegación, y otras relativas a la organización social, como law, take, cut, both ('ley', 'tomar', 'cortar', 'ambos') y are, forma conjugada del verbo to be.
El inglés antiguo era una lengua con mayor grado de flexión que el actual y por eso el orden de las palabras en la oración era más libre. Poseía un número dual para los pronombres personales, cuatro declinaciones para los nombres y dos para los adjetivos, así como variación de género. La conjugación verbal sólo poseía dos tiempos: el presente, que también adquiría el valor de presente profuturo, y el pasado. Era una lengua flexible para la composición de palabras porque su léxico era limitado y, junto al procedimiento morfológico para la creación de neologismos, adoptó y tomó numerosos préstamos de las lenguas con las que convivía y se relacionaba. Por ello es notoria la influencia del sustrato celta, aunque la investigación cifra en un 10% los nombres comunes de este origen. Otros restos celtas se cree que han llegado procedentes del galés, gaélico-escocés o escocés.
2.2
Inglés medio
Se suele fechar a partir de la conquista normanda en el 1066. Al final del periodo, la lengua, que empezó siendo flexiva y con declinación, pasó a estar determinada por el orden sintáctico. Hacia el 1200 las tres o cuatro terminaciones del nombre en singular se habían reducido a dos; la indicación del plural era la terminación -es. De las cuatro declinaciones del nombre se borra la -n final de cinco casos y la declinación se simplifica. Todas las vocales finales se neutralizan en -e. Los plurales masculinos de nominativo y acusativo se hacen en -as, que después se convertirán en -es. La única forma de plural antiguo que pervive en la lengua moderna es la de la palabra ox que hace oxen. También son restos del estadio antiguo los cambios vocálicos de las palabras man, men ('hombre', 'hombres') y foot, feet ('pie', 'pies').
Durante este periodo desaparecen el género, el dual, y la declinación de los pronombres en dativo y acusativo toma una forma única. Para evitar confusiones, se adoptan los pronombres del escandinavo they, them, y adquieren valor de relativo las formas who, which y that. En la conjugación desaparecen las terminaciones y se emplea una única forma para el singular y el plural en el pasado de los verbos llamados fuertes (equivalente a los irregulares del español).
A comienzos de este periodo tiene lugar la entrada en la lengua de muchas palabras de la vida cotidiana que proceden del escandinavo o nórdico, como egg, sky, sister, window ('huevo', 'cielo', 'hermana', 'ventana'). Los normandos, cuyas clases cultas hablaban francés, también aportaron alrededor de unas novecientas palabras al anglosajón, como por ejemplo baron y noble, términos que las clases populares desconocían y debían usar en su trato con los nuevos señores. Aunque algunos nobles y el clero aprendían inglés, también introdujeron palabras francesas relacionadas con el gobierno, la iglesia, el ejército, los modales cortesanos, y otras que se referían a las artes, la enseñanza y la medicina.
En el siglo XIV adquiere verdadero prestigio la lengua de los anglos, en cuyas ciudades surgen las universidades y se desarrolla una próspera vida económica y cortesana. Es la zona conocida por Midland, cuyo centro es Londres, su influencia se extiende al sur del Támesis en Kent y Surrey. Queda consagrado su uso en las obras de Geoffrey Chaucer, John Gower y John Lydgate, y por la labor tipográfica que en esta lengua realizó el impresor William Caxton.
Como muestra de los dialectos del normando que han pervivido desde entonces hay que reseñar el escocés, idioma de las Tierras Bajas o Lowlands de Escocia.
2.2.1
Cambio del sistema vocálico
La transición del inglés medio al moderno viene marcada por una rigurosa evolución fonética en la pronunciación de las vocales, hecho que ocurrió entre los siglos XV y XVI. El lingüista danés Otto Jespersen lo ha denominado la gran mutación vocálica; consistió en alterar la articulación de las vocales en relación con las posiciones de los labios y la lengua, que por lo general se elevó en un grado. Este hecho supuso que, de las 20 vocales que tenía el inglés medio, cambiaran 18. La escritura permaneció inalterable a consecuencia de la aparición de la imprenta. Hasta entonces el inglés medio poseía una escritura más fonética; todas las consonantes se pronunciaban, mientras que hoy hay muchas consonantes mudas como la l de walking.
El cambio se inició en el siglo XV, cuando todas las vocales largas se pronunciaron con un grado mayor de elevación de la lengua y oclusión de la boca. Las vocales que no eran susceptibles de esa mutación se diptongaron, por eso el fonema /i/ puede ser algo así como ee en need o ea, como en meant; el fonema /u/ es oo como en food. La mutación, que continúa, es la causa de que las vocales en inglés se pronuncien de forma diferente a las demás lenguas europeas occidentales. En función de la pronunciación que reciben las palabras préstamos de otras lenguas, es posible fechar la época en que se introdujeron en la lengua. Por ejemplo, se sabe que el galicismo dame, ('señora') entró antes de la mutación porque la a se pronuncia /e:/. Al parecer, este hecho se debe al cruce de dos sistemas articulatorios, el de los franco-normandos y el de los anglosajones.
2.3
Inglés moderno

2.3.1
Etapa clásica
A comienzos de este periodo, iniciado en el 1500, tiene lugar un aumento del léxico, tanto por la difusión del idioma como por los préstamos que recibe de otras lenguas con las que entra en contacto. El renacimiento resucita el interés por el griego y el latín, de donde se toman numerosos términos, como por ejemplo drama, enigma o clima. Poco después son los viajeros y comerciantes los que traen nuevos términos a la lengua: por ejemplo, del italiano se toman stanza y violin, y del portugués y del español proceden alligator y sombrero.
Entre los siglos XVII y XVIII tienen lugar los cambios gramaticales más importantes. Se introduce el pronombre its que sustituye al genitivo his, única forma que emplean los traductores de la Biblia (1611) del rey Jacobo I. A partir del empleo del participio, como si fuera un nombre, precedido de la preposición on, surgen los tiempos progresivos; poco a poco la preposición se sustituye y después desaparece. Hoy se emplea únicamente la forma terminada en -ing. A partir del siglo XVIII el proceso culmina con la creación de las formas pasivas progresivas del tipo: the job is being done (‘el trabajo se está llevando a cabo’), donde el interés sintáctico y el pragmático está centrado en el resultado de la acción y no en el agente que la realiza.
El mayor desarrollo y difusión de la lengua se inicia en el siglo XIX y continúa sin interrupción. Se incorporan al inglés numerosas palabras como consecuencia de la expansión colonial británica. Así, son americanismos, canoe, raccoon, wigwam, llama, quinine y potato, entre otras muchas ('canoa', 'mapuche', 'tienda de campaña', 'llama', 'quinina' y 'patata'); africanismos, chimpanzee y zebra; proceden de la India, bandanna, curry y punch; y de Australia, kangaroo y boomerang.
2.3.2
El inglés del siglo XX
En el siglo XX los hablantes cultos del Reino Unido pronuncian de acuerdo con lo que se llama pronunciación admitida (recieved pronunciation). La norma culta es la de los internados privados, las viejas universidades de Oxford y Cambridge, y caracteriza la pronunciación de la BBC, aunque cada vez se acepta mejor la pronunciación dialectal de sus locutores. No hay Academia de la lengua que fije las normas escrita o hablada del idioma. Es una lengua que ha pasado de la síntesis al análisis, de la declinación y la flexión al orden sintáctico, de las desinencias a las raíces, y estructuralmente es casi monosilábica, excepto en los términos científicos derivados de las raíces griegas y latinas.
Dada su enorme difusión presenta variedades dialectales con rango de lenguas nacionales. Restringidos al ámbito europeo, hay que señalar el dialecto irlandés, que mantiene ciertas peculiaridades en la pronunciación, la sintaxis (como el empleo de after detrás de las formas del verbo to be), algunos arcaísmos en el vocabulario (como adown en lugar de dawn) y palabras de origen celta. El dialecto escocés de las Tierras Bajas, también llamado lallans, se dio a conocer al mundo por primera vez a través de las baladas del poeta Robert Burns. Contiene algunas diferencias en la pronunciación de las vocales y palabras de origen escandinavo como señas de identidad.
Una situación especial es la que ofrece el inglés australiano, por su marcada diptongación de las vocales, y las diferencias en el uso de determinadas palabras que son fruto de la interacción de los pueblos indígenas y sus colonizadores.
3
EL INGLÉS AMERICANO
Gracias a la colonización británica de algunas zonas de América del Norte y a la expansión territorial en el siglo XIX, tuvo lugar la evolución del inglés americano, que abarca las variedades habladas en Canadá y Estados Unidos. El inglés hablado en Canadá presenta ciertos rasgos en la pronunciación (como la conversión de la t- en posición implosiva como una africada alveolar sorda, muy próxima a la ch del español). La norma escrita suele ser rígida desde el punto de vista morfológico y sintáctico, y es más tolerante con los neologismos. Entre las primeras personas que señalaron las diferencias que existían entre el inglés británico y el estadounidense se encuentra el lexicógrafo Noah Webster. Su Diccionario americano de la lengua inglesa (1828) señaló tales diferencias al incluir muchos neologismos americanos, así como el americanismo en la significación y el uso de las palabras antiguas, los cambios en la pronunciación y la reforma que propuso en la ortografía (-er en lugar de -re, -or en lugar de -our, check en lugar de cheque). A pesar de lo dicho, es difícil decidir si una obra impresa —sin tener en cuenta el contexto— ha sido escrita en Gran Bretaña, Estados Unidos o Canadá, y otro tanto pudiera decirse de Australia, Nueva Zelanda o Sudáfrica.
3.1
Evolución del inglés americano
En el siglo XVIII los estudiosos ingleses observaron la 'pasmosa uniformidad' de la lengua que se hablaba en las colonias, excepción hecha del habla de los esclavos. Sin embargo, calificaron de subvariedades del inglés lo que hablaban los indios norteamericanos y los demás grupos no británicos. La razón estriba en que los primeros colonos no pertenecían a grupos regionales sino sociales, que procedían de cualquier parte de Inglaterra, de ahí que no hubiera ningún dialecto británico dominante.
3.2
Variedades dialectales
Los estudios anteriores a 1940 distinguían tres grandes dialectos, con varias subdivisiones cada uno. El septentrional, localizado en Nueva Inglaterra y el estado de Nueva York, cuyo exponente más conocido es el neoyorquino, de la ciudad que le da nombre. Es característico en él la pérdida de la r intervocálica o en posición interior, así como la relajación de la aspiración de la h. También está el llamado dialecto Midland, que se utiliza a lo largo de la costa, desde Nueva Jersey a Delaware, con un sinfín de subdialectos, como el del área de Ohio, el occidental de Virginia y el oriental de Kentucky y Tennessee. Por último, el dialecto sureño, que se habla desde Delaware hasta Carolina del Sur. En la actualidad, el uso que de la lengua hacen las emisoras de radio y los canales de televisión ha provocado la crítica de los dialectólogos, defensores de la riqueza y la diversidad del idioma. Pero las variedades dialectales no se han eliminado por ningún procedimiento: el dialecto de Midland mantiene la r final y las personas cultas del sur siguen sin distinguir pen de pin.
3.3
El inglés de la minoría negra
Una de las razones por las que algunos lingüistas defienden que el inglés de la población negra es una lengua y no una variedad dialectal es que en todas las regiones se da la misma fonética, sintaxis y léxico, y no hay diferencias entre grupos de población negra urbanos o rurales. Hasta el siglo XIX la población de origen afroamericano empleaba una especie de lengua criolla. Pero con la desaparición de la esclavitud y la consiguiente escolarización de la población, se ha ido incorporando a la norma general de la lengua hablada, aunque en los círculos no cultos aún existen marcadas diferencias léxicas e incluso sintácticas. Buen ejemplo de ello es la forma del pasado que emplea el participio been como auxiliar antes del participio del verbo que se conjuga: she been said that (‘ha dicho que’). De cualquier forma este grupo de población es responsable de la introducción de todo un vocabulario, sobre todo urbano, en la norma nacional, a la que pertenece un modismo de empleo universal O.K., que al parecer tiene un origen africano, así como muchos términos específicos del léxico del jazz.
3.4
El formalismo gramatical
Es su rasgo más preciado aunque posea un aspecto negativo, el empleo de formas verbales incorrectas. Es mayor la rigidez de la norma escrita en América que en Gran Bretaña; en parte, esto se debe al gran número de emigrantes que adoptan el inglés como segunda lengua y lo aprenden de forma rígida en las escuelas, o bien no quieren desviarse para no ser tachados de advenedizos, porque el uso “correcto” indica una determinada situación social. Mucha gente que emplea el inglés normativo en el mundo del trabajo en cualquier parte del país, actúa de forma diferente en privado. Sin embargo, en la escritura el uso normativo está mucho más generalizado y se emplea incluso locuciones en latín para dirigirse a los amigos.
3.5
Variaciones léxicas
A finales del siglo XIX y principios del XX estudiar el inglés estadounidense quedaba reducido a identificar los americanismos y proporcionar las etimologías correspondientes: préstamos de las lenguas indígenas americanas (mugwump 'dirigente político', caucus 'asamblea que elige a un candidato o jefe político'); palabras que se mantienen después de que las ha perdido el inglés británico (bug que significa el genérico 'insecto' y no chinche que es el valor del término en Gran Bretaña); palabras que han adquirido un significado diferente en el Nuevo Mundo. Hay una amplia lista de americanismos (elevator 'elevador o ascensor', truck 'camión', hood 'capó del coche', windshield 'parabrisas' garbage collector 'barrendero') que se diferencian de sus equivalentes británicos (lift, lorry, bonnet of a car, windscreen, dustman). Tales diferencias se mantienen en la actualidad, pero gracias a las comunicaciones y los medios de difusión actuales no hay hablante del inglés a un lado y otro del Atlántico que no pueda entender los usos y los significados de esos términos sin ningún problema.
4
EL LLAMADO INGLÉS BÁSICO
A finales de la década de 1920 los británicos Odgen y Richards, psicólogo y pedagogo respectivamente, publicaron una simplificación del inglés a la que denominaron inglés básico. Se utiliza sobre todo en la enseñanza del idioma como segunda lengua, con el fin de convertir el inglés en la lengua internacional. Donde encuentra mayores dificultades es en la escritura.
El inglés básico se fundamenta en una idea bastante compleja, la de limitarse a las unidades básicas del pensamiento y expresarlas claramente con el léxico limitado del lenguaje cotidiano. Contiene 850 palabras básicas, que incluyen 600 nombres (de cosas y sucesos), 150 adjetivos y 100 palabras operadores, es decir, preposiciones y verbos. Los términos empleados son comunes a todos los países anglohablantes. Trata de no contener sinónimos, operar con los verbos básicos, que se combinan con las preposiciones para matizar su significado.
5
EL FUTURO DEL IDIOMA
La influencia de los medios de comunicación de masas parece influir en una mayor uniformidad en la pronunciación, la escritura, e incluso cierto intento por ajustar mejor la escritura a la fonética. Sin embargo, frente a este deseo voluntarista por normalizar el idioma, lo único permanente es su tendencia a crecer y cambiar. Continuamente se acuñan neologismos, y el uso modifica el significado de los términos para expresar nuevos conceptos. El intercambio con el inglés americano enriquece al británico y se está convirtiendo en la lengua internacional más importante.


La Lengua hebrea




Alfabeto hebreo
El alfabeto hebreo se compone de 22 caracteres, y se escribe de derecha a izquierda. Al igual que en el caso del árabe, la escritura hebrea carece de representación para las vocales, que se pueden indicar mediante marcas especiales arriba, abajo o al lado de las consonantes. Hay cinco caracteres que se escriben de una manera diferente denominada forma final, cuando aparecen al final de una palabra.

Lengua hebrea, lengua semítica adoptada originariamente por los ‘ibri, o israelitas, cuando tomaron posesión de la tierra de Canaán, al oeste del río Jordán, en Palestina. También se la ha llamado cananeo y judío, después de la fundación del reino de Judá. Al hebreo clásico, la lengua de la Biblia, le sucedió una forma intermedia, el hebreo mísnico, (de la Mishná, la tradición oral del pueblo judío) en torno al siglo III a.C. Durante la edad media conoció una época de continuidad que duró hasta entrado el siglo XVIII, cuando por influjo de la ilustración se produjo la renovación cultural llamada Haskalá. A partir de 1870, la lengua hebrea se modernizó y fue Eliezer ben Yehuda quien la fijó, gracias a un gran diccionario de hebreo; desde entonces ha evolucionado poco.
2
HEBREO BÍBLICO
La lengua en la que se escribió la mayor parte del Antiguo Testamento fue una lengua viva, al menos desde el siglo XII hasta el siglo II a.C. Cuando los fenicios se anexionaron Canaán se siguió hablando hebreo, aunque el fenicio también fuera lengua semítica, lo que muestra la similitud de las lenguas; si se impuso el hebreo fue porque entre lenguas íntimamente relacionadas triunfaba la lengua considerada más importante. A partir del siglo III a.C., los judíos que vivían en Palestina utilizaron el hebreo-arameo tanto para hablar como para escribir. Sin embargo, los que emigraron adoptaron la lengua vernácula del país en el que se hubieran asentado, aunque mantuvieron el hebreo como lengua escrita, ritual y sagrada, la cual, a lo largo de los siglos ha experimentado periódicos despertares literarios.
El alfabeto original del hebreo constaba únicamente de consonantes; los signos vocálicos así como la pronunciación, que siempre se estimaron como pertenecientes al hebreo bíblico, han sido una recreación de quienes lo han estudiado, los llamados masoretas, a partir del siglo V d.C. También ellos han apreciado que existen varias diferencias dialectales estandarizadas.
Su vocabulario era muy restringido. Empleaba adjetivos concretos con nombres abstractos. Como tenía pocas partículas relacionantes y los tiempos verbales pretéritos se reducían a dos (el perfecto y el imperfecto), para evitar la ambigüedad al expresar los conceptos relativos a la duración, se recurría a varios mecanismos sintácticos. La acción pasada se indicaba gracias al primero de una serie de verbos que iba en perfecto, mientras que los restantes se ponían en imperfecto; la acción presente o futura se indicaba con el primer verbo en imperfecto y los siguientes en perfecto.
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HEBREO POSTBÍBLICO
El hebreo mísnico o rabínico que se fecha a partir del 200 d.C., era la lengua de la Mishná. Se trataba únicamente de una modalidad de la lengua escrita, pero era más dúctil y práctica que la bíblica. Su léxico, así como las innovaciones sintácticas, eran de origen claramente arameo; tomó neologismos procedentes del griego, del latín y del persa. Modificó las palabras del hebreo bíblico con significados y formas nuevas y precisó con mayor claridad las expresiones de tiempo. En la edad media, la influencia árabe en los escritos filosóficos incrementó su léxico, al igual que palabras que se introdujeron de carácter filosófico y científico. Desde el siglo IX en adelante incluso se evitó el uso de este hebreo.
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HEBREO MODERNO
En el siglo XIX, cuando los judíos comenzaron a regresar a Palestina, se retomó el hebreo como lengua hablada. Es la única lengua hablada que se basa en una lengua escrita. El hebreo moderno, ivrit, ha sido declarado lengua oficial del estado de Israel desde el año 1948. Al igual que el resto de los idiomas semíticos, se escribe de derecha a izquierda. Su alfabeto consta de veintidós caracteres y su léxico se basa en el hebreo bíblico o clásico y su sintaxis en el mísnico o rabínico. Las vocales largas se representan en la escritura por medio de unas consonantes cuyo sonido no se emite. En los libros escolares de escritura y en la poesía se emplean los signos de los masoretas, que son puntos y rayas para indicar las vocales. Se modula la pronunciación siguiendo las pautas de los judíos sefardíes de origen hispano que viven sobre todo en Turquía, Grecia y Bulgaria. Para adaptar la antigua lengua escrita a las necesidades de una lengua actual, se ha necesitado un gran número de neologismos, especialmente en la terminología científica; solamente el profesor Eliezer ben Yehuda, de origen lituano, acuñó cuatro mil a partir de las raíces que proceden del hebreo clásico. También han ejercido influencia en este hebreo moderno las lenguas nacionales que traen consigo los inmigrantes judíos, el yidis y la lengua de los judíos del este europeo o asquenazíes.


La Lengua griega




Alfabeto griego
El alfabeto griego se compone de 24 letras. La propia palabra "alfabeto" procede de sus dos primeras letras, alfa y beta.

Lengua griega, lengua del pueblo griego que abarca los periodos antiguo, ático, helenístico, bizantino y moderno. Es el único miembro de la subfamilia griega dentro de la familia de las lenguas indoeuropeas. La lengua que se habló en la antigua Grecia difiere en muchos aspectos de la que se habla hoy y que recibe el nombre de griego moderno, aunque tanto el griego clásico como el moderno emplean el mismo alfabeto de 24 letras, procedente del fenicio.
2
GRIEGO ANTIGUO
Indoeuropeos procedentes del Norte introdujeron el griego en la península Balcánica en el II milenio a.C. En tiempos prehistóricos hubo pueblos que emigraron procedentes del Asia septentrional y central hasta las tierras fértiles del sur y se asentaron en varias regiones de Grecia, donde aparecieron diferentes dialectos; los cuatro principales fueron el arcadio-chipriota, el dórico, eólico y jónico.
El dialecto arcadio-chipriota, del que poco se conoce, desciende de la lengua que se hablaba durante el dominio de Micenas en el Peloponeso y algunas islas meridionales. En 1952 se descifró lo que se ha llamado escritura cretense B lineal, cuyas inscripciones se encontraron en unas tablillas de arcilla mientras se llevaban a cabo unas excavaciones en Creta y otras partes de Grecia desde 1900, y se fijaron como antecedentes del arcadio-chipriota por estar fechadas en el 1500 a.C. Estas investigaciones demostraron que los griegos tenían expresión literaria varios cientos de años antes de su primer poeta conocido, Homero, que probablemente perteneciera al siglo IX antes de Cristo.
El dialecto dórico, en sus orígenes se hablaba en el norte de Grecia, pero sustituyó al arcadio-chipriota en el Peloponeso, además se habló en la región meridional en las islas Cícladas, la de Creta, las colonias griegas de Asia Menor, Sicilia e Italia. En el siglo III a.C. se escribieron en él muchos poemas como los de Teócrito y también hay rasgos dóricos en Píndaro. En la región de Eolia se hablaba el eolio, así como en Tesalia y Beocia. Fue la lengua en la que escribieron sus poemas Alceo y Safo, y Teócrito tres de los Idilios. El dialecto jónico se hablaba en las islas del Egeo y en casi toda la costa occidental del Asia Menor. En él se escribieron muchas obras del siglo V a.C. como las del médico Hipócrates y las del historiador Herodoto. En cuanto a la lengua de los poemas homéricos es el resultado de toda una tradición literaria que pudiera haberse iniciado en el micénico, transmitido a través del eólico y jónico para alcanzar una forma final en ático, aunque el jónico es el dialecto más representado.
El dialecto jónico dio lugar al ático, que es el elemento básico del griego clásico. Era la lengua de Atenas y su zona circundante la Ática y se distinguía de otras variedades del jónico en su característica contracción de las vocales. En función de la supremacía política y su papel predominante en el arte, la filosofía y el teatro en torno al siglo V a.C. el dialecto ático sustituyó a todos los demás y se convirtió en la lengua literaria. Su influencia fue aún mayor porque en él se expresaron los mejores intelectuales, sabios y escritores de la época, como los dramaturgos Esquilo, Eurípides y Sófocles, el orador Demóstenes, el filósofo Platón y los historiadores Tucídides y Jenofonte.
En el siglo IV a.C., gracias a las conquistas de Alejandro Magno y a la expansión de Macedonia, tuvo lugar un cambio en la población griega que llegó desde la propia Grecia hasta los asentamientos del Oriente Próximo. En este periodo, llamado helenístico, el dialecto ático, hablado por las clases cultas, los mercaderes y los emigrantes, se convirtió en lengua común por todo el Oriente Próximo. Al mezclarse los griegos con otros pueblos, la lengua cambió; el ático se convirtió en la base de una nueva forma del griego, la koiné (la norma), que se extendió por todas las áreas de influencia griega. Durante el imperio helenístico la koiné fue la lengua de la corte, de la literatura y el comercio.
La koiné se dividió en dos niveles: la literaria o culta y la lengua vernácula o popular. Usaron y hablaron la lengua culta las clases superiores educadas que hasta la conquista romana mantuvieron una vida artística e intelectual plena de vigor e independencia, y aunque no olvidaron a los grandes escritores de tiempos anteriores, desarrollaron una lengua que expresara sus nuevas necesidades, concretamente las relacionadas con las ideas abstractas del ámbito de la filosofía, la gramática, las ciencias físicas y las sociales. A la vez se simplificó la lengua con la supresión de muchas formas gramaticales irregulares y también se produjeron algunos cambios fónicos. Se perdió la condición musical del ático de Atenas; se igualaron los valores vocálicos y los diptongos se monoptonaron.
En la lengua popular, aunque en menor medida, también influyeron el prestigio de los clásicos y el nuevo pensamiento helenístico. Aceptó con mayor libertad préstamos léxicos que procedían de las lenguas del Oriente Próximo y se separó mucho de la gramática tradicional. Esta variedad se conoce por cartas de papiros y textos de algunos escritores de las clases populares. Las obras más importantes fueron los cuatro Evangelios del Nuevo Testamento, que ofrecen una peculiar forma de la koiné mezclada con elementos claramente semíticos. Después, los padres de la iglesia escribieron en la forma culta.
Durante los dos primeros siglos de nuestra era un grupo de intelectuales provocó la vuelta al dialecto ático puro de los siglos IV y V a.C. No obstante el apoyo entusiasta de Galeno, el del gramático del siglo II Frínico y de otros escritores como Luciano; el llamado movimiento aticista no obtuvo un éxito completo. Muchos escritores del siglo II y otros posteriores, como el ensayista y biógrafo Plutarco y el geógrafo Pausanias usaron la koiné en su forma culta, pero los aticistas aparecían de vez en cuando y esporádicamente dominaron el panorama literario, como ejemplo está el orador del siglo IV Libanio. Con la destrucción de la biblioteca de Alejandría en las guerras del siglo III, la política del emperador Teodosio en torno al año 191 y la desaparición de las escuelas atenienses de filosofía que ordenara el emperador Justiniano en el 529, la lengua literaria, que estaba cada vez más alejada de la popular, quedó relegada a la iglesia, a unos pocos estudiosos y algunos escritores repetitivos.
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GRIEGO MODERNO
Durante el periodo bizantino y los años de dominio turco la lengua literaria griega permaneció estática; la literatura que produce es básicamente hagiográfica, obras teológicas y poesías religiosas. A finales del siglo XVIII se desarrolla una burguesía emergente griega que manifiesta una conciencia nacional. Sin embargo hasta el 1880 las personas que dirigen esa burguesía eran navieros, comerciantes que vivían en las colonias fuera de Grecia y basaban sus usos lingüísticos y preferencias culturales en una herencia idealizada de la antigua Atenas. Dentro de Grecia, que permanecía bajo el dominio de los turcos otomanos, las energías del pueblo se vieron abocadas a una actividad revolucionaria que afirmaba la independencia nacional. En el siglo XIX, una vez alcanzada la independencia, los griegos tuvieron que enfrentarse a problemas más urgentes que los estrictamente lingüísticos, de lo que se derivó que el idioma establecido para la nueva nación no fuera una lengua uniforme.
A finales del siglo XIX, los escritores y profesores griegos tuvieron que ocuparse en debatir la sistematización de la lengua popular para proporcionar el tratamiento adecuado en la enseñanza y la comunicación. Quienes encabezaron el movimiento en favor de la expansión de la lengua popular fueron llamados demotiquistas, de demótico, el idioma vernáculo. Entre sus valedores estuvieron el poeta Dionisios Solomo, el filólogo francés de origen griego Jean Psichari. Los principales logros de este movimiento fueron la creación de una gramática vernácula y la producción de un amplio conjunto de obras que trataban de las conquistas, vida y costumbres del pueblo. La mayoría de los novelistas y poetas de la Grecia actual emplean la lengua vernácula de forma abrumadora.
A los demotiquistas se opusieron los puristas, defensores de un griego puro (el kazarévusa).
Proponían que lo primero que había que hacer era despertar la conciencia nacional de ser los herederos de una gran cultura antigua. No les gustaba la difusión de la lengua vernácula tanto en su uso oral como escrito, y promovieron una lengua artificial, elegante y enraizada en la investigación, basada en el griego clásico y alejada del habla que primaba entre las gentes. Aconsejaron el estudio de los autores clásicos, poniendo especial énfasis en los poetas y retóricos. Encabezaban este movimiento muchos profesores de filología de la Universidad de Atenas. Como resultado de la campaña sostenida por los puristas, el gobierno adoptó el kazarévusa, pero en 1917 una resolución del Parlamento convirtió el demótico en lengua oficial que desde entonces se enseña en las escuelas y es la lengua que utilizan escritores y poetas.
Las principales diferencias gramaticales que se presentan entre la forma actual y la antigua residen en las declinaciones y las conjugaciones. En el presente, tanto en la forma vernácula como en la purista, la declinación ha perdido todas las formas del dual, que era un tercer número gramatical para nombrar por pares los nombres, artículos, pronombres y adjetivos; asimismo ha desaparecido el caso dativo que únicamente se conserva en unas pocas frases hechas. También se ha simplificado la conjugación y no sólo por la pérdida del número dual, sino porque se han eliminado dos modos, el optativo y el infinitivo; el primero se empleaba en oraciones que significaran deseo o duda, casi siempre subordinadas, y el segundo en las oraciones subordinadas sustantivas. Hoy esas funciones las realizan las perífrasis verbales y los verbos auxiliares. Algo parecido ya había sucedido en el griego clásico para las formas del imperativo que se sustituyó por un auxiliar y el verbo principal en subjuntivo.
En cuanto al léxico, el vernáculo se caracteriza por el uso de muchos préstamos que ha aceptado de otras lenguas concretamente del italiano, el turco y el francés; también muestra una gran facilidad para combinar y componer palabras. El purista o kazarévusa evita las palabras de otras lenguas y cuando necesita nuevos términos que no existían en la lengua clásica, heleniza las palabras de otro origen, tratando en todo caso de preservar las raíces originales de su lengua.


La Lengua china




Periódicos chinos
En la lengua china, cada ideograma representa una palabra y puede combinarse con otros para crear nuevos términos. En el periódico que se encuentra en el centro de la parte superior de esta foto, los dos primeros ideogramas de la columna de la derecha significan 'oro' y 'montaña'. Unidos quieren decir San Francisco.

Lengua china, la lengua que se habla en China. Más de mil millones de sus habitantes, el 95% de la población, habla chino frente a las otras minorías que hablan idiomas de diferentes familias lingüísticas, como el tibetano, el mongol, el lolo, el miao y el tai. Además hablan chino las comunidades que han emigrado al Sureste asiático (Indonesia y Singapur), América y a las islas Hawai. Esta lengua cuenta con mayor número de hablantes que ninguna otra del mundo; le siguen el inglés y el español.

Por tratarse de una lengua dominante en el este de Asia, ha ejercido una poderosa influencia sobre el léxico y la grafía de otras vecinas no pertenecientes al mismo grupo lingüístico, como el japonés el coreano y el vietnamita. Se cree que hasta el siglo XVIII se publicaban en chino más de la mitad de los libros que se imprimían en todo el mundo.
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CARACTERÍSTICAS GENERALES
El chino, el birmano y el tibetano, así como muchas lenguas que hablan pequeñas tribus del sureste de Asia, pertenecen a la familia chinotibetana. Dejando aparte un léxico y unos fonemas básicos, el chino y otras lenguas afines muestran unos rasgos que las hacen muy diferentes de las occidentales: son monosilábicas, con escasísima flexión y son tonales. Para señalar el significado diferente de las palabras de pronunciación igual (homófonas) o parecida, las lenguas tonales les otorgan un tono distinto, —alto o bajo—, o una entonación tonal, —ascendente, media o descendente—, que se convierten en rasgos distintivos.
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LENGUAS Y DIALECTOS
El chino posee muchos dialectos que se pueden clasificar en siete grandes grupos (véase cuadro). Aunque empleen una forma de escritura común, sus hablantes no se pueden entender entre sí y por esta razón se refieren a ellos como si se tratara de idiomas distintos; las diferencias que existen en el léxico y la pronunciación son análogas a las que ofrecen las lenguas románicas. Sin embargo, el hecho es que la mayoría de los chinos hablan el mismo dialecto, el que los occidentales llaman mandarín; su pronunciación normativa es la de Pekín. Además, el mandarín constituye la base de la actual escritura vernácula, baihua, que sustituyó a la escritura clásica que se empleaba en las escuelas a partir del 1917. Asimismo es la base de la lengua hablada oficial, el putonghua, que se estableció como idioma oficial de todo el país en 1949. Por esta razón desde Occidente se ve como una sola lengua china.
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EVOLUCIÓN DE LA LENGUA
A partir del chino arcaico (siglos VIII al III a.C.) cuyos fonemas se ha intentado reconstruir, han ido surgiendo por evolución los actuales dialectos del chino (a partir del siglo XI d.C.). En su etapa arcaica el chino era una lengua con mayor grado de flexión que la presente. La etapa siguiente de la lengua, que ha sido bien estudiada, fue el chino antiguo (fechado en torno al siglo XI d.C.). Por aquellas fechas, el rico sistema fonético del periodo arcaico evolucionaba hacia una cierta simplificación, todavía muy alejada de la que muestran los actuales dialectos. Por ejemplo, en el caso de los fonemas bilabiales, en el chino arcaico existía la serie /p/, /ph/, /b/, /bh/, (donde debe entenderse la h como una aspiración suave o áspera). En el sistema del chino antiguo la serie se convierte en /p/,/ph/ y /bh/; en tanto que en el mandarín ha quedado reducida a /p/ y /ph/,(que se representan en la escritura por b y p respectivamente.
En el mandarín contemporáneo la sílaba está formada, al menos, por el llamado elemento final, concretamente una vocal (a, e) o una semivocal (i, u) o una combinación de ambos tipos (un diptongo o un triptongo), que tienen una altura tonal y una entonación ascendente, media o descendente, y en ocasiones una consonante final que sólo puede ser: n, ng o r. Sin embargo, en el periodo antiguo podían ser consonantes finales de sílaba: p, t, k, b, d, g y m. El elemento final puede ir precedido de una consonante inicial pero nunca por un grupo consonántico, aunque el chino antiguo seguramente disponía de algunos grupos como el correspondiente a /cl/ y /gl/. Las distinciones fonéticas significativas, que hacen que una palabra sea distinta de otra por un solo fonema se reducen en mandarín en torno al año 1300, así por ejemplo la diferencia entre m y n finales que hacen distintas las sílabas lam y lan, se neutralizan en favor de la n y desaparece la distinción fónica que hace siempre lan. Por esa causa, no pocas palabras que existían se convirtieron en homónimas, es decir con la misma forma. Así palabras como poesía, otorgar, húmedo, perder, cadáver y piojo que se pronunciaron de forma diferente, se pronuncian en mandarín como /shi/ con un tono diferente. Para que desaparezca la ambigüedad creada por el gran número de palabras homónimas que existen, se ha desarrollado otro procedimiento de formación de palabras nuevas: la composición. Así pues poesía se convierte en shi-ge, que equivale a 'canción poética' y profesor es shi-zhang, 'viejo maestro'. Aunque los diccionarios de chino moderno contengan muchos más nombres compuestos que expresiones monosilábicas, todavía se pueden descomponer la inmensa mayoría de éstos en sílabas portadoras de significación independiente.
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GRAMÁTICA
Las lenguas flexivas, como el ruso o el latín, poseen determinados sonidos que marcan las diferencias gramaticales, y los añaden a las palabras o cambian su forma para indicar esas diferencias; el chino moderno no cambia nunca los sonidos para señalar las diferencias gramaticales y sólo excepcionalmente añade sonidos. Como no existe la variación nominal, ni la flexión verbal, ni la concordancia entre nombres, adjetivos y verbos, no puede, por ejemplo, marcar si hay o no sujeto u objeto. El orden que las palabras ocupan en la oración es crucial, pues sólo éste determina la relación que se establece entre ellas. En términos generales, el orden sintáctico de la frase es parecido al esquema sujeto-verbo-objeto, elemento modificador-elemento modificado, un esquema presente en muchas lenguas, como en español o en inglés. No obstante, en tanto que en español, por ejemplo, el sujeto de la oración es agente o paciente, en chino se trata sólo de un grupo de palabras que son el tema, seguido de un argumento comentario (o rema). Un ejemplo es la oración Nei-ke shu yezi hen da, que literalmente quiere decir ‘aquel árbol, hojas muy grandes’, lo que traducido a la estructura gramatical del español sería ‘aquel árbol tiene unas hojas muy grandes’.
Entre otras características gramaticales del chino se puede decir que, en general, el verbo no indica tiempo, además como carece del equivalente a la oración de relativo, existen unas oraciones muy complicadas de significado modificador que preceden al elemento modificado. Un ejemplo de esto es: Jianle shu jiu mai de neigre ren, que literalmente quiere decir 'el que ha visto libro inmediatamente comprar es aquel hombre', que se traduce por 'Vio a aquel hombre que compró inmediatamente los libros'.
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ESCRITURA CHINA
Escritura china
Realizada con pincel, la escritura china se fue desarrollando hasta convertirse en una forma de arte por sí misma. La caligrafía, la escritura artística y el rotulado tenían mucha importancia en China con anterioridad a la dinastía Tang.

La escritura pertenece al periodo arcaico y conserva los tipos que asignan un tipo o carácter distinto a cada palabra. Para leer un periódico hay que conocer unos dos o tres mil caracteres, asimismo un diccionario contiene más de cuarenta mil caracteres que se ordenan fónica y formalmente. Los documentos escritos más antiguos que se conocen proceden del siglo IV a.C.: son unos oráculos que unos adivinos de la dinastía Shang grabaron en el caparazón de una tortuga y en la clavícula de un ciervo, también conocidos por los “huesos-oráculos”. A pesar de que el sistema de escritura ha cambiado desde que se fijaron las normas, sus principios permanecen inalterables y básicamente muchos signos son los mismos. Como todas las escrituras que tienen un origen lejano en el tiempo, surgió para representar el idioma palabra por palabra, de modo que los términos abstractos se representaban tal y como sonaban, y no de acuerdo con su significado. Frente a otros sistemas de escritura, el chino todavía está constituido por pictogramas y no es fonético. Es más, sus indicaciones fonéticas no se han adaptado a los cambios producidos en la pronunciación y permanecen las claves que se fijaron hace 3.000 años. Para las palabras básicas como hombre, caballo y hacha existen cientos de pictogramas dentro del sistema, constituido por agrupaciones en bloques nocionales. Junto a ello, los pictogramas pueden ser compuestos y expandidos. Por ejemplo, un símbolo compuesto que representa un 'hombre' que lleva 'grano' significa cosecha y año(nian).
Los préstamos fonéticos son pictogramas que representaban palabras concretas que pasan a indicar palabras de referencia abstracta con un sonido igual o parecido. El principio es el mismo que el de los jeroglíficos o los juegos de palabras visuales. Así el pictograma de pala/ji/ se tomó prestado para este, su (de él, de ella, de ello) que se puede transcribir del chino como (qi o ji). Durante el siglo XI a.C., en la dinastía Chou muchos signos tenían este doble uso, si algún escriba hubiera decidido que el pictograma pala se empleara únicamente para cualquier sílaba que se pronunciara ji, se habría descubierto el principio que rige la escritura silábica, precursora del alfabeto. Pero lejos de ello y debido al gran número de homónimos del chino, los escribas se limitaron a reproducir los pictogramas. El dibujo de la pala llega a usarse sólo para el posesivo su. Sin embargo, en las raras ocasiones en que un escriba quiera hoy referirse a la pala, añaden más ambigüedad porque emplean un símbolo compuesto en el que se juntan el pictograma pala y bambú que era el material con el que se hicieron las palas. Esta forma de reducir la ambigüedad fonética se convierte en un proceso de formación de compuestos fonéticos. Así, si al pictograma pala se añade el pictograma tierra en lugar de bambú, se indica base, fundamento. En la actualidad todavía se usan los pictogramas simples y los compuestos para casi todo el vocabulario básico, como casa, madre, niño, arroz, fuego. Casi un 95% de las palabras que tiene un diccionario se escriben por medio de los compuestos fonéticos.
Para expresar conceptos modernos o nuevos, el chino crea equivalencias a partir del propio inventario de sílabas con valor significativo o los convierte en escritura fonética; así química se expresa en chino como estudio de las transformaciones.
El emperador Qin Shi Huangdi, suprimió muchas escrituras regionales y obligó al uso de la escritura simplificada y normativa que se ha llamado 'sello pequeño' en su empresa de unificación y centralización imperial. En el reinado de la dinastía Han (del 206 a.C. al 220 d.C.) la escritura evolucionó en lo que se conoce como 'escritura monástica', rápida, separada y normativa. Los caracteres de imprenta se elaboraron a partir de esta escritura. El estilo cursivo (que corresponde a las grafías rápida y aislada) introdujo muchos caracteres abreviados, utilizados por igual en caligrafía artística y en la correspondencia, privada o comercial, pero fueron proscritas en los documentos oficiales. Todavía hoy están prohibidos en Taiwan los caracteres abreviados en la imprenta, aunque su empleo es prácticamente habitual en la República Popular China.
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PROCEDIMIENTOS DE TRANSCRIPCIÓN
Desde 1892, el mundo anglohablante ha transcrito al alfabeto romano las palabras en chino siguiendo el sistema fonético aplicado a la escritura, que se ha llamado romanización Wade-Giles, (excepto los topónimos y los nombres propios de las personas) y que propusieron los orientalistas británicos Sir Thomas Wade y Herbert Giles. Los nombres propios de persona se escribieron en caracteres romanos siguiendo el deseo personal de cada cual, sin embargo para los topónimos se siguieron los criterios del Correo oficial Chino. Este criterio de transcripción aunque no sirva para el español se ha utilizado durante muchos años, lo que traía como consecuencia confusiones y errores en la pronunciación de nombres propios y topónimos. A partir de 1958 tuvo lugar en la República Popular otro sistema de romanización de la escritura que posee 58 símbolos y se conoce por escritura o grafía pinyin ('escritura ortográfica'); se emplea en las escuelas primarias y en los telegramas. Se ha defendido la sustitución de los caracteres tradicionales por los pinyin, pero no es del todo deseable, por la amenaza que supone su adopción generalizada a la literatura o los documentos históricos escritos en la lengua clásica. La simplificación del sistema fonético, que ha tenido lugar a lo largo del tiempo, ha traído consigo la aparición de numerosos homónimos, lo que implica que el estilo clásico, que poseía una gran concisión, resulte incomprensible al transcribirlo. Desde el primero de enero de 1979 la Agencia Internacional de Noticias China (Xinhua), emplea en todos sus despachos el pinyin. Ello ha supuesto la aceptación internacional de los gobiernos, el mundo científico, la prensa y las editoriales.


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